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Tana reúne a los Alba y los Rivera en su puesta de largo

La hija de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera disfrutó el viernes de una gran fiesta para celebrar, casi un año después, su 18 cumpleaños

MadridActualizado:

Todo estaba preparado, el cátering, la música e incluso un «plan b» por si el buen clima que siempre reina en Sevilla tornaba en lluvia, como finalmente ocurrió. La Pizana, la finca que la duquesa de Alba regaló a su hija Eugenia Martínez de Irujo cuando se casó con Francisco Rivera, se engalanó para acoger la puesta de largo de Cayetana Rivera. La hija de la duquesa de Montoro y del torero estuvo acompañada por unos 300 invitados que brindaron por su 18 cumpleaños, casi un año después de alcanzar la mayoría de edad.

La familia paterna acudió casi al completo a la cita, con el padre de la anfitriona y su segunda mujer, Lourdes Montes, a la cabeza. La diseñadora presumió de embarazo con un vestido de seda rosa pálido de Andrew Gn. Tras ellos, juntos en otro coche, llegaban Cayetano, Kiko Rivera y la mujer de este último, Irene Rosales. No les acompañó Eva González. Por su parte, los Alba tampoco quisieron perderse la gran noche de Tana. Hasta este magnífico enclave familiar de Gerena -donde la joven pasó parte de su infancia- llegaron Fernando y Cayetano Martínez de Irujo, este último junto a su novia Bárbara Mirjan. También, Carlos Fitz-James Stuart, actual duque de Alba.

El resto de figuras clave en la vida de la cumpleañera -su madre, la pareja de esta, Narcís Rebollo, y su novio, Curro Soriano- ya se encontraban en la finca, ayudando con los preparativos. Precisamente, la expectación fue mayor cuando madre e hija descubrieron sus diseños, ambos de Lorenzo Caprile. La nieta de Paquirri optó por un vestido rojo con cuello halter y su progenitora, un vestido del mismo corte, negro, con bordados de pedrería.

Fueron muchos los rostros conocidos que se desplazaron hasta la localidad hispalense. Entre los más destacados, Felipe y Victoria Federica de Marichalar, cuya aparición también fue de lo más aplaudida debido a la elección de su estilismo. La hija menor de la Infanta Doña Elena lució un singular vestido blanco y negro, asimétrico, que complementó con unos botines de tacón. Por su parte, Felipe no quiso salirse de lo que dictaba el protocolo y se enfundó en un elegante esmoquin negro.

Noche de sorpresas

Como todo cumpleaños que se precie, los regalos fueron protagonistas. En el caso de Tana Rivera, lo que más llamó la atención fue un cerdo vietnamita -obsequio de autor desconocido-, que llegó a la fiesta en el autobús de invitados, junto a la sobrina del Rey Felipe. Además, la música fue uno de los puntos fuertes de la velada: en la cabina estuvo Kiko Rivera -como cabía esperar- y sobre un escenario, Juan Magan ofreció un concierto, cortesía de Narcís Rebollo. Entre los detalles más emotivos, el vídeo que preparó Francisco Rivera, con imágenes de su hija desde pequeña.

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Para ti ,mi vida . Por que te mereces todo lo bueno que te pase .

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