Manuel Machado Ruiz
Manuel Machado Ruiz - ABC

Reeditan todos los versos de Manuel Machado, el poeta más leído por los poetas

A la célebre edición de 1993, agotada hace tiempo, la editorial ha añadido un nuevo prólogo de José Luis García Martín, que ha revisado el volumen e incluye tanto poesías dispersas como «textos disonantes»

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Resulta pertinente formularse la pregunta sobre Manuel Machado que se hace el poeta y profesor de la Universidad de Oviedo, José Luis García Martín: «¿Sigue vivo como poeta?». La pregunta, señala la vigencia de una obra poética que ha estado en segundo plano buena parte del siglo XX. La razones pueden ser biográficas, como la alargada sombra de su hermano, escritor y emblema de la República y del exilio; y políticas, pues la pronta adscripción del poeta sevillano al bando sublevado de Francisco Franco le haría perder el favor de los poetas exiliados, con Luis Cernuda a la cabeza, que tachó su estilo de «insustancial y afectado», y de toda la poesía española de posguerra, hasta la Generación del 50, que hizo de su hermano bandera.

Portada de «Poesías completas», de Manuel Machado
Portada de «Poesías completas», de Manuel Machado - Editorial Renacimiento

Un olvido injusto para la obra de un poeta de múltiples registros: introductor en la poesía española del habla coloquial, simbolista, parnasiano, estilista del lenguaje popular, orfebre historicista... que le llevaron no solo a ser elogiado por un autor de la exigencia del argentino Jorge Luis Borges, sino que gozó de popularidad y respeto crítico de sus contemporáneos, ya que estaba considerado en el primer tercio de siglo «como uno de los tres o cuatro mayores poetas de su tiempo», señalaba en uno de sus escritos Emilio Barón, poeta y profesor de la canadiense Queen’s Univeristy.

Este recordaba en el prólogo de su edición del «El mal poema» (1909), posiblemente su libro más reivindicado en la actualidad, las palabras de elogio que le dedicó al poeta sevillano «un autor tan severo como Miguel de Unamuno», cuando escribió en 1907: «Esta cosa ligera, alada y sagrada que es a las veces Manuel Machado resulta ser un verdadero clásico». Por ello, Manuel Machado fue una influencia para los poetas de su tiempo, como relató un miembro de la Generación del 27 ya en el exilio como José Moreno Villa: «Yo no creo que sin Manolo Machado, García Lorca o Alberti hubieran conseguido la desenvoltura y la emoción gitana que consiguieron. Cuando algún día se haga el recuento de las influencias ejercidas por él y por Juan Ramón Jiménez en las generaciones que le siguieron, veremos quién se lleva el mayor tanto». Su adscripción política al régimen fue «obligada por las circunstancias, pero no fue un franquista entusiasta», señala García Martín. Andrés Trapiello dice en «Las armas y las letras»: «Manuel Machado sería de los que, ganando la guerra, perdían los manuales de la literatura».

Una poesía actual

Tanto García Martín como el editor de Renacimiento y también poeta, Abelardo Linares, coinciden en reivindicar la actualidad de una poesía que no sólo sigue viva, sino que sigue influyendo en autores esenciales de los últimos cincuenta años de poesía española, de Jaime Gil de Biedma a Felipe Benítez Reyes. Para Linares, «Manuel Machado es un poeta más para poetas, de una calidad de escritura, un rigor y una gran complejidad, con muchos niveles de lectura, que se puede seguir leyendo continuamente».

Renacimiento publicó «Poesías completas» en 1993. Ahora la editorial sevillana acaba de reeditarlo, en una cuidada edición que cuenta con nuevo prólogo de García Martín, un texto en el que aparece precisamente la pregunta sobre la actualidad de su poesía. «La edición, que ahora recuperamos, llevaba años agotada y fue la primera auténticamente completa de la poesía de Manuel Machado, por cuanto incorpora sus poesías dispersas que, por las razones que fuera, no recogió en vida en sus poesías completas, pero que son valiosas y que tienen interés», explica el editor.

Tampoco renuncia, señala García Martín, a recoger «textos disonantes», como «los poemas propagandísticos» y «muy explícitamente fascistas» de Machado, que «no tuvo más remedio que escribir si quería salvar la vida en aquel Burgos enfervorizado», en el que había triunfado la sublevación contra la II República, en que se encontraba casualmente el poeta a la edad de 62 años en julio de 1936.

El mal poema

De esta forma, las más de setecientas páginas de estas «Poesías completas» acercan al lector todos los perfiles del poeta que es hoy recordado, sobre todo, por «El mal poema», que introduce en la poesía española un estilo coloquial e irónico y crea el lenguaje poético moderno en España, según Barón.

«De sus libros, es el que más ha influido en la poesía española y que tiene también más valor histórico. Es como el "Diario de un poeta recién casado" (1916), de Juan Ramón Jiménez, que no es su mejor libro, pero es el más significativo. Esa obra marca un antes y un después en la literatura española, por su prosaísmo, que marca un camino para la poesía posterior al Modernismo», señala García Martín.

Pero este es solo uno de los «muchos Manuel Machado», pues en su obra se pueden rastrear momentos para el simbolismo, «Alma» (1902); el parnasianismo, «Apolo» (1911); el impresionismo, las estampas taurinas de «La fiesta nacional» (1906); o la recreación del folklore andaluz de libros como «Cante hondo» (1912), todos salidos de la pluma de un autor para quien su deseo primero, escribió, «hubiera sido ser banderillero». A lo que hay que sumar los epitafios, uno de ellos a Alejandro Sawa.