Imagen de una de las narcolanchas que suelen utilizar los traficantes para alijar hachís.
Imagen de una de las narcolanchas que suelen utilizar los traficantes para alijar hachís.

SANLÚCARLos supuestos captores de Sanlúcar iban buscando a un experto piloto de 'narcolanchas'

Los tres detenidos querían obligar a este hombre a que les ayudara a transportar un alijo a lo que él se había negado y, fue entonces cuando retuvieron a su mujer

La rápida intervención policial evitó que se llevaran a la víctima a la que llegaron a amenazar de muerte poniéndole una pistola en el costado

M. Almagro
Actualizado:

Nada que ver con un ajuste de cuentas ni con un robo de mercancía, aunque sí, posiblemente, con un cargamento de hachís. Pero, en esta ocasión, desde un aspecto puramente logístico. Los tres detenidos, un ciudadano español y dos marroquíes, arrestados por la Policía Nacional el pasado jueves por la noche por amenazar gravemente e intentar secuestrar a una mujer en Sanlúcar, iban buscando a la pareja de esta persona.

Según ha podido saber este periódico, la principal tesis que se maneja es que al parecer su objetivo era este hombre, un experto piloto de lanchas al que conocían y al que llevaban tiempo amenazando para que les ayudara a transportar un alijo de droga por el Guadalquivir. Sin embargo, esta persona, que ha cumplido recientemente una condena tras permanecer varios años en prisión por un delito de salud pública, les dijo que no. Que tenía su familia (con un hijo de muy corta edad) y había decidido dejar de llevar ya 'gomas' cargadas de hachís para tener una vida tranquila. Alejado de líos.

Sin embargo, a los supuestos captores no les convenció en absoluto y querían que lo hiciera, aunque fuera a la fuerza. Por eso fueron a buscarle. Armados. Quizá la presión policial, el sentirse perseguidos de cerca y vigilados, hizo que se pusieran más nerviosos de la cuenta y fueran a por él. Querían quitarse de en medio la droga lo antes posible. Pero, cuando a las nueve y pico de la noche se presentaron en la casa de su objetivo, en el barrio de El Palomar, no lo encontraron. Su pareja y una familiar de ésta no les dijeron donde se encontraba.

Fue entonces cuando, presumiblemente, decidieron llevársela a ella. Con extrema violencia la retuvieron cuando tuvo que salir un momento de su casa. La estaban esperando en la calle. Le pusieron una pistola en el costado y, según ha trascendido, le amenazaron en varias ocasiones con matarla si no se subía al coche. Un Opel Astra negro con el que irrumpieron en la barriada. Todo apunta a que quisieron secuestrarla o retenerla para así exigir al experimentado piloto que hiciera el trabajo, llegar a un acuerdo económico con ellos o, simplemente, obligar a la mujer a que les dijera donde estaba.

Enterraron el arma

El riesgo era extremo. Unos hombres muy corpulentos, nerviosos, violentos, armados, y con pésimas intenciones. Todo ocurrió en cuestión de minutos y pudo terminar de la peor manera posible a no ser por la inmediata intervención de los agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de El Puerto que se encuentran formando parte actualmente de un dispositivo especial de seguridad y control que se ha activado desde hace unas semanas en Sanlúcar.

Y, en este caso, ha dado un excelente resultado. Acudieron en segundos y no dudaron en socorrer a una mujer que, aterrada, pedía auxilio. La intervención fue rápida, certera, todo un éxito. Cuando los sospechosos intentaron escapar, no tuvieron tiempo de hacerlo. Los detuvieron y además les requisaron un arma que, por cierto, quisieron esconder enterrándola en un parque cercano pero que fue encontrada por uno de estos agentes. Una pistola, modelo FN Browning, municionada, es decir, lista para disparar. Y además, varios cuchillos militares, sprays de defensa y otros efectos como diferentes móviles que serán muy importantes para la investigación sobre los hechos que ahora se realice.

Modelo FN Browning, la pistola que se les ha intervenido.
Modelo FN Browning, la pistola que se les ha intervenido.

Los tres detenidos como presuntos autores de un delito de amenazas graves fueron enviados a prisión el viernes pasado. Son F. J. R. M., de 46 años y natural de San Fernando, A. J. A. B, de 34 años y de origen marroquí, M. R., de 23 años, también marroquí y al que le constan antecedentes policiales por lesiones, detención ilegal y extorsión.

La Brigada Judicial de la Policía Nacional continúa investigando el suceso para determinar cuáles fueron los motivos exactos que llevaron a los sospechosos a actuar de esa manera, identificar a todos los posibles involucrados y reunir las pruebas necesarias que les puedan incriminar o no.