Prueba de peso el pasado julio de uno de los bloques de la primera corbeta - LA VOZ
INDUSTRIA

Nuevo hito en la obra de las corbetas

El astillero de San Fernando colocará la semana que viene la quilla de la primera unidad

Con esta maniobra comienza el ensamblaje de las secciones del buque, que será entregado en octubre de 2021

CÁDIZActualizado:

Las corbetas saudíes que se construyen en el astillero de San Fernando van tomando forma desde que comenzó su obra el pasado 15 de enero. A finales de este mes, concretamente el 22 de agosto, el proyecto cubrirá un nuevo hito. Se trata de la puesta de quilla del primer buque, es decir, a partir de ese instante comenzará el ensamblaje de las distintas secciones que conforman el barco.

El compromiso de Navantia con Arabia Saudí es entregar el quinto buque en 2022

El pasado 4 de julio, la obra de las corbetas superó otra importante fase con el control de peso del primer bloque. Este hito, clave para la puesta de quilla ahora, consistió en suspender toda la estructura con ayuda de las grúas y los dinamómetros para comprobar su tonelaje exacto. La prueba se realizó con éxito dando un peso de casi 76.100 kilos en acero, cumpliéndose lo previsto por el departamento de Ingeniería. Actualmente están implicados en este contrato, además de la plantilla propia, una media de 730 trabajadores y trabajadoras de la empresa auxiliar, que tienen su sustento en la construcción naval de Navantia-San Fernando.

El contrato de Navantia para la venta de cinco corbetas a Arabia Saudí entró en vigor de pleno derecho en noviembre de 2018 después de que el Gobierno de Riad formalizara la carta de crédito para financiar este encargo, cuya inversión asciende a 1.800 millones de euros. El primer buque, del que ahora se coloca su quilla, será entregado en octubre de 2021. El contrato con Arabia Saudí fue suscrito en julio de 2018 después de que en abril del mismo año y tras más de tres años de negociación el entonces Gobierno de Rajoy cerrara los flecos de un acuerdo general de actuaciones económicas entre España y Arabia.

A pleno rendimiento

Las tres gradas de la factoría trabajarán de manera conjunta a razón de una corbeta por grada. El plan de obra recoge que cada cuatro meses, una vez que culmine el montaje de las estructuras en las gradas, se producirá una botadura, lo que significa que en dos años, aproximadamente, las corbetas estarán a flote y con el andamiaje en sus cubiertas para la instalación de los equipos.

La obra de las corbetas saudíes, diseñadas en exclusiva por Navantia y de similares características que los patrulleros POV construidos en Puerto Real para Venezuela, ha devuelto la plena actividad a la factoría de San Fernando.

Un centenar de empresas de la industria auxiliar están llamadas a participar en la producción

El contrato saudí, por tanto, fortalece el futuro inmediato de Navantia y beneficia a todos los astilleros de la compañía y a su industria auxiliar. Se trata del mayor acuerdo firmado por Navantia con un país extranjero y según la dirección de la compañía española es «muy importante» para la sostenibilidad técnica y económica de la empresa ya que permite augurar un futuro «más halagüeño» después de años de restricción económica. Supondrá una carga de trabajo global de alrededor de siete millones de horas que, traducido a empleo, alcanzarán la cifra de 6.000 anualmente durante los próximos 5 años, De estos, más de 1.100 serán empleados directos, más de 1.800 empleados de la industria auxiliar de Navantia y más de 3.000 empleados indirectos generados por otros suministradores. Serán más de 100 las empresas auxiliares que colaboren en el mismo.

El programa que comenzó oficialmente el pasado enero, y cuyo último buque deberá ser entregado en el 2022, incluye, además de la construcción, el Apoyo al Ciclo de Vida durante cinco años, desde la entrega del primer buque, con opción a otros cinco años adicionales.

El diseño de las corbetas es de última generación, maximizando a la vez la participación de Navantia mediante la incorporación de productos propios, como el sistema de combate CATIZ, el sistema de comunicaciones integradas HERMESYS, la dirección de tiro DORNA, el Sistema Integrado de Control de Plataforma, el puente integrado MINERVA y los motores y las cajas reductoras.

Por otro lado, el contrato también incluye el suministro de varios servicios tales como, apoyo logístico integrado, adiestramiento operacional y de mantenimiento, suministro de Centros de Formación y Adiestramiento para el Sistema de Combate y Sistema de Control de Plataforma de los buques, el Apoyo al Ciclo de Vida, anteriormente citado, y los sistemas para el mantenimiento de los buques en la Base Naval.

El desarrollo de este programa naval ha permitido que el ex presidente de Navantia Esteban García Vilasánchez fichara por la empresa pública Saudi Arabia Militar Industries (SAMI) para dirigir su nueva división naval. Vilasánchez fue el encargado de cerrar y firmar el contrato de construcción de las cinco corbetas saudíes que se fabrican en el astillero isleño. La empresa SAMI nació en febrero de 2018 como paso previo para la firma del contrato de las corbetas, ya que a través de esta sociedad se desarrolla la obra. SAMI posee el 51% de este proyecto conjunto para el desarrollo de sistemas de combate, mientras que Navantia cuenta con el 49% restante. Vilasánchez sustituyó a José Manuel Revuelta a primeros de 2017 y recogió el testigo del nuevo plan industrial bautizado como ‘Astillero 4.0’, aprobado en diciembre de 2018 por la nueva presidenta de Navantia, Susana de Sarriá, que llegó a la presidencia de la compañía en julio del año pasado tras la moción de censura impulsada por el PSOE al gobierno de Rajoy.