Medio siglo de peaje entre Sevilla y Cádiz
Medio siglo de peaje entre Sevilla y Cádiz - LA VOZ
INFRAESTRUCTURAS

El nuevo Gobierno se apunta el tanto de la eliminación del peaje

El ministro socialista Ábalos confirma lo que ya sentenciaron los populares Ana Pastor y Íñigo De la Serna sobre la liberalización de la Ap-4 en 2019

CÁDIZActualizado:

El final del peaje de la autopista entre Cádiz y Sevilla está cerca. El nuevo ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha confirmado, más bien reafirmado, lo que ya anunció el gobierno de Rajoy sobre la eliminación de este canon. Los dos últimos ministros de Fomento del PP, Ana Pastor y Iñigo de la Serna, avanzaron durante su etapa de gestión que a partir de 2020 se podría circular por esta autopista sin pagar un euro. La concesión acabará de forma definitiva el 31 de diciembre de 2019. Ahora, es el ministro socialista el que señala que no habrá más prórroga en la concesión Cádiz-Sevilla tras 47 años de pago. De esta forma, el PSOE continúa con la política del PP en cuanto a los peajes de las autopistas..

Ábalos ha destacado que la liberalización de los peajes más inmediatos afecta directamente a tres autopistas (AP-1 entre Burgos y Armiñón), AP-7 (entre Alicante y Tarragona) y AP-4 (entre Sevilla y Cádiz) cuyas concesiones vencen en 2018 y 2019 y cuentan con 468 kilómetros en total.

Además, crea un precedente para las autopistas que vencen en 2021 (AP-2 entre Zaragoza y el Mediterráneo) y los tramos de la AP-7 (Tarragona-La Jonquera y Montmeló-El Papiol), con 479 kilómetros en su conjunto).

La patronal gaditana ha mostrado su satisfacción con este anuncio que confirma lo que ya se había avanzado en el último año. Precisamente, la Confederación de Empresarios de Cádiz (CEC) ha celebrado este nuevo anuncio que despeja incertidumbres sobre la liberalización de la Ap-4. Su presidente, Javier Sánchez Rojas, ha señalado que la web de la CEC tiene un marcador con la cuenta atrás para la terminación del peaje.

Asignaturas pendientes

La patronal envió el pasado 12 de junio una carta al nuevo titular de Fomento en la que detallaba las asignaturas pendientes de la provincia de Cádiz en materia de infraestructuras. Entre las primeras reclamaciones de los empresarios se encontraba la culminación de las obras de desdoble de la línea ferroviaria Algeciras-Bobadilla y la supresión del peaje de la autopista entre Sevilla y Cádiz. Igualmente, los empresarios hacían referencia en esa misiva a la terminación de la autovía entre Vejer y Algeciras y al compromiso presupuestario del anterior gobierno por reordenar el nudo de Tres Caminos.

Al margen de esta misiva, la CEC también se ha dirigido por escrito a los titulares de Hacienda, María Jesús Montero, de Industria, Reyes Maroto, y de Agricultura, Luis Planas, en un tono cordial de bienvenida.

La autopista había cosechado el pasado año uno de los datos más importantes de aforo con un incremento del 5,6% al anotar un paso medio de 22.065 vehículos al día. El pasado enero la Ap-4 también incrementó su tarifa para vehículos de 7,20 euros a 7,30 euros, cerca de un 2% más. Todo apunta a que la gestión de la autopista, ahora en manos del grupo Abertis, pasará a la Sociedad Estatal de Infraestructuras de Transporte Terrestre (SEITT), que depende del Ministerio de Fomento.

El primer tramo de la autopista se inauguró sin boato en 1971. El ministro de Obras Públicas de entonces, Gonzalo Fernández de la Mora, acudió un día antes del estreno a supervisar el trabajo y dio la bendición del Régimen, acompañado del entonces alcalde de Cádiz, Jerónimo Almagro. De esta forma se abrían al tráfico los primeros 70 kilómetros de una autopista de pago, demasiado avanzada para su tiempo. Se trataba del tramo entre Cádiz y El Cuervo. En enero de 1972, le tocó el turno al segundo tramo entre El Cuervo y Dos Hermanas. La carretera se convertía en la columna vertebral entre las dos provincias y, a su vez, en la alternativa a la tortuosa N-IV, que irrumpía por todos los municipios.

Un trazado fácil

Su trazado fue fácil. El Estado era el propietario de la mayoría de los terrenos por donde estaba prevista la carretera y no fue necesario, por tanto, un proceso expropiatorio. Esta situación ayudó a agilizar los trámites y a perfilar un diseño sobre plano muy poco común. Es decir, las curvas quedaban casi suprimidas del trazado porque no había que salvar grandes latifundios, al tiempo que la orografía del terreno ayudaba sobremanera a un recorrido exento de túneles y sin puentes de grandes dimensiones. La construcción de la autopista fue una reivindicación sevillana que aprovechó el Banco Central, dueño entonces de la constructora Dragados. El banco puso el ojo en el sur de España, mientras observaba como en julio de 1969 se estrenaba en Cataluña la primera autopista de peaje del país entre Barcelona y Mataró.

Casi al mismo tiempo que se ponía en marcha el plan para la construcción de la autopista con Sevilla se inauguraba el puente de Carranza, lo que suponía la interconexión de la Bahía. En octubre de 1969 se abría al tráfico el puente, construido por Dragados.

El objetivo no era otro que unir por autopista Sevilla con Cádiz aprovechando, por un lado, el puente, y por otro, esa línea recta que permitía el terreno entre ambas capitales. Cádiz era el sitio elegido para desarrollar el gran puerto del sur y se necesitaba una conexión con Sevilla muy rápida. Dragados inició los trabajos de la autopista en 1969, casi de forma paralela a la culminación del puente Carranza.

El año de su inauguración circularon por ella 2.466 vehículos de media al día. Hoy la intensidad media diaria es de 25.000 vehículos, aunque se han dado picos de 33.945 coches diarios.

Su trazado representa además un pulmón verde entre las dos provincias. La autopista cuenta con 300 hectáreas ajardinadas y el mantenimiento representa una inversión de 520.000 euros al año.

El 22 de mayo de 2005, los conductores vivieron otro momento de gloria en la autopista. La Junta llegó a un acuerdo con la concesionaria para eliminar el peaje de Jerez. En ese momento, el paso costaba cinco euros y la Junta rescataba el peaje previo pago a la concesionaria de 72 millones de euros.

Una concesión con tres prórrogas

La historia de la autopista de Cádiz data de finales de los años sesenta y fue una de las primeras vías rápidas que se construyeron en España. La obra se adjudicó en 1969 a Bética de Autopistas a cambio de una concesión hasta 1993. En 1977, el Gobierno de Suárez aprobó la primera prórroga de la concesión hasta 1999 .

Cuando aún faltaban 15 años para que esa concesión se cumpliera, el Gobierno del socialista Felipe González prolongó la concesión siete años más, con lo que el pago por circular por esa carretera se alargó hasta 2006. La última vuelta de tuerca se dio bajo el Gobierno del popular José María Aznar, que en 1997 aprobó que la concesión duraría mucho más tiempo, otros 13 años, es decir, hasta 2019. La ministra Ana Pastor confirmó en 2014 su liberalización definitiva para 2019.