TRIBUNALES - ANÁLISIS DE MEMORIA 2018

La Fiscalía alerta del desvío de los alijos del Campo de Gibraltar a otras zonas de Cádiz

En su memoria anual, Antidroga confirma que la presión policial sobre el Estrecho ha provocado que los clanes lo intenten en otros puntos del litoral

Durante 2018, «el año del narcotráfico», se incautaron 274 toneladas de hachís, más de 400 millones de euros en droga

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No hay que remontarse demasiado atrás para encontrar un ejemplo. Para ver la realidad alejada de estadísticas o datos sin referencias exactas. Este pasado domingo, 28-A, día de elecciones. Mientras cientos de gaditanos acudían a las urnas a ejercer su derecho, en la costa de Cádiz se intentaban colar al menos tres alijos de hachís. En cuestión de nueve horas, a la una de la tarde, a las nueve y a las diez, la Guardia Civil interceptó en la Janda tres embarcaciones distintas cargadas de fardos que iban a desembarcar en diferentes playas. Detuvieron a diez personas y decomisaron más de cuatro toneladas de esta droga.

Pues bien, el hecho de que intentaran descargar el hachís por otro punto que no fuera directamente el Campo de Gibraltar no es nuevo, pero sí empieza a ser (otra vez) cada vez más habitual. Esta tendencia, a mayor presión policial por una zona, mayor actividad por otra, es cíclica, y parece que ha comenzado de nuevo a tomar fuerza desde este pasado año. Así lo traslada y advierte la Fiscalía Antidroga de Cádiz en su memoria anual de 2018, «el año del narcotráfico», según llega a decir directa la fiscal jefe del área en Algeciras en el informe, en el que, de nuevo, volvieron a crecer las aprehensiones de hachís.

Según los datos ofrecidos por la Fiscalía Antidroga en su memoria, recogidas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Guardia Civil de Cádiz, el Servicio de Vigilancia Aduanera, la Policia Nacional y Greco decomisaron 274.569 kilos de hachís durante 2018 en la provincia, 58.569 kilos más que en 2017. Una cantidad de droga que en el mercado negro hubiera alcanzado el valor de 442.605.228 euros.Más de cuatrocientos millones (el precio del kilo de hachís está aproximadamente en 1.600 euros). La mayor parte de esta droga se incautó en el Campo de Gibraltar, 191.384 kilos, mientras que en otras zonas de la provincia también se aprehendió una importante cantidad:más de 75 toneladas.

«Vemos por tanto un nuevo aumento de las aprehensiones llevadas a cabo en la provincia de Cádiz, respecto al año pasado, siendo destacable que los medios extraordinarios desplegados por el Ministerio de Interior a raíz de la alarmante situación de poblaciones como La Línea o San Roque están comenzando a dar sus frutos, pues no solo se han aprehendido unos 20.000 kilogramos más en esa zona, sino que tanto en el resto de la provincia, han aumentado en 24 toneladas, lo que podría indicar un traslado de las descargas de alijos hacía otras zonas, ante la presión policial, no pudiendo concluirse, no obstante, el desplazamiento de los grupos organizados que consideramos que está muy asentados», detalla la memoria de la Fiscalía.

En cuanto a la cocaína, otra de las drogas con las que más se trafica en la provincia debido al impacto de alojar uno de los puertos más importantes de Europa, durante 2018 se incautaron más de quince toneladas, 3.000 kilos más respecto 2017. Sin embargo una de estas aprehensiones, de ocho mil kilogramos, corresponden a una misma partida que fue hallada oculta en un cargamento de plátanos en el puerto algecireño.

En las diferentes operaciones se detuvo a casi 1.500 personas relacionadas con el tráfico de drogas

Los detenidos relacionados con el tráfico de drogas han sido 1.454 durante este año, los vehículos intervenidos 263 y tres cabezas tractoras en el Campo de Gibraltar. Además de 45 semirrígidas y nueve motos de agua, y otras 30 embarcaciones de todo tipo, en el resto de la provincia.

La «compleja» lucha contra los clanes

Uno de los principales caballos de batalla de la lucha contra el narcotráfico es ir a por los que dominan el 'negocio', los clanes expertos en enriquecerse pasando ingentes cantidades de droga desde Marruecos a España. En este sentido, la memoria del área que dirige la fiscal Ana Villagómez, destaca que las estadísticas policiales de aprehensiones señalan un aumento de las detenciones y desarticulaciones de este tipo de grupos. Sin embargo, la 'profesionalización' que ya manejan estas bandas hace que las investigaciones sean cada vez «más complejas» y también más numerosas porque, sencillamente, hay más. «En 2018 se iniciaron en la Fiscalía de Cádiz y Jerez un total de 33 procedimientos de diligencias previas con investigaciones dirigidas a desarticular este tipo de grupos, cuya finalidad es la introducción de grandes cantidades de hachís, mediante el uso de embarcaciones». Y todas estas causas han llevado parejas intervenciones telefónicas o uso de dispositivos de seguimiento y localización, lo que complica y ralentiza aún más si cabe el objetivo final, tanto en el terreno policial como en el judicial.

Y el trabajo desarrollado se ha ido acumulando. Ha sido incesante. Imparable. «El año del narcotráfico», dice la fiscal jefe del área de Algeciras. «No es un fenómeno nuevo, ya que el tráfico de drogas y la delincuencia que lleva aparejada ha constituido tradicionalmente el delito más repetido en la zona del Campo de Gibraltar, pero sí es cierto que una conjunción de factores, como la evolución de las propias organizaciones, y una serie de hechos puntuales, pero de gran relevancia mediática, han puesto al Campo de Gibraltar en el punto de mira de los medios, ofreciendo una imagen que aun cuando excesivamente exagerada, no deja de ser un reflejo de una triste realidad».

Destaca además lo que la Fiscalía viene a llamar una «evolución» de estas organizaciones de narcos. Un fenómeno similar, dicen, a la 'concentración de empresas'. «Las múltiples microorganizaciones que tradicionalmente se han dedicado a esta actividad, muchas veces de carácter familiar, han sido sustituidas por otras más grandes, con mayor número de medios materiales y humanos y con capacidad de acometer operaciones de mayor calado», advierten.

Las 'microorganizaciones' más familiares tradicionalmente han sido sustituidas por otros grupos más grande, con más medios

Y este 'progreso' no solo se debe a la amplitud de dichas bandas sino también a un cierto carácter estable, permanente, que les ha llevado a poder organizarse mejor . El Ministerio Público lanza en este sentido uno de sus suspicaces dardos señalando directamente al Estado por su «falta de reacción durante años», lo que ha motivado que aun siendo desarticuladas en una parte, rápidamente se puedan reconstruir.

«Respaldo social y efecto llamada»

Además, según la Fiscalía Antidroga, otro de los factores que hace a estos clanes más fuertes es el respaldo de parte del tejido social de las poblaciones donde radican. «Cuanto más crece el negocio, más crece el efecto llamada, la violencia y el esfuerzo por defenderlo, a la vista de los enormes beneficios económicos que genera, y no solo contra bandas rivales, sino también contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, creando en las que trabajan en la provincia una sobrecarga de esfuerzo, tensión y riesgo para su integridad» como se expuso en la memoria del pasado año. «No se trata de un repunte o fenómeno pasajero, ni actos aislados, sino que se encuentra presente en todas las bandas».

Sin embargo, en este complicado panorama, el Ministerio Público cree que «la respuesta del Estado finalmente está dando sus frutos» en el terreno policial. «El notable incremento del número de agentes especializados en la lucha contra el narcotráfico que están destinados en el Campo de Gibraltar ha motivado que estas organizaciones estén siendo todas ellas descabezadas de forma paulatina. Sus dirigentes han acabado en prisión y el número de detenidos y de incautaciones de droga ha crecido de forma notoria, tendencia afianzada en el año en curso». En total, 45 son las causas nuevas iniciadas en 2018 y seguidas con técnicas especiales de investigación contra organizaciones criminales. Entre ellas, las que alcanzaron más relevancia fueron la detención de los hermanos Antonio e Isco Tejón ‘Los Castaña’, la ‘operación Lupita’, con 52 detenidos (26 en prisión), o la ‘Albarracín’, con hasta 57 arrestados, entre otras.

Crece la violencia, todavía más

Como ya viene advirtiendo la Fiscalía Antidroga en sus últimas memorias, la violencia que emplean los narcos sigue aumentando. Sin embargo, analizando lo ocurrido en 2018, llama la atención sobre que esa agresividad se ha extendido. No es solo algo que ocurra en el Campo de Gibraltar sino que también se están dando episodios de este calado en poblaciones del resto de la provincia. «Pocos son los casos en los que además de intervenirse droga y dinero, no se hallan armas de fuego usadas por los poseedores de la droga para defenderse de bandas rivales o incluso de las propias fuerzas policiales».

Para la Fiscalía, «desde hace un par de años, han superado el código ético implícito que mantenían con los agentes policiales a los que no solían enfrentarse, salvo en contadas ocasiones». Y recuerda que durante este año han sido varios los casos en los que los traficantes han llevado a cabo agresiones contra las fuerzas del orden, e incluso «apoyados por vecinos de las zonas donde han intentado ser detenidos que con palos, piedras, cocteles molotov caseros u otros objetos contundentes se han opuesto a las detenciones». Este año se han incoado, en toda la provincia, 28 procedimientos diligencias previas por tenencia ilícita de armas, 4 procedimientos abreviados y formulándose 16 escritos de acusación y 30 sentencias condenatorias, la mayor parte en asuntos de delitos contra la salud pública.

Así, destaca que en diciembre, la Policia Nacional, UDYCO y el grupo GRECO, hallaron un arsenal de armas en una finca rural abandonada en el municipio de San Enrique de Guadiaro, San Roque, con más de 60 armas. O también recuerda otros operativos que han sido muy arriesgados como cuando cuatro narcos que guardaban varias toneladas de droga se enfrentaron a tiros a los agentes, atrincherándose en un chalé durante varias horas, pensando que se trataba de otra banda que quería robarles la droga. «Finalmente, cuando tomaron conciencia de que se trataba de verdaderos policías, depusieron su actitud e incluso les pidieron perdón». Además. la memoria rescata otras muchas operaciones que se han realizado referentes a 'vuelcos' o ajuste de cuentas. Tanto en la zona del Campo de Gibraltar como en la desembocadura del Guadalquivir o la Comarca de Jerez donde esta violencia también está yendo «preocupantemente» en aumento.

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