SUCESOS

Dos desapariciones en pocas horas en Cádiz, ambas voluntarias

La gran mayoría de estos casos terminan por resolverse a los pocos días como fugas por diferentes motivos

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Dos casos muy parecidos han mantenido en alerta esta semana a las fuerzas policiales de la provincia. Dos chicas jóvenes que se habían marchado de casa y no habían regresado ni dicho donde se encontraban. Sus familias, evidentemente preocupadas, acudían a la Policía y además las redes sociales también amplificaban ambos asuntos, viralizando cada noticia o detalle que se conocía al respecto. Todo ello en una semana muy sensible, en la que la joven Laura Luelmo, que salió sola de su casa, nunca regresará al haber sido víctima de uno de los crímenes más atroces que se han conocido en los últimos años.

Sin embargo, aunque el riesgo existe, y la preocupación es evidente, la mayoría de este tipo de desapariciones que se producen en la provincia de Cádiz, terminan por resolverse por sí solas. Es decir, afortunadamente, en un 99% de los casos se trata de fugas voluntarias de jóvenes que por diferentes motivos: económicos, personales, laborales, sentimentales, familiares, etc… se marchan de casa o de los centros o instituciones donde residen pero no de manera forzosa. A los días, o son encontrados por la misma familia, o por los agentes que tienen el aviso activado, pero en muchísimas ocasiones, son ellos mismos los que contactan y dicen donde se encuentran. En estos dos últimos casos, ambas estaban con su pareja y decidieron llamar a casa.

Pero, por otro lado existen las desapariciones llamadas en el argot policial como «inquietantes». Son aquellas en las que estas personas cuyo paradero se desconoce han podido ser víctima de un delito. En estos casos puede haber algún tipo de causa criminal detrás: un secuestro, un asesinato, un secuestro parental, homicidio, extorsión, agresión sexual, etc. Aquí la alarma es mayor, se descarta la fuga y la gente más cercana no le encuentra explicación. Puede ocurrir por ejemplo que no haya regresado del colegio, o del trabajo, que se haya marchado dejando las llaves, sin dinero, sin móvil o sin señal… entonces la situación es otra. Al igual que las de alto riesgo cuando la persona desaparecida tiene algún tipo de incapacidad, como mayores con alzheimer, o son personas con problemas psiquiátricos y tendencias suicidas.

Cádiz, a la cabeza pero con matices

En cuanto a número de desaparecidos no encontrados, la provincia de Cádiz se situó a la cabeza del ránking nacional el pasado año con 1.517 denuncias activadas, muy lejos de la segunda, Granada con 655, según datos ofrecidos por el Ministerio del Interior. Sin embargo, es muy revelador que no ocupara el mismo lugar por el número de las denuncias calificadas de alto riesgo, donde se encuentran Barcelona, Las Palmas, Islas Baleares, Murcia y Málaga.

La causa de que la provincia esté a la cabeza de ese número de denuncias por desapariciones todavía sin cerrar puede responder, como indican los expertos, a una cuestión más geográfica que poblacional, por el hecho, por ejemplo de tener un puerto como el de Algeciras, donde entran cada día un gran número de personas pero también donde se van. Al igual que ocurre con el fenómeno de la inmigración. En este caso por ejemplo hay muchos menores no acompañados que se fugan de los centros y no vuelven a informar jamás sobre su paradero marchándose incluso a otro país sin ser detectados.