IGLESIA

Comunicado de la diócesis de Cádiz

El supuesto párroco fue cesado de sus funciones el 13 de diciembre por la autoridad eclesiástica

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El Obispado de Cádiz y Ceuta desea manifestar lo siguiente en relación a D. Miguel Ángel Ibarra Marín, de nacionalidad colombiana, quien, en la actualidad, ejercía como párroco en la localidad de Medina Sidonia.

Miguel Ángel Ibarra Marín llegó a la diócesis de Cádiz y Ceuta, en octubre de 2017, a raíz de un acuerdo firmado con el Arzobispo de la archidiócesis de Santa Fe de Antioquia, Mons. Orlando Antonio Corrales García.

El supuesto sacerdote presentó en la diócesis de Cádiz y Ceuta toda la documentación requerida en estos casos. Asimismo, con anterioridad, esta persona había ejercido el ministerio en varias diócesis colombianas.

Desde inicios de este curso, Miguel Ángel Ibarra ejercía en las parroquias de Santa María La Mayor La Coronada y Santiago Apóstol de Medina Sidonia.

La Archidiócesis colombiana avisó, el pasado 13 de diciembre, a la diócesis de Cádiz y Ceuta que, tras una denuncia de falsedad en sus documentos de ordenación, se había llevado a cabo una profunda investigación que concluía que Miguel Ángel Ibarra no había sido nunca ordenado sacerdote.

Inmediatamente conocido este hecho, en la tarde del mismo jueves, 13 de diciembre, la diócesis de Cádiz y Ceuta cesó al supuesto párroco de sus funciones.

El supuesto sacerdote tendrá que responder, en los próximos días, ante la Archidiócesis de Santa Fe de Antioquia donde ha sido requerido.

Por su parte, la diócesis de Cádiz y Ceuta, trabaja ya en la investigación correspondiente y la reparación de las consecuencias que haya podido acarrear la actuación de esta persona.

La diócesis de Cádiz y Ceuta lamenta que, hechos como este, puedan ensombrecer la labor de sus párrocos y sacerdotes debidamente ordenados, que sirven a la Iglesia diocesana, cada día, de manera ejemplar.