Familiares de la dotación de la fragata han acudido a despedirlos a la Base Naval de Rota. - Nacho Frade
MISIONES INTERNACIONALES

La 'Canarias' zarpa entre lágrimas a luchar contra la piratería

Familiares y amigos de la dotación de la fragata, que ha partido a la operación 'Atalanta', la han despedido este lunes en la Base Naval de Rota

RotaActualizado:

Madres, padres, hermanos, esposas, maridos, hijos, amigos, compañeros... Centenares de personas se han dado cita en la mañana de este lunes en el muelle de la Base Naval de Rota para despedir a sus seres queridos que, a bordo de la fragata 'Canarias', han partido para incorporarse a la operación de Fuerza Naval de la Unión Europea (EUNAVFOR) 'Atalanta'.

Tristeza, lágrimas y semblantes serios por una separación que durará más de cuatro meses, ya que la 'Canarias' tiene previsto regresar a Rota durante la segunda quincena del mes de noviembre. Por delante, un verano completo sin ellos. «Es el cuarto verano seguido que se va», declara Rosi, la esposa de Gerardo, un miembro de la Unidad Aérea Embarcada (UNAEMB) de la Décima Escuadrilla de Aeronaves que participa en la operación con un helicóptero SH60. Y esta vez sin esperarlo. Estaban de vacaciones en Zamora, de dónde Gerardo (que casualmente ha ascendido este lunes a brigada) es oriundo cuando el sábado recibieron una llamada telefónica. Había habido una baja y el suboficial tenía que cubrirla, desplegaría en la 'Canarias'. «Nos tuvimos que volver corriendo», señala Rosi, al tiempo que destaca que ella ya está acostumbrada, pero que los que peor lo pasan son sus dos hijos, «el pequeño se pasó toda la noche del sábado llorando. Pero es lo que hay».

Gerardo volverá en septiembre, porque los miembros de la UNAEMB realizan despliegues más cortos que los del resto de la dotación y relevan a mitad de misión. No obstante, desplegará de nuevo en febrero, a bordo de otro buque. Además, casualmente podrá ver a su sobrina el próximo día 23 de julio, cuando la 'Canarias' efectuará el relevo con la fragata 'Navarra' en Djibouti, ya que ella es marinero en este barco, que ha ejercido como buque de mando de la operación 'Atalanta' desde el 29 de marzo pasado.

Mientras el Almirante de la Flota, Manuel Garat Caramé, se ha despedido de la dotación, sobre las 11.30 horas, las familias han visto acercarse el momento de la despedida. Para la mayoría no es la primera vez. «Estamos acostumbrados. Yo también soy militar», cuenta a LA VOZ el marido de Pilar, cabo de maniobra de la 'Canarias'. Su esposa ya estuvo desplegada en la operación 'Sophia' y ahora marcha para 'Atalanta'. «El que peor lo lleva es él», dice, señalando a su hijo, de unos ocho años, que aguarda despedirse de su madre. «Dentro de lo malo este despliegue no es de los más largos y la situación en el Cuerno de África es mucho mejor que cuando comenzó la operación 'Atalanta' en 2008», señala.

«No te vayas»

Y algo antes de las 12.00 horas ha llegado el momento. La dotación al completo, formada por 230 hombres y mujeres, ha bajado por el portalón de la fragata 'Canarias' para dar los últimos besos y abrazos a sus seres queridos, a los que no volverán a ver durante los próximos cuatros meses. Lágrimas de los padres y madres, con sus pequeños en brazos. «No te vayas» le ha pedido una niña a su progenitor. «El tiempo pasa en nada», se han consolado unos a otros. Besos de amor entre llantos, parejas dividas entre la pena de verlos partir o de marchar y el sentimiento de que van a cumplir con su deber. «Nosotros nos vamos con alegría», ha dicho un joven marinero, abrazado a su madre.

«Los que peor lo pasan son los que se quedan», declara Loli, mujer del sargento primero Francisco Javier, cuyos dos niños se abrazan a su padre sin querer soltarle. Ella también es militar, está destinada en la fragata 'Numancia', y habla por experiencia. «Cuando te vas estás haciendo tu trabajo allí, pero el que se queda, con el día a día, es lo más duro», señala. Ha venido acompañada de su familia, que le echará una mano durante los próximos meses. «Los dos somos de fuera y aunque venga la familia a ayudarte, al final tienes que coger la rutina. Es duro y se le echa mucho de menos, pero esto es así», afirma. «Él vendrá en noviembre y yo me iré en febrero», cuenta.

Suena la sirena de la F-86 (numeral de costado de la fragata 'Canarias') anunciando que ha llegado el momento. Últimos besos y abrazos. La hija de Francisco Javier le ve partir llorando, con los brazos extendidos hacia él, que hace de tripas corazón para embarcar por el portalón. Saludo a la bandera. Se van a luchar contra la piratería.

Así, entre la música interpretada por la unidad de música del Tercio del Sur, y las sirenas de los buques 'Juan Carlos I' y 'Castilla' y de la fragata 'Numancia', atracados en el mismo muelle del que ha zarpado la 'Canarias', esta fragata ha puesto rumbo a aguas del océano Índico. La escena volverá a repetirse en noviembre, tornando lágrimas por sonrisas. Ahora a la 'Canarias' le quedan cuatro meses por la proa manteniendo la seguridad frente a las costas de Somalia.