Aparentemente tranquila, las corrientes y el mar de fondo hacen peligroso el baño en Santa María del Mar. Sobre todo junto a los espigones.
Aparentemente tranquila, las corrientes y el mar de fondo hacen peligroso el baño en Santa María del Mar. Sobre todo junto a los espigones. - Ángel Luis Jurado
PLAYAS

Surfistas de Cádiz rescatan del agua a varios bañistas en la playa de Santa María del Mar

Eran menores de Sevilla que se encontraban de excursión junto a sus profesores

CádizActualizado:

David Sánchez Muñoz, Ángel Luis Jurado y Bruno Ortiz hacían surf como cualquier tarde en la playa de Santa María del Mar de Cádiz. Ondeaba la bandera amarilla que indica precaución. Se permite el baño aunque con limitaciones, siempre que se toque el fondo con los pies y se mantenga la cabeza fuera del agua.

Sin embargo, no todos los bañistas conocen estas restricciones y en la playa no consta esa información para los usuarios. Como ya ha pasado en otras ocasiones la acción de los surfistas ha sido decisiva para evitar una tragedia. Ángel Luis Jurado explica la situación. «Había dos chicos cerca de las boyas. Uno de ellos incluso llevaba gafas de sol y la otra era una chica que pedía auxilio. Entonces nos preocupamos y nos acercamos. Fue cuando nos explicaron que no podían salir. Nos acercamos con las tablas y los llevamos a la orilla».

La situación les dejó perplejos cuando comprobaron que eran menores de edad y a continuación le preguntaron qué adultos estaban con ellos. «Nos dijeron que eran de un colegio de Sevilla y entonces fuimos a buscar a los profesores que estaban en el chiringuito tomando café y no tenían ni idea de lo que pasaba y les pedimos un poco de responsabilidad». Pero además, los surfistas decidieron ir a buscar a los socorristas para indicarles igualmente lo que pasaba ya que estos, pese a estar presentes, no habían intervenido. «No estaban pendientes estaba. Uno con el bocadillo y el otro hablando con un vendedor».

A los cinco o diez minutos Ángel Luis y sus compañeros comprueban de nuevo que hay otros dos chicos agarrados a la boya. «En ese instante entra la zodiac y el socorrista les pregunta si están bien, a lo que ellos dicen que sí. Ante esto el socorrista se marcha y no les informa de los peligros de estar allí ni les indica que tienen que ir hacia afuera. Hay que decirles que es una zona peligrosa, que hay mar de fondo, que hay corrientes y no dejarlos. Nosotros observamos que no están bien y al acercarnos nos comentan que no pueden salir. Así que tuvimos que intervenir de nuevo».

Poco después se produjo un tercer rescate. «Eran bañistas a los que se les complicaba la salida una vez que pierden pie y esta vez saltaron los socorristas pero sin nada ni el salvavidas ni zodiac y por tercera vez tuvimos que llegar incluso ayudar los socorristas a salir», indica Ángel Luis.

El mismo surfista afirma que habló con la coordinadora de la empresa de socorristas y esta le explicó cómo se encuentran «atados de pies y manos. E incluso nos dijo que los días de olas que tienen orden de echar a los surfistas ella siempre defiende que somos sus manos en el agua». Para Ángel Luis es incomprensible que «no haya información en la playa que describa los peligros y además la empresa de socorristas debería tener gente cualificada que informe y que reúna las condiciones físicas. Solo así evitaremos cualquier desgracia. Que yo encantado en ayudar pero también puedo ser uno de los perjudicados». Jurado comenta asimismo los medios de rescate que se emplean. «Está un poco anticuado porque en otras playas a las que hemos viajado en Portugal por ejemplo, en playas con esas corriente hay una tabla de salvamento que facilita recoger no solo a una sino a más personas. Nosotros no pretendemos atacar a nadie pero sí pedimos una solución para poder surfear y que no arriesgue mi vida y sobre todo para que los bañistas estén tranquilos y muy informados».

Las zonas cercanas a los dos espigones de Santa María del Mar son las más peligrosas para el baño dependiendo siempre de por dónde llegue el viento así como de las mareas. «Todo esto sucedía este martes sobre las cuatro de la tarde cuando se llenaba la marea que estaba en su máximo apogeo por lo que pedimos urgente que haya información y que esté señalizado durante todo el año especialmente también para los turistas que no conocen los riesgos».