La taberna La Manzanilla conoce el fenómeno; en 2016 fue, sin saberlo, la portada de la más destacada guía turística francesa.
La taberna La Manzanilla conoce el fenómeno; en 2016 fue, sin saberlo, la portada de la más destacada guía turística francesa. - Francis Jiménez
Cádiz

«Perdone, ¿es éste el sitio que recomienda el New York Times?»

Varios establecimientos reconocen el impacto en las ventas de las publicaciones sobre Cádiz en varias cabeceras de referencia en el extranjero

Fran M. Galbarro
CádizActualizado:

El Recreo Chico era un bar eminentemente local hasta hace unos meses. Sin embargo, a principios de agosto comenzó a recibir numerosos clientes británicos con una misma inquietud: probar la tapa de salmorejo. «Era muy extraño porque no teníamos mucho público de fuera», explica María Usapi, propietaria del local. Unos días más tarde descubrió el motivo: The Guardian les había incluido en un reportaje entre los diez mejores restaurantes para comer en Cádiz.

El reportaje hablaba de un sitio «relativamente nuevo y menos conocido» «que no es turístico», pero con «servicio personalizado:las dos mujeres que lo dirigen se toman su tiempo para explicar el menú, hacer recomendaciones y sugerir vino». «Si el salmorejo (tomate frío y sopa / salsa de pan) está en temporada, es imprescindible», advertía el periodista en una descripción que ha llamado la atención de los lectores.

Numerosos establecimientos asociados a Cádiz-Centro Comercial Abierto confirman el impacto de estas publicaciones en medios de referencia internacional. Incluso negocios con un alto porcentaje de clientes extranjeros ha percibido un cambio este verano que refuerza la tendencia del lustro anterior. La tapería Columela, donde los turistas suponen un 80% de su clientela, también ha sido testigo. Desde americanos que directamente se habían guiado por la referencia del artículo de The New York Times –que ya seleccionó Cádiz entre los destinos recomendados en su prestigiosa lista de 2019– hasta decenas de españoles que reconocían haber virado visita a Cádiz ante el reconocimiento del diario por excelencia en los Estados Unidos –cabe recordar que muchos medios locales y nacionales advirtieron cómo el histórico periódico se rendía ante los encantos de la tacita–.

¿Por qué de repente las grandes cabeceras se fijan en Cádiz? La realidad es que no es la primera vez que ocurre, pero sí es el momento en el que estas publicaciones han tenido un mayor impacto. Durante años, Cádiz ha aparecido en multitud medios de comunicación que advertían de los encantos de los distintos rincones que ofrece la provincia. El Patronato Provincial de Turismo de la Diputación ha registrado estas apariciones durante más de dos décadas. Sólo en EEUU ha habido más de 30 publicaciones en los últimos diez años, entre los que destacan el Boston Globe, el National Geographic o propio New York Times, ya en enero de 2013.

Cádiz se viraliza

La principal novedad es la llegada de las redes sociales, advierten desde el Patronato. Estas publicaciones hasta hace poco estaban dirigidas a lectores del idioma en cuestión, habitualmente de mediana o avanzada edad como la mayoría de los consumidores de periódicos o revistas en papel. La llegada de Internet dinamizó todo: los contenidos se viralizan y el público es cada vez más joven. «Las instituciones llevamos muchos años trabajando y ahora se recogen los frutos», apuntan desde Diputación.

La ‘Tienda-museo de Cadi Cadi’ ha sido uno de los grandes beneficiados por este boom. Un joven británico pasó más de 40 minutos en el local observando y fotografiando cada uno de los productos inspirados en Cádiz. Se trataba del periodista de The Guardian, que finalmente incluiría el lugar en otro artículo publicado este verano: 10 consejos a la hora de visitar la ciudad. El periodista destacaba los dibujos de Tintín en la ciudad gaditana. «Su arte, un símbolo del sentido del humor irónico de los gaditanos, se ha vuelto tan popular que puedes ver réplicas en la mayoría de las tiendas de regalos de la ciudad», explicaba el artículo. El propietario de la tienda, Javier Benítez, notó «en seguida» el impacto de la publicación:«Desde el día siguiente preguntaban si era la tienda que venía recomendada. Algunos llegaban buscándonos por GPS y lo más vendido eran las postales de la foto».

El verano del negocio ha sido frenético. Tanto en incremento de las ventas como de popularidad. La aparición en The Guardian coincidió con la viralización de su anuncio más conocido. En él, un gaditano busca un regalo para que su hermano, que lleva dos años en Moscú, recuerde la idiosincrasia Cádiz. El dueño de la tiend-museo encuentra lo que necesita en el interior de un pequeño cofre:el viento de levante. «Del tirón», responde satisfecho el cliente. Ambos fenómenos se entremezclaron en el caso de una mujer inglesa que preguntó si era la tienda donde se vendía «el viento fuerte». El resto de clientes se mostraron extrañados, pero el dueño sabía perfectamente a qué se refería. La turista explicó que encontró el vídeo a raíz de una búsqueda incentivada por la referencia del medio británico.

Ingenio gaditano para difundir el sentir de Cádiz en la sociedad de lo viral. Una búsqueda en Google sustituye hoy a las tradicionales guías en papel y las principales publicaciones que han puesto a Cádiz en el punto de mira este verano no han sido pagadas. Los lectores en Gran Bretaña, el segundo país extranjero que más turistas acerca a la provincia, toman como referencia estos medios para planificar su viaje. A los españoles, que siguen siendo el grueso de los visitantes, les termina de convencer lo que se interpreta como un reconocimiento internacional.

De la revista a Internet

La Manzanilla conoce de sobra este fenómeno. Su taberna fue portada hace tres años de la guía turística Routard, la más destacada en Francia. Los responsables del negocio, aunque notaban un incremento del turismo extranjero, estuvieron meses sin saberlo hasta que uno de los clientes le mostró la guía. Desde entonces, numerosos medios se han hecho eco de sus servicios y las ventas no paran de crecer. «Hasta hace poco me venían sacando en revistas pero últimamente ese turismo viene con recortes: si la foto aparece en la publicación, el impacto es aún mayor», explica Pepe García, el propietario.

Aunque empiece a sonar a tópico, Cádiz está de moda. El relato acompaña el incremento de los establecimientos hoteleros y el despegue de los apartamentos turísticos. De 600.000 penoctaciones en la provincia en 2010 a casi un millón en 2018, mientras el perfil del turista extranjero se abre paso ante el nacional en la capital, donde han pasado de representar un 23,7 por ciento del total a alcanzar el 36,54.

Cádiz explota su casco histórico y se complementa con la tradicional calidad de sus playas. Algo que puede parecer obvio y que siempre ha estado ahí, pero que gran parte de los turistas que llegaban a España no tenían en mente. El propietario del restaurante Alamar y de los chiringuitos Tuna Beach y El Potito narra una experiencia que resume este fenómeno. Una de sus clientes ya había estado en varias ocasiones en el país, concretamente en la Costa del Sol. En uno de sus viajes a EEUU le hablaron de la recomendación de The NewYork Times e intentó probar las playas gaditanas. «Se vieron muy sorprendidos por la calidad de la arena de la playa en una ciudad que a la vez cuenta con un casco antiguo con tanta historia», advierte Miguel Ángel Sánchez. «Tenemos un paraíso en esta ciudad no demasiado conocido para el potencial que tiene», recuerda el hostelero.