Tres guardiamarinas vierten las aguas recogidas en el anterior crucero de instrucción en el estanque con aguas de todos los mares. - ANTONIO VÁZQUEZ
BUQUE ESCUELA

El Juan Sebastián de Elcano se despide de Cádiz con orgullo y entre honores

Los guardiamarinas y parte de la dotación han homenajeado a los marinos que dieron su vida por España y han sido recibidos por el alcalde de la ciudad

CádizActualizado:

Se acerca el día. El próximo domingo 13 de enero, a las 12.oo horas el buque escuela Juan Sebastián de Elcano zarpará del muelle de Cádiz para realizar su 91 crucero de instrucción, que le llevará al Caribe, norte de América y el Báltico en un viaje que durará seis meses. Pero antes, como no podía ser de otro modo, este gaditano de casi 92 años (fue botado el 5 de marzo de 1927) se despide de la ciudad que le vio nacer.

A sus «antepasados marinos que sirviendo en la Armada Española lucharon con valor, sirvieron con lealtad y murieron con honor» han homenajeado a primera hora de la mañana de este viernes los 70 caballeros y damas guardiamarinas que realizarán el 91 crucero de instrucción a bordo del bergantín-goleta. Un tradicional homenaje que ha tenido lugar en el Panteón de Marinos Ilustres, situado dentro de las instalaciones de la Escuela de Suboficiales de San Fernando, al que ha asistido el director de este centro, el capitán de navío Jesús Ángel Paz Pena y que ha estado presidido por el contralmirante José María Núñez Torrente, Jefe del Estado Mayor de la Flota.

Acompañados por el himno 'La muerte no es el final', entonado por la unidad de música del Tercio del Sur, dos guardiamarinas y un oficial del Juan Sebastián de Elcano han sido los encargados, junto al comandante del buque escuela, el capitán de navío Ignacio Paz, y el contralmirante Núñez Torrente, de depositar una corona de laurel frente al altar del Panteón de Marinos Ilustres, con una cinta rojigualda con el mensaje «crucero de instrucción Juan Sebastián de Elcano, a los que dieron su vida por España». Acto seguido, todas las voces se han unido para entornar la 'Salve Marinera'.

Aguas de todos los mares

Terminada la ofrenda floral, el homenaje ha seguido en el cenotafio, detrás del altar mayor del Panteón. Es decir, la sala donde se encuentra el estanque con aguas de todos los mares. En ella se recuerda a todos los marinos españoles sepultados en el mar y es el buque escuela Juan Sebastián de Elcano el encargado de, en cada crucero de instrucción que realiza, recoger agua de los mares que surca. Antes de partir al siguiente viaje, el personal del barco vierte estas aguas en el estanque durante la ceremonia que se ha desarrollado este viernes.

«Este osario recoge agua sobre agua, anegando la memoria de los insepultos marinos caídos que reposan en las profundidades de los mares», ha leído el narrador en este acto. «Su sacrificio no fue en vano, como lo recuerda la presencia de una corona de laurel situada en el centro del estanque», el «laurel, símbolo de victoria», que muestra que «ellos vencieron a la muerte, pues permanecen vivos en nuestro recuerdo». A ambos lados, unas placas de mármol sin inscripción y, bajo el Cristo de los Mareantes un sarcófago que «nos viene a decir que esperamos los restos, tanto de aquellos que están sepultados bajo la mar, como de los marinos españoles que están enterrados en otras tierras, que no son las de nuestra España». Sobre el Cristo, sosteniendo el antiguo escudo de España, Neptuno, dios del mar y Minerva, diosa de la sabiduría, la educación y la guerra. «El anillo que se eleva sobre la cornisa recoge los nombres de todos los navíos de guerra de la Armada Española, que desde el siglo XVIII hasta el año 1955 (cuando se construyó el cenotafio), han forjado la historia de la que somos depositarios», ha explicado el narrador. «El rompimiento de gloria que corona el conjunto se ve reflejado en el fondo del estanque, dando a entender que todos los marinos españoles que están sepultados el mar están amparados por la luz y la gloria», ha concluido. Tres guardiamarinas han sido los encargados de verter las aguas recogidas por la dotación del Elcano durante el anterior crucero de instrucción.

A Juan Sebastián de Elcano

Por último, el comandante del buque escuela y el director de la Escuela de Suboficiales han descubierto una placa en homenaje al navegante Juan Sebastián de Elcano que, «al mando de la nao 'Victoria' tomó la decisión de seguir navegando a poniente y en 1522 arribó a Sanlúcar de Barrameda» circunnavegando por primera vez el mundo. Una placa en la que puede leerse: «A Juan Sebastián de Elcano. Primero en circunnavegar la Tierra (1519-1522), gesta que completó al mando de la nao 'Victoria'. Nació en la marinera villa de Guetaria c. 1487. Murió en el mar del Sur, el 4 de agosto de 1526. A bordo de la nao 'Santa María de la Victoria' al mando de la segunda expedición a las Molucas. La Armada le dedica esta placa con motivo de la celebración del V Centenario de la primera vuelta al mundo. San Fernando, enero 2019».

Una vez fuera del Panteón, el contralmirante José María Núñez Torrente ha querido dar algunos consejos a los guardiamarinas que realizarán el 91 crucero de instrucción. «Vuestra misión es aprender», les ha dicho, al tiempo que ha puesto de relieve la importancia de gestionar convenientemente el tiempo y de aprenderse «cuanto antes el barco». «Acordaos de que el Juan Sebastián de Elcano es una embajada flotante», ha subrayado, «cada vez que vean al alguno de vosotros estarán viendo a España».

«En el Elcano os vais a conocer de verdad», ha dicho a los alumnos el Jefe del Estado Mayor de la Flota. «Estar en un espacio tan reducido tanto tiempo hace salir a las personas que tenéis dentro. Os pido que tengáis paciencia unos con otros». Y, les ha advertido, «mi prioridad es la seguridad, no os confiéis». Para finalizar deseándoles que se lo pasen bien. «Yo me cambiaría ahora mismo por cualquiera de vosotros. Disfrutadlo al máximo y mucha suerte», ha concluido.

Antes de abandonar La Isla, los miembros del buque escuela han acudido a la iglesia Conventual de Nuestra Señora del Carmen, donde la hermandad les ha obsequiado con unos escapularios para todos los guardiamarinas y la dotación del bergantín-goleta.

Recepción en el Ayuntamiento

Pasadas las 13.30, el alcalde de Cádiz, José María González, ha recibido a los guardiamarinas y la representación de la dotación del Juan Sebastián de Elcano, encabezados por el comandante del buque escuela, Ignacio Paz, en el salón de plenos del Ayuntamiento. Allí han acudido para, como es también habitual antes de comenzar un crucero de instrucción, despedirse del regidor y, por ende, de la ciudad. Acto en el que han estado presentes autoridades civiles y militares, entre ellas el Comandante Militar de Cádiz, Gobernador Militar del Campo de Gibraltar y Jefe del Regimiento de Artillería de Costa nº 4, coronel Jesús Ángel Campuzano, el subdelegado de Defensa en Cádiz, coronel de Infantería de Marina, Joaquín T. González Fernández y el rector de la Universidad de Cádiz, Eduardo González Mazo.

«La dotación y los guardiamarinas del Juan Sebastián de Elcano siempre hemos recibido un trato exquisito y de amistad de Cádiz y su gente», ha dicho el capitán de navío Paz, que ha subrayado la «alegría» que les produce tener «la oportunidad estos días de pasear por esta ciudad, ser despedidos en el Ayuntamiento y visitar a su Patrona. Son momentos que siempre permanecerán en nuestra memoria».

El comandante del buque escuela y el alcalde de Cádiz se funden en un abrazo durante la recepción.
El comandante del buque escuela y el alcalde de Cádiz se funden en un abrazo durante la recepción. - FRANCIS JIMÉNEZ

«Pondremos lo mejor de nosotros mismos para cumplir nuestra misión», ha afirmado el comandante del Elcano, «contribuir a la formación de los guardiamarinas para que la Armada tenga, en el futuro, los oficiales que necesitan». Unos guardiamarinas que, durante el crucero de instrucción «se deberán ganar el respeto de la dotación ejerciendo el mando». El buque escuela también asume otra misión, «ser buenos embajadores de España en el exterior». Y además, como no, ha asegurado el comandante, exportarán Cádiz, dando a conocer la Tacita de Plata en todos los puertos en los que recalen. «Haré de mensajero y entregaré las cartas que con tanto cariño redacta para los alcaldes de estas ciudades», le ha dicho al regidor gaditano.

El alcalde, que ha comenzado diciendo a los guardiamarinas que el Ayuntamiento «se enorgullece de teneros en él», ha destacado cómo, el Juan Sebastián de Elcano, ha «llevado hasta tierras lejanas nuestra ciudad» en sus más de 90 años de historia. El buque escuela gaditano, al mando «de mi querido y respetado Ignacio Paz», que «siempre vuelve para tomarse un descanso en su rincón del puerto de esta ciudad, para que los gaditanos podamos disfrutar de la estampa de Cádiz, que no está completa sin los cuatro palos del Elcano. Porque, como en casa, no se descansa en ningún sitio».

«Ojalá os acompañen los vientos porque lo que nunca os faltará será el esfuerzo, la valentía y el compañerismo», ha dicho José María González a los guardiamarinas. «Disfrutad de la experiencia, aprended de este periplo, impregnaos de cada puerto y, cuando regreséis, compartidlo con esta ciudad que os espera. Os deseo buenos vientos», ha concluido.

Los representantes del buque escuela han querido obsequiar al Ayuntamiento de Cádiz con algo muy particular, un marco con un trozo de la jarcia de labor, de las velas, del Juan Sebastián de Elcano. Mientras que el alcalde le ha entregado al comandante del bergantín-goleta un bolígrafo, «para firmar los aprobados de todos vosotros», ha bromeado el capitán de navío Paz con los guardiamarinas.

El Juan Sebastián de Elcano, que este sábado podrá visitarse en el muelle de Cádiz en horario de 10 a 13 horas y de 15.30 a 18.30 horas, dará comienzo el domingo a su 91 crucero de instrucción, durante el que recorrerá más de 17.000 millas náuticas, por el Caribe, norte de América y norte de Europa.