Una imagen del Hospital Puerta del Mar de Cádiz
Una imagen del Hospital Puerta del Mar de Cádiz - A. V.
Sanidad

El jefe de Maxilofacial del Puerta del Mar ya denunció los efectos del cierre para los pacientes

CGT y Autonomía Obrera acusan al SAS de mentir al asegurar que la atención a los pacientes no ha ocasionado merma alguna

CádizActualizado:

Los sindicatos CGT y Autonomía Obrera en el hospital Puerta del Mar han sacado a la luz un escrito enviado por el jefe de servicio de la Unidad de Maxilofacial a la dirección del centro sanitario el pasado mes de octubre en el que denunciaba los efectos que estaba ocasionando a los pacientes el cierre del control, acometido en junio. En dicho escrito, el responsable del área enumera hasta cuatro puntos en los que describe los efectos que está provocando el cierre de las 20 camas de las que dispone el servicio.

Entre ellos, destaca que este cierre está afectando a la seguridad de los pacientes, a consecuencia de la especialización que requieren las labores de enfermería; deja constancia de la demora en las altas, al estar todos los pacientes en plantas distintas; pone de relieve la dificultad que existe en la asignación de camas y, por último, destaca el descontento de los profesionales. Por ello, el jefe de Servicio pidió, ya en octubre, y tras tres meses de cierre de la Unidad de Cirugía de Maxilofacial y Cirugía Plástica, la reapertura inmediata de la Unidad.

Este escrito ha sido utilizado por los sindicatos CGT y Autonomía Obrera para reivindicar nuevamente la denuncia presentada hace algunos días, en la que alertaban de la situación que se está sufriendo en el Puerta del Mar y que el SAS se apresuró a desmentir, alegando a que no se había producido ninguna merma en la atención a los pacientes y que el cierre de la Unidad se había producido con normalidad.

Los responsables sindicales apuntaron que «visto lo visto, queda patente que la dirección no sólo miente en su contestación sobre los efectos del cierre de la unidad de maxilofacial, sino que, además, ha hecho caso omiso de la comunicación expresa que le trasladó el Jefe de la Unidad el 23 de octubre señalando los riesgos y problemas que dicho cierre conllevaba».

En este sentido, añadieron:«Sería deseable, aunque sólo fuera por una simple cuestión de higiene pública, que nuestros gestores y responsables políticos alguna vez, al menos, tuvieran la valentía de decir la verdad, de reconocer los efectos negativos de su gestión, aduciendo, en todo caso, las razones de mayor peso que, a su juicio, hicieran aquéllos inevitables».

Desde CGT y Autonomía Obrera también criticaron la explicación del SAS con respecto a las obras en Oncología que han provocado el traslado de esta Unidad a Maxilofacial, cerrando esta última. «Desconocemos por completo si esa es o no la verdadera razón de que el comienzo de las obras en oncología se haya retrasado durante más de 3 meses, pero lo que sí tenemos totalmente claro es que, si una obra no está adjudicada ni contratada, la unidad a la que afecte no tiene por qué cerrarse en lo más mínimo. Puede que el retraso de la adjudicación de la obra no sea, en efecto, responsabilidad del hospital (que tampoco lo sabemos), pero cerrar a cal y canto el control de Oncología a primeros de julio, sin saber por entonces quién iba a realizar la obra, cuándo iban a comenzarla ni cuánto tiempo iba tardarse en adjudicarla (tres meses, al final) constituye, sin duda, un absoluto absurdo y una muestra inconmensurable de incompetencia que, en este caso, sí recae completamente y sin posibilidad de objeción sobre la dirección del hospital», apostillaron.