Los agentes denuncian que apenas hacen prácticas de tiro a pesar de tener en la Jefatura una buena galería donde realizar la instrucción.
Los agentes denuncian que apenas hacen prácticas de tiro a pesar de tener en la Jefatura una buena galería donde realizar la instrucción. - LA VOZ
CÁDIZ

«El Ayuntamiento está ahorrando a nuestra costa y con la seguridad de todos»

Policías locales de Cádiz denuncian que por la falta de efectivos y medios no pueden atender todas las llamadas que reciben en el 092

Avisan que los vehículos son viejos, que no existe realmente la policía de barrio, que no realizan prácticas de tiro y que los están poniendo de vigilantes en edificios públicos

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Parece que los problemas en la Jefatura de la Policía Local de Cádiz lejos de desaparecer van en aumento. O al menos no está cambiando mucho la situación. Así lo denuncian los propios agentes que, en los últimos meses, no han dejado de alertar de las diferentes carencias a las que se enfrentan a diario a la hora de realizar su trabajo, que no es otro que el de velar por la seguridad de los ciudadanos. Según mantienen les surgen inconvenientes de todo tipo: con los vehículos, con los uniformes, con los turnos, con nuevas asignaciones no consesuadas, con los avisos, con la falta de efectivos... etc. «Aquí los problemas no se solucionan, se acumulan, aunque luego desde el Ayuntamiento quieran vender otra cosa cada vez que se ven en un apuro», comenta uno de estos policías.

Y analizando una a una las carencias que denuncian han comprobado que todas ellas tienen un denominador común: el ahorro. «El Ayuntamiento está ahorrando a costa de la Policía Local y por tanto a costa de la seguridad de todos los ciudadanos porque si nos quitan los medios, sencillamente, no podremos hacer bien nuestro trabajo. Es algo que repercute directamente a todos. Nosotros solo estamos avisando».

Uno de los capítulos de esta 'casa de los líos' es el referido a la flota de vehículos. Este pasado verano LA VOZ se hacía eco de una incidencia que ya se ha repetido en más ocasiones. Y es que los agentes se han quedado semanas sin sus coches más modernos para patrullar porque había vencido los plazos de renting que el Consistorio tiene contratado con la empresa que se los proporciona y no los había renovado a tiempo. Ocurrió en agosto, y, de nuevo, hace una semana. Esta situación obligó a la Jefatura de la Policía Local a tener que utilizar los vehículos antiguos que, como lamentan, son la mayoría. «¡Tienen 16 años!».

Desde el Sindicato de Policía Local de Cádiz (SPLCA) advierten de que de toda la flota solo tres vehículos tienen una apariencia de seguridad. Se trata justamente de estos coches de renting, de la marca Toyota, que, a pesar de ser los mejores que tienen actualmente, aparecen y desaparecen según se firme o no esa renovación. El Ayuntamiento ha decidido hacer estas prórrogas temporales hasta que no lleguen los nuevos vehículos prometidos pero desde la Jefatura les acusan de «falta de previsión».

En cuanto al resto de la flota, creen que es «lamentable» que vehículos con tantos kilómetros que circulan 24 horas todavía se estén utilizando como coches policiales. «Es habitual ver como entran continuamente patrulleros al parque móvil para su arreglo». También dicen que es «cada vez más común» que los policías vayan andando por falta de vehículos. «Lo que nos extraña es que estos coches sigan pasando la ITV». Hace más de un mes, el pasado 12 de septiembre, se tenía que retirar de la circulación por avería el único furgón específico para los atestados. Pues bien, este periódico ha podido comprobar que dicho vehículo sigue en el taller del parque móvil sin que haya sido reparado.

Patrullas pendientes de arreglar en el parque móvil. En el centro, el furgón de atestados averiado hace un mes.
Patrullas pendientes de arreglar en el parque móvil. En el centro, el furgón de atestados averiado hace un mes. - LA VOZ

Según explican la intención del Ayuntamiento es adquirir vehículos tipo SUV, de bajo coste, «jugando con nuestra seguridad». «Los responsables municipales pretenden comprar los más baratos del mercado para así poder hacerse con más», sospechan. Además se da la curiosidad de que estos coches no serán híbridos, una cuestión que creen que se contradice con la apuesta tecnológica sostenible del Gobierno de Podemos, ya implantada en los autobuses urbanos, de poner en circulación coches menos contaminantes, que producen menos emisiones, ruidos, etc.

Pocos cartuchos usados

Pero además de los problemas con la flota de vehículos, que repercute directamente en su trabajo y en el servicio que prestan, los policías locales de Cádiz afirman tener más motivos para estar preocupados. Uno de ellos es la falta de las prácticas de tiro. A este respecto advierten de que no se está cumpliendo con el plan de prevención de riesgos laborales que les obliga a tener una formación continua en esta materia y por lo que deben de recibir dicha instrucción. Sin embargo, y a pesar de tener una excelente galería de tiro en la propia Jefatura (no como la Policía Nacional que se tiene que desplazar hasta Sanlúcar) los agentes locales no están recibiendo este mínimo de prácticas, alejándose bastante de lo exigido. Según denuncia SPLCA, en todo este año solo se ha dado una de estas instrucciones y los agentes que la recibieron (no todos) hacía unos tres años que no daban estas clases.

Y en este caso las consecuencias son graves. Primero por lo más obvio. Los agentes deben tener la suficiente destreza en el manejo del arma ante circunstancias de gran tensión casi siempre inesperadas. Y segundo, la no realización de prácticas y el no tener constancia de cartilla alguna de tiro puede dar lugar a la aplicación de agravantes penales por imprudencia en su falta de preparación, en caso de que tengan que ponerse delante de un juez por alguna intervención.

En cuanto al vestuario –otro de las carencias que denuncian– también afecta a su seguridad. «La mitad de la plantilla no tiene chaleco antibalas», alertan. «Este año se los han ofrecido a los que todavía no los tienen y también el cambio de algunas pocas prendas». Los agentes dicen «desconocer» qué es lo que pasa con el dinero que anualmente se destina para la adquisición de su vestuario.

Esto puede que se resuelva pronto. Al menos, a principios de septiembre, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento aprobaba la adjudicación del contrato para el suministro de ropa, complementos y accesorios para toda la plantilla del cuerpo municipal a la empresa Sagres S.L. Esta firma era la vencedora de este concurso público, en el que habían concurrido cuatro compañías. El valor total del contrato es de 610.545 euros y es válido para los próximos cuatro años. Según el pliego de condiciones, cada año se realizará una consignación máxima en los presupuestos municipales de 152.636,27 euros (IVA incluido) para esta materia.

Policías ¿de barrio?

En cuanto a los servicios que se les están encomendando también hay cierta controversia. Sobre todo en dos asuntos. El primero de ellos al respecto de los policías de barrio. El concejal responsable, David Navarro, ha manifestado en varias ocasiones su interés por recuperar e intensificar la labor de estos agentes cuya principal misión es estar cerca del vecino, recoger sus quejas acerca de la seguridad de sus barriadas y buscar soluciones. Sin embargo, según lamentan, esta idea no se está llevando realmente a la práctica. «La gran mentira del actual gobierno es con los policías de barrio. En verdad los tienen de policías comodín que se utilizan para cubrir servicios como la salida de cruceristas, los plenos, las visitas de personalidades, etc... por lo que así no pueden estar presentes en las calles, los colegios...».

«Los policías de barrio es la gran mentira. En realidad los tienen como comodín para cubrir otros servicios como cruceristas, plenos...»

Y el segundo asunto que preocupa es que una de estas nuevas misiones que a menudo les están encomendando a los policías de barrio y a otros agentes es la vigilancia de edificios públicos tales como la Cárcel Real, el Castillo de Santa Catalina, el Castillo de San Sebastián, el Centro Reina Sofía... etc. Al parecer desde hace un mes se restringió («también por ahorro») el servicio de vigilancia privada que se tenía contratado con una empresa, tal y como se puede comprobar en el portal de transparencia. Y ahora esos vigilantes son policías locales. De este trabajo se encargan supuestamente los agentes de segunda actividad, sin embargo, temen que «debido a que la plantilla está bajo mínimos históricos, al final tengan que hacerlo policías de segunda y primera actividad obligatoriamente y quitar a más agentes de las patrullas».

Y todas estas circunstancias al final desembocan en un mismo lugar, el servicio prestado. La suma de la falta de coches y los déficits en la plantilla y otros medios da como resultado que no se puedan atender todas las llamadas de avisos ciudadanos que llegan al 092. «Hay veces que hay dos o tres coches para toda la ciudad y si el día está complicado los servicios se van acumulando. No nos queda otra que priorizar y a menudo hay gente que se tiene que quedar esperándonos».