El general Ballesteros, en el centro, durante la conferencia. - Antonio Vázquez
SEGURIDAD

«La inmigración es un desafío no una amenaza para España»

El director del Departamento de Seguridad Nacional ha realizado este martes una conferencia en el campus de Jerez de la Universidad de Cádiz

JerezActualizado:

Cómo hace frente el Estado a las amenazas que pueden poner en jaque a la sociedad. Es lo que han conocido este martes los asistentes a la conferencia 'Seguridad Nacional: protección y respuesta del Estado a las graves amenazas', impartida por el general del Ejército de Tierra Miguel Ángel Ballesteros Martín, director del Departamento de Seguridad Nacional, en el salón de actos del jerezano campus de la Asunción de la Universidad de Cádiz. Una interveción que se enmarca en el Ágora de Seguridad UCA-Eulen, un foro de expertos en seguridad que periódicamente trae a dicha universidad a figuras de primer nivel en estos temas para que los alumnos tengan la oportunidad de dialogar con ellos y expresarles sus inquietudes.

«Estamos en unas sociedades muy estables pero muy débiles. Necesitamos tener claro qué es lo que hace el Estado para protegernos», ha señalado el profesor de Ciencia Política y de la Administración Antonio Díaz, director del Ágora de Seguridad, durante la presentación del general Ballesteros, en la que le ha acompañado el profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, Michel Remi.

«Podemos definir la Seguridad Nacional como el propósito de proteger a España, a sus ciudadanos y a sus intereses nacionales, frente a cualquier riesgo o amenaza, intencionado o no», ha afirmado el general Ballesteros. «La mayor parte de los riesgos y amenazas tienen un actor, pero otras no», ha puntualizado.

Cinco amenazas directas

El director de Seguridad Nacional ha puesto de relieve que, hasta los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, la Seguridad Nacional se dividía en dos, «por un lado, la defensa frente al enemigo exterior, de la que eran responsables las Fuerzas Armadas y, por otro lado, la seguridad interior, de la que se encargaban las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado».

Estos atentados causaron «unos 3.000 muertos y 10.000 heridos con secuelas permanentes» y fueron «un aldabonazo al mundo entero» advirtiendo de que el sistema de protección con herramientas distintas para dentro y para fuera no funcionaba. En aquella época «Estados Unidos contaba con 15 agencias de inteligencia distintas, cada una fue encontrando pistas pero no se hablaron entre ellas», ha declarado el general Ballesteros. «Fue lo que nos pasó a nosotros el 11 de marzo de 2004. Cada servicio de inteligencia tenía una pieza de información, nadie las compuso y sufrimos en España el mayor atentado yihadista producido en Europa», ha puntualizado.

«A partir del 11-S empezamos una nueva era en la Seguridad Nacional, como un instrumento de integración. Trabajar todos juntos es la clave de los sistemas de Seguridad Nacional modernos», ha dicho el general Ballesteros. Al tiempo que ha matizado que su responsabilidad es integrar todos los ministerios en horizontal frente a diversos riesgos.

En el Departamento de Seguridad Nacional trabajan en 15 ámbitos y se enfrentan a cinco amenazas directas, «terrorismo, crimen organizado, espionaje (en las redes, espionaje industrial y en las negociaciones internacionales), armas de destrucción masiva y conflictos armados». Más otras, como «la protección de infraestructuras críticas (electricidad, agua, transportes, hospitales), los espacios globales comunes que están poco o nada regulados (aéreo, ultraterrestre, marítimo y ciberespacio)».

«Los riesgos y amenazas hoy son complejos y evolucionan muy rápidamente», ha destacado el director de Seguridad Nacional. Y a este respecto ha subrayado que, ahora que estamos en periodo preelectoral (las elecciones al parlamento de la Unión Europea se celebrarán el mismo día que las municipales, el 26 de mayo), a la UE le «preocupa que los sistemas de los 28 países miembros sean robustos», así como la «desinformación», para que no se produzca una «manipulación intencionada», y la protección de datos «porque se puede polarizar la propaganda y dirigir el voto». Por lo que trabaja en este aspecto con los países miembros.

Otro ámbito de relevancia es la seguridad energética. Algo que se entiende con una simple cifra: «el 70% de la energía eléctrica que consumimos en España viene del exterior». Y la seguridad económica y financiera, respecto a lo que el general Ballesteros ha advertido que «España tiene pocas protecciones respecto a empresas estratégicas». Por otro lado, según el director de Seguridad Nacional, «la inmigración es un desafío, no una amenaza para España». De este modo, «hay que regularla y controlarla» ya que «todos tendemos a ser generosos pero el descontrol produce problemas».

«Política de Estado, no de partido»

«España se ocupa de todo esto con un Consejo de Seguridad Nacional que se reúne periódicamente» que analiza y elabora «planes de contingencia» y del que forman parte el presidente y el vicepresidente del Gobierno, los ministros de Asuntos Exteriores, Unión Europea y de Cooperación, de Justicia, de Defensa, de Hacienda, del Interior, de Fomento, de Industria, Comercio y Turismo, de Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, de Economía y Empresa, de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, el Secretario de Estado de Asuntos Exteriores, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, el Secretario de Estado de Seguridad y el Secretario de Estado-Director del Centro Nacional de Inteligencia.

«¿Qué nos queda por delante?», se ha preguntado el general Ballesteros. A lo que ha respondido «integrar en el sistema a todas las comunidades autónomas, dándoles responsabilidad en la medida que tienen transferida la materia». Ante lo que ha advertido que la Seguridad Nacional es un tema «que hay que hacer por consenso, no es una política de partido, tiene que ser una política de Estado, donde todos los partidos políticos puedan sentirse cómodos».

Tras esta exposición, el director del Departamento de Seguridad Nacional ha respondido a las preguntas de los asistentes. Que, entre otras cuestiones, le han preguntado por la aparente lenta evolución de las Fuerzas Armadas. «Tenemos que pensar que el horizonte que las Fuerzas Armadas manejan es de 25-30 años» porque los periodos de construcción de una fragata, por ejemplo, son largos, y también su vida útil. Y no solo hay que proyectar material de cara al futuro, «también cambian las doctrinas. Es algo muy complejo». «Las Fuerzas Armadas están en permanente trabajo e intentan ser proactivas», ha dicho el general Ballesteros.

Asimismo, ha advertido de la relevante posición geopolítica de España, que «tiene grandes ventajas pero también inconvenientes como la inmigración irregular». Y de que en nuestro país «hay una gran carencia de cultura de Seguridad Nacional». A este respecto, «pensamos que la seguridad nos cae del cielo, que está ahí inviertas o no en ella y eso es un gran error». De hecho, la inversión en este tema en España es mucho menor que en otros países de la Unión Europea como muestra, por ejemplo, tal y como ha relatado el general, que en el centro de ciberseguridad del Reino Unido «van a gastar en los próximos cinco años 2.100 millones de euros y nosotros acabamos de crear un centro de ciberseguridad con un crédito extraordinario de siete millones. No es de extrañar si luego nos pasa algo».

Ejercicio de Seguridad Nacional en noviembre

También ha advertido el general de que, respecto a operaciones militares, dada la baja inversión de los países de la Unión en Defensa, «Europa no es capaz de hacer nada por sí misma. Operaciones de bajo perfil, sí, pero no que requieran capacidades importantes». Así como de la importancia de la estabilidad de Argelia para España, porque de este país «dependemos energéticamente» y «hay que ayudar en lo que se pueda a esta estabilidad».

Respecto al terrorismo yihadista, ha asegurado que una de las amenazas para la seguridad de los países es el hecho de que este tipo de terroristas se hagan con armas de destrucción masiva (químicas o bacteriológicas, por ejemplo). Así como del peligro de los 'foreign fighters', personas que se han ido desde Europa a luchar con Daesh, la mayoría a Siria, y que luego regresan a sus países de origen con el consiguiente peligro que ello conlleva. «En torno al 20-25% de los que se han ido vuelven», ha dicho el general y son una fuente de posibles atentados pero también de radicalización a terceros. «En España han salido unos 270, de los que se calcula que han retornado 40, que están controlados. Pero los que han regresado a Francia o Bélgica se pueden plantar en Madrid y poner una bomba. Hay que hacer un esfuerzo por controlarlos». No obstante, en nuestro país «desde 2004 se ha detenido a 800 terroristas yihadistas y los atentados que ha habido, aunque algunos quieran sembrar la duda de la conspiración, se han resuelto».

El Departamento de Seguridad Nacional trabaja para que nada ocurra. De hecho, ha anunciado el general Ballesteros, en noviembre se realizará un ejercicio global de gestión de crisis. Al frente, este militar que, además, es experto en geopolítica y estrategia. Y es que, Miguel Ángel Ballesteros, que también es doctor en Ciencias Políticas y uno de los mayores expertos en geopolítica de España, estaba al frente del Instituto Español de Estudios Estratégicos, dependiente del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) y del secretario general de Política de Defensa, desde el año 2009 hasta que en junio de 2018 fue nombrado director general de Seguridad Nacional, organismo que pertenece a la Presidencia del Gobierno.