Así quedó el coche del 'Oh Palace', prostíbulo de El Puerto de Santa María.
Así quedó el coche del 'Oh Palace', prostíbulo de El Puerto de Santa María. - LA VOZ
CRIMEN DEL 'OH PALACE'

Condenan a un año y nueve meses de prisión a los encubridores del crimen del 'Oh Palace'

El asesino fue declarado no culpable y la Audiencia absuelve a su pareja sentimental, si bien fija varias indemnizaciones económicas

El PuertoActualizado:

La Audiencia Provincial de Cádiz ha absuelto al acusado de asesinar al dueño de un club de alterne cuyo cadáver apareció en el interior de un coche calcinado en febrero del año 2015. Todo ello después de que un jurado popular lo declarase no culpable tras el juicio celebrado en el mes de noviembre del pasado año 2017.

En la sentencia, que ha tardado siete meses después del veredicto del jurado, la Audiencia absuelve asimismo de un delito de encubrimiento a la pareja sentimental del principal acusado al concurrir en ella la excusa absolutoria del artículo 454 del Código Penal, aunque la obliga a indemnizar con 10.000 euros a la novia del fallecido.

De igual modo, la Audiencia condena a un tercer acusado a un año y nueve meses de prisión por un delito de encubrimiento y al pago de una multa de 720 euros por un delito de profanación de cadáveres, así como a indemnizar con 20.000 euros a la pareja de la víctima. También condena a un cuarto encausado a un año y nueve meses de cárcel por un delito de encubrimiento y a indemnizar con 10.000 euros a la pareja del finado.

El crimen del 'Oh Palace'

En su veredicto, el jurado popular declaró probado que el varón absuelto era socio trabajador del fallecido en un club de alterne, aunque la relación profesional entre ambos «se deterioró como consecuencia de las prácticas violentas ejercidas» por la víctima, «quien extorsionaba a los propietarios de otros clubs utilizando métodos violentos consistentes en amenazas y encargos para atentar contra la integridad física de algunos de los trabajadores o atentar contra los bienes de los mismos, incluido« el hombre absuelto.

El día 24 de febrero de 2015, el fallecido decidió ir a casa del varón acusado del asesinato «con la intención de matarle» en compañía de uno de los acusados que ha sido condenado por encubrimiento.

Así, el hombre absuelto del delito de asesinato vio que el fallecido se encontraba en el coche con la puerta del conductor entreabierta y con el cristal de la ventanilla cerrado, queriendo la víctima que se montara en el coche para ir a tomar café y hablar, a lo que el acusado «le manifiesta que no tiene cuerpo y que no quiere hablar», momento en el que el finado le dijo «que te montes en el coche, me cago en tu puta calavera», iniciando la maniobra de salir del coche.

En ese momento, y según el veredicto del jurado, el acusado observó que la víctima «ha cogido una pistola que lleva en la mano«, de forma que, «para evitar que lo mate, forcejea con el mismo intentándole quitar la pistola». «En ese forcejeo, cuando consigue arrebatarle la pistola y quitarse de encima« al fallecido, que cae dentro del coche, «la pistola se dispara», provocando la muerte de la víctima.

Tras lo ocurrido, el ahora absuelto entró en su parcela para decirle a su pareja sentimental «que se fuera de allí, no sin antes entregarle el arma para que se deshiciera de ella, lo cual hizo arrojándola al mar», según indica el veredicto del jurado.

En este sentido, y según precisa el jurado en su veredicto, «esta situación de pánico vivida y las consecuencias le superan, de tal manera que es incapaz de reaccionar».

El jurado consideró probado que uno de los acusados de encubrimiento, que se encontraba en el interior de la parcela donde ocurrieron los hechos, «fue plenamente consciente de lo allí acontecido, sin que hubiese intervenido en el hecho precedente«, y «no colaboró con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado al ser llamado para manifestar si conocía el paradero« de la víctima «con la finalidad de no delatar a su amigo», en relación al varón absuelto del delito de asesinato.

Poco después de lo ocurrido, el hombre absuelto llamó al varón que ha sido condenado por encubrimiento y profanación de cadáveres «contándole lo sucedido y pidiéndole ayuda», de forma que, «con conocimiento de lo acaecido y con intención de ocultar el cuerpo del fallecido», este acusado llevó el cuerpo en un coche a un descampado y quemó el vehículo con el cadáver dentro.