Treinta aniversario de la FAD «No podemos luchar contra el consumo de drogas en solitario. Necesitamos a las escuelas»

Ignacio Bayón preside la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) desde hace un año, sabedor de la labor que esta institución ha desarrollado en los 29 anteriores. En la tarea le apoya toda la sociedad civil

Ignacio Bayón posa en la sede de la FAD en Madrid, tras la entrevista con ABC
Ignacio Bayón posa en la sede de la FAD en Madrid, tras la entrevista con ABC - ISABEL PERMUY

Siete millones de alumnos y 150.000 profesores han trabajado con los programas e iniciativas de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) en los últimos treinta años. La ecuación, según su presidente Ignacio Bayón, sale rentable para la sociedad, una sociedad que se asoma cada día a un mundo lleno de tentaciones y adicciones.

Decenas de campañas y carteles, siempre preñados con eslóganes impactantes, dibujan la actividad de una fundación que brega contra el consumo fugaz o perpetuo también en el año de su treinta aniversario. En su tarea preventiva, siempre una obsesión al frente: rebajar el consumo, así como intentar retrasar esa «primera toma», que en el mundo del alcohol se sitúa en unos 13,9 años de media. Ahora preocupa el consumo de cannabis. Bayón, que preside desde hace doce meses esta institución, se felicita por el plácet de la sociedad a este organismo y repasa, para ABC, esos 30 años de vida.

¿Qué supone para alguien como usted representar y presidir la FAD, que está además avalada por las máximas instituciones del Estado, comenzando por la Reina, y representantes de todos los ámbitos? Me gustaría saber cómo lo lleva usted...

Cuando me ofrecieron estar en la FAD tuve dos sentimientos: uno, de responsabilidad, porque es una institución que desde que la crea el general Gutiérrez Mellado, con el apoyo de la Reina, de grandes instituciones financieras y de los medios de comunicación, ha demostrado un buen hacer en un tema que es capital para la sociedad. Y qué duda cabe que es un honor para mí poder seguir esta tradición que ha sido tan positiva para la vida social española. Y luego también una sensación de alegría y confort por poder estar colaborando en algo que tiene tanta vitalidad real. Yo tengo una familia grande, y estar metido en una operación en la que estás ayudando a la adolescencia y la juventud en su prevención de riesgos y en su buena educación, me parece que es algo a lo que yo no podía decir que no.

Y en estos 30 años, ¿cómo ha evolucionado el asunto del que tratan? Se habla de múltiples generaciones -millenials, generación Z- que se suceden, así como sus ritos y costumbres. ¿Cuáles son para usted los principales cambios que se han dado en este sentido de percepción de las drogas entre los jóvenes en los últimos años?

El consumo de drogas no se va a acabar nunca. En consecuencia, el que piense que con esta actitud está consiguiendo un cambio de conducta muy radical en la juventud, no está en lo cierto. Lo que sí ha cambiado radicalmente es la valoración social del problema y la conceptuación que los jóvenes tienen al respecto. Hace 30 años, había una sensación de riesgo impresionante en torno al consumo, eran momentos tremendos en los que todo el mundo tenía que luchar contra aquellos consumos, y al mismo tiempo, la sociedad y la juventud pensaban que era todo fácil. El consumo lúdico era sencillo; parecía que la sociedad te iba a dar todo lo que pedías. Vino la crisis y la crisis conllevó que había menos dinero para hacer cosas, aparecía el fantasma del paro juvenil, la sensación que había entre la juventud de que iban a vivir peor en el futuro que sus padres, y de alguna manera no era cierta esa sensación de que el consumo lúdico era sencillo.

Hay mayor sensibilización respecto del consumo. Además de eso, ha habido un cambio de sensibilidad social enorme, y no solo en la juventud, ya que la sociedad española en vez de estar como estaba en aquellos momentos en una lucha directa contra la droga, entendió que había que convivir con el problema, puesto que el problema no se iba a acabar nunca. Había que convivir con él, y eso significa ser más fino en la tarea de la prevención, ver cómo aquello se podía canalizar para convencer a la gente de que educándose aquello de alguna manera tendría que cambiar. Y esa es la gran variación y el momento en que nos encontramos.

Sobre la educación en valores, a la que ustedes dan tanta importancia, desearía conocer en qué se sustenta esa educación en un adolescente. ¿Cuáles son los pilares? Y de nuevo le pido que eche la vista 30 años atrás, ¿se ha avanzado en la educación en valores?

«A la adolescencia o la convences de verdad de que las drogas no son una solución a sus problemas

Yo pienso que hace 30 años, la sociedad no estaba tan sensibilizada en el tema de la educación. Y con el tiempo todo el mundo se ha ido convenciendo y en esta casa se dice mucho «pasar de la sustancia a la persona», es decir, de polarizar y pasar de centrar todo el interés de las drogas, a centrar todo el interés en el entorno de una persona concreta. Porque al final todos los fenómenos, el de la droga incluida, están en torno a una persona. O trabajas con la persona o difícilmente puedes conseguir nada. Pienso sin la menor de las dudas que la educación en valores -como la llamamos aquí- es una manera clara y limpia de prevenir, porque a la adolescencia y a la juventud o la convences de verdad de que las drogas no son una solución a sus problemas y de que hay otros modos en la vida de afrontar las realidades por duras que sean o no vas a conseguir, por muchos carteles y tareas de prevención que hagas, que esa persona no caiga en la trampa. Cómo se llega a la educación: a través de las familias y de las escuelas. Los maestros son piezas claves en la educación, y nosotros tenemos una importantísima red de comunicación con maestros, con familias y escuelas con los que pretendemos que cale en los jóvenes la idea de cómo en una educación en la que se destacan valores de responsabilidad, solidaridad, esfuerzo personal y colaboración hacen que seas una persona más profunda que no encuentra en la droga una satisfacción a los problemas que tiene.

¿Pero cómo se evita que un chico coja un porro e inicie el consumo?

No conozco otra fórmula que no sea a través de una educación correcta y de inculcar a las personas desde que son pequeños (porque el tema arranca en la infancia) la idea de que convertirse primero en adolescentes, luego en hombres y mujeres plenos, a través de la droga y de otras situaciones de riesgo, como el alcohol y la violencia, no se consigue si no es a través del autoejercicio de la propia personalidad. Y ahí es donde nos encontramos con que en circunstancias de crisis tan hondas como las que se han vivido hay gente que reacciona frente a la crisis asumiendo el problema e intentando superar esa crisis con su propia personalidad y otros que se hunden, intentan llamar la atención y para eso la droga puede ser un instrumento «útil», aunque luego se percaten de que eso no les ha valido para nada. Es ahí cuando cunde el desánimo.

Hay un tema tremendo, que es el del desempleo juvenil en el momento actual y eso no hay que olvidarlo. Esta realidad es contra la que tenemos que luchar, es muy dura, porque la convicción de que una persona trabajando se encuentra con más necesidad del desarrollo de su personalidad y no acude a la droga, es evidente. El paro va en contra de nosotros por el tema del consumo. Pero en esos momentos precisamente la sociedad española tiene que redoblar los esfuerzos para resolver el problema y renovar esa tarea educativa.

Cuando parece que el tema de las drogas ya no está de moda, o que tenemos que pasar de ello, es justo al revés y por eso estoy yo aquí, en ese momento es necesario redoblar los esfuerzos, porque en una sociedad con el desempleo juvenil alto hay una situación de riesgo respecto de la droga más importante.

Pareciera que es al revés: que si el chico tiene trabajo, puede gastar más en sustancias caras, como la cocaína, por ejemplo. Pareciera que el alto desempleo juvenil no atrae un mayor consumo de drogas...

Sí, hay una especie de pescadilla que se muerde la droga. Pero de todas maneras una persona que consigue empleo y está ganando dinero, es mucho más razonable que no vaya al consumo de droga, aunque tenga dinero para comprarla, porque hay una cosa más importante: tiene que mantenerse y conservar su empleo. En ese momento, también le apetece estructurar su vida y tener su pareja, etcétera, mientras que una persona que está más desamparado cae más fácilmente en el tema del consumo.

¿Qué lecciones ha dejado la crisis para el consumo de drogas?

«La crisis ha dejado, entre otras lecciones, una mayor tasa de desempleo juvenil que juega realmente en contra del consumo de drogas»

La crisis ha dejado una idea positiva: al haber menos dinero, puede que haya menor consumo; pero una idea negativa: ha producido un incremento del desempleo juvenil que va realmente en contra. Y una tercera idea: la sociedad se tiene que percatar de que en esas situaciones de crisis, los problemas se tienen que seguir abordando. Y este es un tema de primera división: temas de ranking 1, que no se pueden dejar de lado por el hecho de que la crisis te haga mirar a otro lado con mayor potencia. En un momento de crisis la sociedad tiene que mirar cómo salir de ella; al final la crisis lo que nos enseña es que es el momento en que si la sociedad aumenta su esfuerzo para que los jóvenes tengan unos criterios sólidos y sepan cómo convertirse en personas independientes de cualquier tentación va a funcionar a la larga y va a ser una sociedad sana.

¿Y se ha mirado para otro lado en este tiempo? ¿Ha habido también recorte presupuestario en esta materia?

El Estado tiene muchas dificultades en los momentos duros para salir adelante y yo no me atrevería nunca a decir que el Estado ha estado remiso en esta tarea. Creo que no. Creo que las administraciones públicas han sido sensibles a este tema, y han hecho una tarea correcta en muchas ocasiones. Lo que pasa es que nosotros somos una institución civil, y ahí es donde hay que llamar la atención. Tenemos una suerte grande: tenemos a los medios de comunicación de nuestra parte, colaborando de manera plena, a los que quiero mostrar mi agradecimiento; en segundo lugar, tenemos a muchos de los empresarios más sensibles del país sentados en nuestro Patronato y ayudando a la fundación, a los que quiero demostrar públicamente mi reconocimiento. También al Ayuntamiento de Madrid, que nos cede nuestras instalaciones.

«El Estado no ha estado remiso en la lucha contra el consumo de drogas durante la crisis económica. Las administraciones públicas han sido sensibles a este tema»

Y lo que todos tienen que saber es que el tema no se ha acabado, que se tiene que seguir como caballero con lanza en ristre peleando todos los días.

Hemos hablado de lo positivo. ¿Qué le preocupa a usted actualmente en relación al consumo de drogas?

Si no lees la historia, crees que lo estás haciendo mal porque no has acabado con el problema. Cuando lees la historia, sabes que el problema es tan viejo como la humanidad misma, y no hay fórmulas sagradas que acaben con ello. Tienes a veces sensación de impotencia si piensas que vas a acabar con el problema, pero se puede paliar de manera importante si consigues que calen en la juventud los conceptos básicos de los valores.

Le propongo un reto, usted que ha dicho que tiene una familia grande. Escoja a un nieto y diga qué tres pilares tiene que tener su nieto, su educación en valores.

Familia, formación y el sentimiento de libertad e igualdad sustentan una sólida educación en valores, que va a asegurar convertir al joven en un hombre de pro

Es un buen reto, tengo un montón de nietos (ríe). Hay un sentido importante, que es el de la familia: que las gentes se encuentren insertas en bloque, porque eso da solidaridad, comprensión y cariño. El segundo tema importante es la formación, que viene a través de la familia también pero mucho, mucho a través de la escuela. Y por eso siempre mi homenaje y respeto a los maestros. La formación te da los criterios para discernir no solamente entre el bien y el mal, sino cuáles son los caminos por los cuales una sociedad funciona razonablemente. Y el tercero lo calificaría como un sentimiento que va unido a dos grandes ideas en la historia: la libertad y la igualdad, son dos polos que hacen que la persona se haya desarrollado a través de nuestra civilización, con el sentimiento de que tiene capacidad de discernir y ser libre, y de que no es una pieza solitaria en el mundo, sino que está metido en una globalización, en una situación coral en la que tiene que ayudar a los demás y considerar a los demás de alrededor.

Continúo el reto. ¿Qué haría usted como presidente de la FAD si caza a su nieto tomando drogas?

Primero, reflexionar. La palabra castigar es la peor al respecto. La palabra reflexionar, que significa intentar convencer, y luego trabajar con él para ayudarle a abandonar las situaciones de riesgo.

No sé si está muy extendida esa práctica...

El castigo es moral. La reflexión y convicción de que la persona está equivocada y no me refiero solo a la droga, sino en las circunstancias de riesgo de la vida. Fíjese ahora que son, desgraciadamente, tan frecuentes las explosiones de violencia: en vuestro periódico leí la explosión de violencia contra un niño enfermo de cáncer, con esa persona que ha cometido esos desmanes, esas salvajadas, hay que sentarse a reflexionar, porque si lo que haces es simplemente castigarla, a la siguiente aún está más en contra de la sociedad que le castiga. Hay que convencerle de que lo que hace es una vergüenza. Es mucho más difícil convencer y reflexionar que castigar.

En ese caso que menciona del niño de 8 años llamado Adrián también la violencia se canaliza a través de las redes sociales. Yo no sé el abordaje de las nuevas tecnologías desde la FAD, si también les preocupa

Toca un tema muy importante, porque precisamente ahora estamos ultimando la estructura para comenzar un programa de análisis del impacto de las nuevas tecnologías en la formación de la persona y del mal uso por parte de la gente joven. Estamos cerrando acuerdos con las instituciones que nos pueden ayudar a poner esto en marcha. Nos metemos en esto porque a través de los usos de redes sociales e internet, también se vende un coeficiente altísimo de drogas en el momento actual. También se incita a través de las redes sociales a situaciones de riesgo, de consumos, de violencia... que son malas para la finalidad de esta misma fundación. Estamos analizando eso y creemos que podemos ayudar mucho a instituciones como las escuelas con documentación, análisis y fórmulas de acceso al problema para evitar el mal uso de las tecnologías. Hay una cosa, por ejemplo, que me descompone, cuando ves a gente y no solo jóvenes que no son capaces de desprenderse de los teléfonos, los ordenadores y el iPad, cuando están en medio de una conversación.

Las tecnologías, hablemos claro, ayudan de una forma extraordinaria a trabajar y conocer y son una maravilla, pero como todo en la vida tiene un límite y sustituir a la persona y sus capacidades y desarrollo por el simple uso de la tecnología es culturalmente un error. Entonces, buscar el buen uso y el acercamiento de la persona a la tecnología en buen estado y que no redunde en perjuicio de esa persona es una tarea muy importante. Estamos muy implicados y cerrando acuerdos con instituciones que nos van a ayudar mucho.

Sonriente, este abogado que dio clases en su juventud a jóvenes universitarios habla de cómo la formación garantiza los cimientos para combatir también el mundo de las adicciones

Es el gran tema candente ahora, sin duda, pero ustedes creen que se va a poder desprender a un niño del móvil...

Cuando vas al dentista, no es siempre para que te saquen una muela, sino para que te empasten y limpien la boca. Esa tarea de prevenir antes de que te saquen la muela es muy importante.

¿Qué no hacen los padres a día de hoy?

No me atrevería a decir a los padres qué tienen que hacer y qué no tienen que hacer, porque me ha tocado esa labor y es muy complicado. Precisamente ese programa es lo que estamos empezando a analizar, y podemos ayudar mucho a la sociedad en este terreno.

¿Tiene la sensación de que con la juventud, cualquier tiempo pasado fue mejor?

La sociedad tiene una sensación siempre de progreso, la historia de la humanidad es una historia de progreso. No hay más que ver cómo se ha desarrollado la historia en tiempos antiguos y medievales para ver y convencernos de que hemos accedido a un uso de la naturaleza y las técnicas que nos has permitido un confort y un desarrollo humano, físico e intelectual radicalmente distinto y superior. Los tiempos pasados per se no fueron mejores. El uso de las tecnologías, del que hablábamos ahora, no ha estropeado la vida de la gente, ha ayudado una barbaridad, al revés; solo hay que zanjar el mal uso que se hace de ellas. Cualquier tiempo pasado no fue mejor, sino que la gente tiene acceso a la globalización y comunicación entre hombres, transportes, etcétera y tiene acceso a lo que pasa en otros mundos. Cada vez somos menos pueblerinos. Siempre se ha dicho que «los males se pasan viajando» y en consecuencia, acceder al conocimiento de otras culturas aunque sea la cultura del pueblo de al lado es muy positivo.

Para rendir homenaje a estos 30 años de FAD, ¿con qué campaña, persona, iniciativa, se quedaría como positivo y reivindicativo de la labor que hace la fundación?

No puedo dejar de mencionar a la Reina Sofía, quien nos ha ayudado de manera enorme, y que la Reina Letizia está demostrando un compromiso con la casa digno del mejor aplauso. Luego, medios de comunicación, empresarios y administraciones. Pero los tiempos y la percepción social han cambiado y de la misma manera que hace 30 años una campaña como la del gusano llamaba la atención de una manera impresionante y la sociedad española se queda escalofriada, hoy día eso chocaría muy profundamente si lo ves en la pantalla de tu casa con la mentalidad del mundo actual. La gente entiende mejor una campaña más sutil e indirecta, como la campaña actual de «Construye tu día, porque cuanto más construyas, menos tiempo tendrás para las drogas». La idea de construcción de una sociedad va más con los tiempos, puede ser más eficaz aunque parezca más suave y menos impactante.

En los últimos tiempos han surgido nuevas drogas, como la burundanga. ¿Qué radiografía hace de las nuevas drogas?

Surgen drogas nuevas permanentemente. Por mucho que tú prohíbas sustancias, con el cambio de una sustancia, generas una nueva droga que no está en la lista de prohibidas por las distintas administraciones. Por eso, la sensación y el conocimiento que tenemos es la de que la lucha contra una sustancia no arregla el problema, das la vuelta por el otro lado, y el que gana dinero con eso sale por otra puerta, cuando una se cierra. Nos centramos por eso mucho más en la persona que en la sustancia, como decía.

Le he preguntado antes por las características que debería tener su nieto como modelo de adolescente. ¿Y el profesor?

Tengo el respeto máximo por la función educativa. Es una de las tareas nobles que puede hacer un ser humano, porque normalmente a través de eso estás transmitiendo conocimiento y sentimientos de comportamientos sociales y eso es muy importante. No soy quién para decir qué características tiene que tener un educador, pero buena formación intelectual, una capacidad de compromiso social y una enorme vocación deben tener como mínimo.

¿Cree que se impone la efebocracia en los chavales: se hacen más las cosas por el que mira al otro lado de redes como Facebook, Instagram y Twitter que por el propio interés personal?

Todos hemos mirado a los líderes que tenemos al lado o a aquellos que pensamos que son líderes. Cuanto menos formado estás y más joven eres, más te puede deslumbrar la persona que tienes al lado y por eso la educación es importante para enseñar lo que tienes que valorar y no dejarte llevar por alguien que no lo merece.

¿Las mujeres hemos dejado de mimetizar a los hombres en su consumo?

Yo no pienso tanto en la palabra mimetizar. La mujer tiene las mismas capacidades que el hombre, o más. En el siglo actual la gran revolución ha sido el cambio de posicionamiento de la mujer y cuando la mujer aborda la vida con los mismos planteamientos que el hombre, con las mismas capacidades de estudio, la misma asunción de responsabilidades y los mismos hábitos de vida, de la misma manera que la mujer tiene más riesgo de tener colesterol y ácido úrico, también tiene más posibilidades de ir a consumos que no son tan adecuados. Trataría a la mujer en el mismo plano que al hombre, no hacemos distinción entre chicos y chicas en la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción.

¿Está bajando la edad de inicio en la toma de las sustancias?

Precisamente la obsesión que tenemos es la de que cada vez se empiece a consumir más tarde, que cada vez se consuma menos, que se consuma más espaciadamente... Esa es nuestra lucha. No es fácil porque la permeabilidad de información en todas las capas de la vida hace que desde muy pequeños los chicos tienen información de cosas que les interesa tomar. Las últimas encuestas dicen que está como estabilizado, incluso en algunas sustancias, la prevalencia del consumo es menor. El cannabis está disparado, pero depende mucho de la sustancia. No hay una respuesta global a su pregunta, pero partiendo de la idea de que erradicar el consumo no es posible, sí se está logrando un consumo menor.

«Esta casa no tira el dinero. Necesitamos seguir recabando apoyos de toda la sociedad porque la tarea que se hace es positiva para la sociedad en su conjunto»

Como institución, haga autocrítica...

La tarea que esta casa desarrolla es muy positiva para la sociedad en su conjunto. Yo llamaría la atención a todos los que nos ayudan a que lo sigan haciendo, y llamaría a quienes puedan incorporarse a esta tarea, que lo hagan. Es una casa que no tira el dinero, sino que lo utiliza positivamente para una tarea de enorme interés social. Como llevo aquí solo un año, me puedo permitir el lujo de decir que creo que las cosas se han hecho aquí bien: el personal de la casa ha trabajado seriamente en una tarea bien hecha. Merecen también un reconocimiento. Y otra idea muy clara es la colaboración con todo orden de instituciones. Necesitamos recabar el apoyo de la sociedad y seguir cerca de todos aquellos que puedan ayudarnos, como las estructuras de las escuelas, es fundamental para nosotros y nuestro trabajo, y necesitamos que las administraciones locales y regionales nos faciliten el acceso a los colegios. No podemos hacer nada en solitario. No hay que desmayar en la tarea de conseguir apoyos para este fin.

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