Un árbol caído sobre un vehículo en una calle de Berlín, Alemania
Un árbol caído sobre un vehículo en una calle de Berlín, Alemania - EFE

El temporal Xavier paraliza el este de Alemania y Polonia

Miles de árboles de hasta 20 metros de altura han sido arrancados de raíz, causando 7 muertos en Alemania, dos en Polonia y decenas de heridos en los dos países

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

La empresa de ferrocarriles Deutsche Bahn mantendrá este fin de semana la suspensión del tráfico de trenes en las rutas entre Berlín y Hannover, Hamburgo y Berlín o Osnabrück y Hamburgo, debido a que todavía se esperan fuertes vientos. No alcanzarán los 180 kilómetros por hora con que el temporal Xavier azotaba ayer el este de Alemania y Polonia, pero impedirán que el transporte recupere la normalidad hasta el lunes. La asociación ferroviaria Meytronom, que opera en Baja Sajonia, Hamburgo y Bremen, ha anunciado también que mantiene la suspensión todo el fin de semana. La inestabilidad de Xavier se mantendrá dos días más sobre la zona castigada, aunque con menos intensidad, lo que permitirá avanzar en los trabajos de despeje de las vías y carreteras bloqueadas por árboles caídos o inundaciones.

Miles de árboles de hasta 20 metros de altura han sido arrancados de raíz, causando 7 muertos en Alemania, dos en Polonia y decenas de heridos en los dos países. Una de las víctimas mortales es la conocida periodista alemana Sylke Tempel, que viajaba en su coche en el momento en que un gran tronco cayó sobre el automóvil. En los aeropuertos de Berlín y Düsseldorf se vivieron aterrizajes de muy alto riesgo, como el que hizo descender a tierra en línea vertical un avión de Emirates al que el viento de frente impedía avanzar hacia adelante. Y afortunadamente no quedaba nadie en el colegio de Mecklemburgo en el que el viento arrancó el tejado del edificio.

En Polonia unas 70.000 personas permanecían anoche sin electricidad en las casas, mientras que en Alemania los afectados por los cortes han sido unos 40.000. En la estación central de Berlín se amontonaban todavía anoche los pasajeros en busca de un banco para dormir, ante la imposibilidad de regresar a sus hogares. Son los denominados “Pendler”, que trabajan a más de 30 kilómetros de su domicilio y que ayer se vieron obligados a permanecer en la capital alemana.

«La peor tormenta en décadas»

Las autoridades no podrán ofrecer un balance de daños hasta la próxima semana, pero se prevén millonarios. Numerosos edificios han sufrido daños en tejados y ventanas, además de mobiliario urbano destrozado y vías dañadas. «Ha sido la peor tormenta en décadas», certifica la meteoróloga de DWD Tanja Dressel, «y tremendamente rápida en su desplazamiento desde el noroeste hacia Mecklemburgo Pomerania y Brandemburgo, por lo que atacó la capital alemana sin apenas dar tiempo a prepararse». Este fin de semana, adelanta, los vientos seguirán siendo peligrosos en las montañas y en la costa norte, además de copiosas lluvias que afectarán más al sur de Alemania. En todo el territorio se desaconseja viajar si no es necesario, así como caminar por el bosque o el campo.