El climatólogo, durante la charla con ABC, en Madrid, donde acudió a recoger su último premio
El climatólogo, durante la charla con ABC, en Madrid, donde acudió a recoger su último premio - JOSÉ RAMÓN LADRA

James Hansen: «Sin energía nuclear no podremos dejar de lado los combustibles fósiles»

Acaba de recibir el Premio BBVA Fronteras del Conocimiento por su trabajo en el desarrollo de los modelos de predicción climática

MADRIDActualizado:

El climatólogo James Hansen (Iowa, 1941) es científico y activista casi a partes iguales. Tras un histórico discurso en 1988 ante el Congreso de los Estados Unidos en el que alertó del riesgo del aumento del CO2 en la atmósfera, posteriormente denunció que la Casa Blanca había alterado su testimonio y dejó la comunicación de la ciencia a otros. «Pero 15 años después, las evidencias del cambio climático eran cada vez mayores, yo ya tenía dos nietos y decidí que no quería que un día dijeran: “El abuelo entendía lo que pasaba pero no lo dijo claramente”». Ahora, su trabajo y su compromiso le han valido el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Cambio Climático.

Cuando en enero le comunicaron que había ganado este premio usted dijo que confiaba en que Trump escuchara a la Ciencia. ¿Sigue pensando lo mismo?

La verdad es que me ha sorprendido mucho su decisión de retirar a EE.UU. del Acuerdo de París. Pensaba que prevalecería el sentido común.

¿Qué sentimiento hay ahora en la comunidad científica de su país?

Los científicos ya no tienen miedo. La situación es tan inusual, con alguien en posición de autoridad negando los conceptos básicos de la ciencia, que se han pronunciado claramente. Hace unas semanas hubo una manifestación y los científicos salieron a la calle. Su reticencia a implicarse en la política está cambiando.

¿Cree que esta decisión puede generar una oleada de demandas en los tribunales?

Sí, lo creo, y pienso que el hecho de que gobierne Trump hace más sencillo ganar esos pleitos.

¿Por qué?

Mi tarea fundamental durante años ha sido llevar ante los tribunales al Gobierno de EE.UU. por una violación de los derechos de los jóvenes y las generaciones futuras, pues la generación actual tiene obligaciones respecto a las venideras. Era más complicado presentar un caso contra Obama, porque utilizaba las palabras adecuadas, decía que hacía un cambio de las regulaciones en cuanto al uso de combustibles fósiles, pero a la vez permitía que éstos siguieran siendo la fuente principal de energía. En noviembre tenemos un juicio en Oregón, en un tribunal que está por debajo de la Corte Suprema, y creo que vamos a ganar el caso, y de ahí podemos llegar al Tribunal Supremo en caso de apelación.

«La retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París provocará una oleada de demandas en los tribunales»

En Europa un tribunal de La Haya falló en contra del Gobierno holandés por inacción frente al cambio climático.

Sí, el caso de los Países Bajos es muy semejante al caso que nosotros acabamos de presentar en Oregón.

¿Y es más difícil para los científicos hablar ahora que antes?

Sí, pero yo tuve más oportunidades de hablar con la Administración Bush que con la de Obama. Dos veces me reuní con el vicepresidente Cheney, aunque no siguieron nuestras recomendaciones. Nunca pude reunirme con Obama ni su equipo. Le escribí una carta en diciembre de 2008 recomendándole poner una tasa a los combustibles fósiles. Incluso un donante del Partido Demócrata intercedió, pero Obama contestó que «si fuera una conversación política sería interesante, pero Jim solo cree en la ciencia».

Es curioso, porque en Europa se ve de manera diferente.

Depende de con quién hables. La Ciencia no habla con una sola voz. La Administración Obama sigue las políticas de lo que nosotros llamamos el «Big Green», el consejo de defensa de los recursos nacionales, los medioambientalistas, pero yo no estoy de acuerdo con esas grandes organizaciones. Yo no veo cómo podemos dejar de lado los combustibles fósiles para producir electricidad sin la ayuda de la energía nuclear, por ejemplo, pero estas grandes organizaciones se financian en parte de los antinucleares.

¿Confía en la energía nuclear como fuente de transición hasta llegar al 100% de energías renovables?

Sí, tener al gas y al «fracking» como fuente para la producción de electricidad cuando no sopla el viento es un error, y lo hizo Obama y ahora Donald Trump.

Algunos analistas advierten de que la idea de Trump de estimular la producción de carbón podría dejar al país atascado

Sería muy desafortunado para nuestro futuro no avanzar hacia las nuevas tecnologías, pero no creo que esto vaya a suceder. Hay mucha innovación en las universidades americanas, con lo cual yo creo que Trump es una enfermedad temporal y transitoria.