La mujer portuguesa había sido maltratada por su amante y su marido
La mujer portuguesa había sido maltratada por su amante y su marido - ABC

Expedientado el juez portugués que justificó los malos tratos a una mujer por ser infiel

Joaquim Neto de Moura levantó la indignación al invocar un pasaje de la Biblia en el que se pedía la pena de muerte a las adúlteras

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

El juez más polémico de Portugal, que saltó a la fama a finales de octubre por justificar la violencia contra una mujer que había sido adúltera con anterioridad, ha sido finalmente expedientado por el Consejo Superior de Magistratura (CSM).

En efecto, Joaquim Neto de Moura dio la nota con una sentencia (y no era la primera) que levantó la indignación del Colegio de Abogados y de las asociaciones feministas. Hasta el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, tomó cartas en el asunto y declaró que el Portugal moderno no podía permitirse ofrecer esa imagen al mundo.

El CSM optó en primer lugar por una cierta neutralidad al admitir que respetaba las decisiones del magistrado, pero la presión y la alarma social aconsejaron el inicio de una investigación ahora culminada. La «violación de los deberes funcionales de corrección y de continuación del interés público» se encontraba en la base de las pesquisas, en vista de que sus colegas estiman que su obligación era «crear en el público la confianza en la que se asienta la Justicia», de acuerdo con el dictamen del órgano competente.

Atentado al honor del hombre

Neto de Moura se atrevió a citar pasajes de la Biblia para explicar su argumentación y repudiar la actitud de una mujer que le había sido infiel a su marido, pero que posteriormente sufrió malos tratos por parte de él y también de su amante.

«El adulterio de la mujer es un gravísimo atentado al honor y la dignidad del hombre. Existen sociedades en las que la mujer adúltera es lapidada hasta la muerte. En la Biblia, podemos leer que la mujer adúltera debe ser castigada con la muerte», osó especificar el juez en cuestión a lo largo de la sentencia.

El fallo se produjo el pasado 11 de octubre, aunque no se difundió hasta el día 23. Desde entones, las reacciones se sucedieron en cascada: convocatoria de diversas manifestaciones de protesta, los obispos le pidieron que no se le ocurriera invocar más las Sagradas Escrituras, los juristas solicitaron que se le impida juzgar otros conflictos de semejante índole, las asociaciones feministas en pie de guerra.

Embusteras

Para colmo, era reincidente. Un año antes, desde su sillón en el Tribunal de Apelación de Oporto, no se le ocurrió otra cosa que proclamar: «Una mujer adúltera es una persona falsa, hipócrita, desleal, que miente, que finge, que engaña. Carece de legitimidad moral». E incluso prosiguió: «No sorprende que una mujer adúltera recurra al embuste, a la farsa para esconder su deslealtad. Y eso puede pasar por acusar al marido o al compañero de malos tratos».

De esta forma, se dejó sentir su estela. Mucho más cuando no ponía en ningún momento en entredicho la existencia de los ataques violentos contra la protagonista de este caso.

Tanto es así que llegó a condenar al ex marido y al ex amante a cumplir pena de cárcel. Pero, a continuación, el juez dejó en suspenso la aplicación de ambos castigos.

Los hechos se produjeron en 2015, cuando la víctima presentó su denuncia judicial en las dependencias del Tribunal de Felgueiras y la formalizó una vez cortadas las relaciones con el hombre con quien se había casado y con el amante posterior.

Agresiones con un mazo

Ella recurrió a la presentación de una demanda porque sufrió diversas agresiones con un mazo. Y el segundo individuo la llegó a secuestrar porque su intención era reanudar los encuentros sexuales que solían tener.

Neto de Moura consideró probado que las citas con el amante, que residía en la vecina localidad de Marco de Canaveses, se iniciaron mientras la mujer aún estaba casada. Desde el momento en que puso fin a su relación con el amante, la víctima comenzó a sentir el acoso través de insistentes mensajes de teléfono.

Se da la circunstancia de que el Tribunal de Felgueiras le dio la razón, pero ella no se conformó con la sentencia. Ahí arrancó su verdadero calvario porque entró en escena el juez de la discordia y sus pretensiones se dieron de bruces contra las chirriantes justificaciones.

Decisiones machistas

Las penas iniciales eran: un año y tres meses para el ex marido, además de pagar 1.750 euros, y un año para el antiguo amante, con 3.500 euros por daños y perjuicios.

La mujer estimaba que el tiempo de condena había de ser más prolongado y que tenía que percibir cantidades superiores para darse por satisfecha.

Joaquim Neto de Moura, que había estudiado en un seminario, se encargó de frenar sus expectativas de una manera tan estridente (y machista) que ha dado la vuelta a Europa.

La controversia generada no ha tardado en estallar, como ya apuntaban las numerosas quejas presentadas al respecto y el cruce de declaraciones que tomó el relevo.

Con todo, no se trata del único magistrado que da la nota en Portugal, pues recientemente uno invocó el insólito argumento de que la sexualidad de la mujer apenas tiene importancia a partir de los 50 años.