Caso Nadia

«Caso Nadia»: la estafa que ha conmovido a España

Sus padres llegaron a recaudar 900.000 euros a base de donativos de personas que, conmovidas por la enfermedad de la niña, quisieron ayudar a su curación. Ahora, se les acusa de estafa y se han encontrado fotos de contenido sexual de la niña en un pendrive del padre

Vídeo: Así saltó el escándalo del caso Nadia. - ABC
EFE / ABC.ES - Actualizado: Guardado en: Sociedad

La historia de Nadia Nerea podría ser sólo una historia de superación, la de una niña que padece una enfermedad rara denominada tricotiodistrofia y la de unos padres que, siempre buscando lo mejor para su pequeña, se sumergen en una campaña para recaudar fondos que le ayuden a vivir mejor. Pero la historia de Nadia, por cruel que pueda ser su enfermedad, no es sólo la de una familia que busca despertar solidaridad y cariño entre la ciudadanía.

La oleada de ayuda para la niña derivó realmente en una supuesta estafa urdida por los padres al exagerar la situación de su hija, llegando a recaudar más de 910.000 euros desde 2008. Cuando se levantaron la primeras sospechas sobre el verdadero destino de los fondos obtenidos gracias a la solidaridad pública, el padre de la niña se comprometió a dar una rueda de prensa para explicar qué había hecho con el dinero. Pero no hubo tal. Fernando Blanco no compareció ante los medios y tuvo que hacerlo finalmente ante el juez.

La madre, Marga Garau, llamó a un canal de televisión para decir que el único fallo de ambos fue exagerar el relato sobre la salud de su hija. En declaraciones a la prensa, Garau pidió perdón por todo lo sucedido: «Espero que Fernando lo pueda demostrar todo. Yo confío en él. Lo hemos hecho mal sí; se ha exagerado el tema de los viajes, pero estafadores no somos. La niña está enferma y no hemos cogido el dinero de nadie ni hemos utilizado a la niña para medrar». Ninguno de los padres se presentó en la comisaría local para dar explicaciones, por lo que un magistrado embargó sus bienes y reclamó el pasaporte de la niña para que nadie pudiera sacarla del país.

Ese mismo día que el juez pide el pasaporte, los Mossos d'Esquadra detuvieron a Fernando Blanco y Marga Garau. En el momento de su detención, cuando trataba de huir de un dispositivo policial, Fernando Blanco llevaba encima 1.450 euros en efectivo, dos relojes y varios dispositivos electrónicos de alta gama, así como una pistola de fogueo y varios cartuchos de rifle. La madre sería puesta en libertad horas después. En el registro en el domicilio de la familia los Mossos encontraron el pasado miércoles por la noche 1.845 euros en efectivo, 32 relojes de gama alta valorados en 50.000 euros, una estilográfica, un ordenador, tres tabletas electrónicas y tres teléfonos móviles, todos de gama alta, así como marihuana. En total, se calcula que de los 910.000 recaudados que la familia logró reunir a través de donaciones, sólo un tercio fue a parar para la niña. El resto, unos 600.000 euros, fueron para otros asuntos. Del análisis de los movimientos bancarios se desprende que el dinero se ha utilizado en compras en centros comerciales, viajes, hoteles, restaurantes y comercio electrónico. También, en pagar el alquiler de la casa familiar (9.000 euros al año) y en la compra de un coche (24.500 euros).

Las sospechas

Las primeras sospechas de fraude se produjeron tras la reciente aparición del padre de la niña en periódicos y televisiones, que despertó las dudas de algunos medios de comunicación, y también cuando los vecinos de Blanco y Garau alertaron sobre el tren de vida que llevaba la pareja: un costoso chalé de alquiler, coches caros, signos todos de un consumo impropio para quienes recurren a la conciencia -y al dinero- del público general. Pronto se supo que Fernando Blanco engañó sobre la enfermedad y sobre los métodos de curación de su hija Nadia. Él había acudido a programas de televisión y a entrevistas en los periódicos para explicar que su hija estaba muy grave y que para curarla tenía que ir al extranjero, donde los tratamientos eran muy caros. Lo cierto es que no recurrió a médicos profesionales sino a curanderos -según él- para tratar no se sabe aún qué tipo de enfermedad, por lo que el juez abrió la investigación.

Según los Mossos d'Esquadra, varios pediatras de la comarca leridana del Alt Urgell habían contactado con un centro hospitalario de Barcelona donde tratan este tipo de enfermedades raras, pese a la oposición del padre de la niña, que explicó a los agentes que el tratamiento lo llevaban desde Mallorca —donde habían residido anteriormente— y Houston. Por su parte, el pediatra de la niña se interesó por obtener los informes médicos de la menor, sin éxito, según la investigación policial.

El pasado del padre

Fernando Blanco arrastra problemas con la Justicia desde hace varios años. El padre de Nadia ya fue condenando el año 2000 en Palma de Mallorca (islas Baleares) a cuatro años y diez meses de prisión por estafar, mediante la falsificación de documentos, unos 125.000 dólares a la empresa en la que entonces trabajaba.

Tras saltar la noticia de este último fraude con su hija, el juez le retiró tanto a él como a su mujer la custodia y la niña vive actualmente con sus tíos maternos en Mallorca. El hallazgo hecho público hoy de fotos de contenido sexual de la niña Nadia en un pendrive de Fernando Blanco es el último avance de la investigación y un nuevo giro a una historia que ha superado ya cualquier límite.

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