El ejemplar ha sido capturado a setecientos metros de profundidad
El ejemplar ha sido capturado a setecientos metros de profundidad - EFE

Capturan un tiburón cobra en el Algarve

Se trata de una rara especie prehistórica que se creía extinguida

Corresponsal en LisboaActualizado:

Sorpresa en las aguas del Algarve: un tiburón cobra ha sido capturado a 700 metros de profundidad, según confirma el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA). Se trata de una de las especies de este animal más antiguas del mundo, pues habitaba a lo largo del Océano Atlántico hace millones de años.

Las investigaciones de los científicos acreditaban su extinción mucho tiempo atrás, de ahí que el hallazgo cause extrañeza por ser inusual. En este caso, la captura corresponde a un macho de 1,5 metros de largo, «con características poco comunes», de acuerdo con la descripción ofrecida por los técnicos del IPMA.

Pero, ¿por qué a este tiburón prehistórico se le llama cobra? Porque su cabeza resulta muy similar a la de esa serpiente, aunque «su biología y su ecología son muy poco conocidas», insiste el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera.

Las pruebas de su antigüedad se plasman en los fósiles encontrados con anterioridad, en vista de que certificaban que poblaban los mares del planeta hace millones de años: incluso hasta 80, en determinados ejemplares.

Impacto de la pesca

La búsqueda desarrollada ahora en Algarve se realizó el pasado mes de agosto, aunque el citado organismo solo ha confirmado la noticia esta semana, después de los oportunos análisis y comprobaciones. Es una acción enmarcada dentro del programa Proyecto Minouw, que engloba a 15 países y tiene como objetivo reducir el impacto de la pesca en condiciones no reguladas o que pueden provocar daños ambientales.

En su época de esplendor, el tiburón cobra nadaba en una amplísima franja atlántica: de Noruega a Canarias, pasando por Escocia, Galicia, Azores o Madeira. Sin embargo, también fue avistado en otras zonas, como por ejemplo Australia, Nueva Zelanda o Japón.

Precisamente, fue en aguas del Algarve portugués donde se avistó un ejemplar de este tipo en 2016. Hacía más de un año de la anterior captura, ocurrida muy lejos: en la región australiana de Victoria.

Antes de estos dos antecedentes, no se habían tenido noticias del tiburón cobra desde una década atrás, puesto que determinadas fuentes científicas sitúan en enero de 2007 la fecha del hallazgo de un ejemplar hembra en las costas de Japón.

En aquella ocasión, la sorpresa resultó aún mayor, dado que no se encontraba en aguas muy profundas, como suele ser habitual. Tanto es así que su hábitat natural está acreditado entre los 600 y los 1.200 metros.