Madrid

Miguel Ángel Flores quiso «comprar» el Madrid Arena

El promotor comunicó a Madridec que quería gestionar el recinto tras su externalización

Miguel Ángel Flores, principal condenado por el Madrid Arena
Miguel Ángel Flores, principal condenado por el Madrid Arena - BELÉN DÍAZ

El principal condenado por las cinco muertes en el Madrid Arena, Miguel Ángel Flores, optó a la compra del pabellón cuando el Ayuntamiento se propuso externalizarlo. Así consta en la amplia sentencia sobre el caso, conocida el pasado martes, donde una de las responsables de Madridec, la mercantil municipal que gestionaba el espacio, reconoció este extremo.

Para explicar el asunto hay que remontarse a la conversión del antiguo Rockódromo de la Casa de Campo, en 2002, en un pabellón de usos múltiples. Así fue cómo se comenzó a concebir lo que hoy conocemos como Madrid Arena, un complejo con tres edificios (el principal, el satélite y el de cristal). Miguel Ángel Flores, en los cuatro años de litigio tras la avalancha mortal, ha seguido dos líneas principales de defensa: el dispositivo policial era muy pequeño y ello provocó que se colaran miles de personas en la fiesta;y que el pabellón carecía de las mínimas dotaciones de seguridad e, incluso, de licencia.

La Sala Séptima, en el fallo, considera que ninguno de estos aspectos repercutió en la tragedia; sino que carga toda responsabilidad sobre la avaricia de Flores y su equipo, por vender más entradas de la cuenta, taponar los vomitorios, no parcelar el aforo por plantas y meter a 3.000 jóvenes por el muelle de carga, directos a la pista de baile.

Pero en la vista oral se hizo un recorrido pormenorizado por el asunto de las licencias. Efectivamente, el complejo carece de permiso urbanístico, puesto que se entiende que, al ser de titularidad municipal, no lo requiere. Sin embargo, este precepto de los servicios jurídicos del Consistorio cae en contradicción con lo que ocurrió luego. Porque en 2007 y 2009 se tramitaron un total de cinco expedientes para solicitar la licencia. En varios, se destacaban las deficiencias en materia de seguridad (evacuación, incendio...).

El técnico del Ayuntamiento José María Esteban Arranz declaró que redactó un informe desfavorable sobre los fallos detectados, pero añadió que «esas deficiencias se podrían haber subsanado totalmente». Pero, además, se partía de una base totalmente errónea:el Arena era un espacio deportivo y, en ningún modo, podía tener un uso polivalente. Pero el Ayuntamiento sí se lo dio. Decenas de veces fue alquilado a Miguel Ángel Flores, principal cliente del espacio y con estrecha amistad con el que fuera vicealcalde durante la tragedia, Miguel Ángel Villanueva, que tuvo que dimitir.

María Cabeza Quirós del Valle, entonces coordinadora general de Madridec, reconoció ante el tribunal: «Se quiso externalizar la gestión del Arena y en el concurso público se decía que el adjudicatario tenía que gestionar la licencia, porque si gestionaba un particular era obligatorio;sé que se encargaron informes sobre la posible tramitación de las licencias y que se realizaron consultas al respecto, pero desconozco el resultado». Y todo ello, cuando la empresa municipal sabía perfectamente lo inseguro que era (y es) el Madrid Arena.

Y remachó: «Uno de los promotores particulares interesado en la adjudicación era Flores, que se puso en contacto con Madridec, pero al final no se aprobó la externalización porque el concurso quedó desierto». Corría el año 2008.

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