Los aspirantes revisan los módulos de calzado y ropa militar que llevarán a partir de ahora.
Los aspirantes revisan los módulos de calzado y ropa militar que llevarán a partir de ahora. - FRANCIS JIMÉNEZ
ACUARTELAMIENTO CAMPOSOTO

¡Firmes! El inicio de una nueva vida vistiendo de uniforme

Casi 700 jóvenes llegaron el pasado lunes al Centro de Formación de Tropa número 2, donde han pasado de ser civiles a comenzar su trayectoria como militares

San FernandoActualizado:

En vestuario, a Thais Ferrer le están tomando medidas para su «uniforme de bonito». Es su segundo día en el acuartelamiento de Camposoto y, a pesar de la lluvia y el frío, encara la jornada con una sonrisa. Abogada, 24 años, los mismos que lleva soñando con ser militar. «Desde pequeña lo tenía claro», cuenta esta algecireña.

La tarde anterior, junto con sus 698 compañeros (38 de ellos de la provincia de Cádiz), llegó al Centro de Formación de Tropa número 2 (CEFOT 2) de San Fernando donde pasará los próximos cuatro meses realizando, primero, la Fase de Formación Militar General, que culminará con la Jura de Bandera del 10 de marzo y después, la Fase de Formación Militar Específica (de la especialidad que cada uno ha elegido, Infantería Ligera, Artillería de Campaña, Artillería Antiaérea y Costas, Ingenieros o Transmisiones), de otras siete semanas de duración.

Tiene claro su proyecto de vida: promocionar a suboficial y llegar lo más alto posible en la carrera militar. «Cuando vienen su mayor duda es la trayectoria que pueden seguir, lo que tienen que hacer y necesitan para ascender y pasar a la escala de oficiales o a la de suboficiales», explica el subteniente Urbano, jefe de la Oficina de Apoyo al Personal (OFAP) del acuartelamiento de Camposoto. «La mayoría viene con la idea de continuar o, una vez dentro, pasar a la Policía Nacional o la Guardia Civil, pero no conocen el procedimiento», cuenta, al tiempo que subraya, «se ve que el nivel cultural ha subido y tienen las ideas muy claras de lo que quieren hacer».

A sus 20 años, el gaditano Ignacio Porres, cuenta con el mismo proyecto que su compañera. Con un abuelo militar, decidió opositar a la escala de tropa por vocación, pero no piensa quedarse aquí, quiere ascender a suboficial.

Un futuro soldado, pasando por la peluquería del Cefot 2
Un futuro soldado, pasando por la peluquería del Cefot 2-F.J.

Rojo, amarillo o blanco

Pero para ello aún les queda. De momento son aspirantes a militar profesional de tropa y acaban de ‘aterrizar’ en el CEFOT y en la vida castrense, a la que se les intenta integrar en esta primera «semana de acogida». Cuando llegaron al acuartelamiento el pasado lunes 8 de enero, además de hacerles entrega de las sábanas, se les asignaron su cama y taquilla, les explicaron los horarios y pasaron a formar parte de una de las tres compañías que forman el batallón de alumnos.

Al día siguiente ya estaban agrupados conforme a esta distribución. Sobre sus solapas, un distintivo rojo, amarillo o blanco indica si pertenecen a la primera, segunda o tercera compañía. Sentados en el comedor, el primer paso es rellenar los documentos de filiación (inscripción militar): incorporación a las Fuerzas Armadas, nombramiento de alumno, domiciliación bancaria, canje de permiso de circulación B y designación de beneficiarios del seguro colectivo militar.

Tras ello, toca pasar por peluquería y vestuario, donde les dan un primer paquete de equipación: dos uniformes de instrucción, chandal, camisetas, toallas, botas básicas, ropa interior... El segundo paquete, más completo, con saco de dormir y botas de intemperie, se lo entregarán dentro de dos semanas.

«Hay que aguantar»

Y es que el cambio de civil a militar es grande y no todo el mundo lo asimila. Por ello, hasta el próximo 22 de enero, los aspirantes que decidan que no quieren continuar pueden abandonar el Centro y serán repuestos por otros que han quedado como suplentes, es la conocida como «tasa de reposición», que normalmente, en cada ciclo, suele ser de unos 15 jóvenes.

«Sé que los próximos meses van a ser duros, pero hay que aguantar», declara Ignacio. De ellos, unos 20 no lo lograrán y causarán baja, algunos por lesión, ya que la carga física es dura. Estos últimos tendrán la oportunidad de repetir con el próximo ciclo de tropa que llegará en mayo con otros 800 aspirantes.

En el CEFOT 2 harán lo posible para que los que tiren la toalla sean los mínimos. «Cuentan con nosotros para lo que necesiten y así se lo hacemos saber», afirma el subteniente Belizón, de la Plana Mayor del Centro. Además, en la OFAP se les informa y atienden todas sus dudas: desde posibilidades turísticas en la Bahía, hasta horarios de trenes, autobuses y aviones, pasando por formas de ocio para pasar el poco tiempo libre que les deje la instrucción (incluso cuentan con bicicletas para los alumnos que las soliciten).

Durante la primera semana también son muchas las conferencias informativas que les imparten en el Centro: asistencia sanitaria, prevención de enfermedades contagiosas y picaduras de insectos, Ley de Tropa, Protocolo de actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo, plan de estudios o el programa de actividades de los próximos meses.

El tiempo para convertirse en unos auténticos soldados es escaso, en cuatro meses deben estar perfectamente formados para incorporarse a sus destinos en unidades del Ejército de Tierra de toda España. Por ello, «no hay momentos muertos, sin hacer nada», subraya el subteniente Belizón. En la puerta de la peluquería, mientras esperan su turno, un grupo de alumnos ensaya alineación, saludo, posición de firmes y de descanso. La instrucción no ha hecho más que empezar.