CÁDIZ

¿Quiénes son y cuánto ganan los 'influencers' de Cádiz?

Quienes ganan un buen sueldo realizan un duro trabajo, pero muchos de ellos solo disfrutan de esta afición a cambio de regalos

CÁDIZActualizado:

Instagram es un microcosmos, un universo paralelo a la cultura de leer en papel, ojear revistas o ver pasarelas de moda en televisión. Cambia el medio pero no el mensaje. Instagram es la red social más visual y la que registra un mayor crecimiento en los últimos meses, sobre todo desde la adquisición por parte de Facebook hace unos años y la introducción de las historias que –al estilo de Snapchat– nacen y mueren en 24 horas. Y sobre todo, es un gran mercado para los llamados ‘millenials’ y también para todos los que tienen algo que venderles. Los productos ya existen y las marcas han encontrado un filón en nuevos vendedores de estilos de vida: los ‘influencers’.

Cádiz no escapa a esa tendencia, muy orientada a esa franja de edad entre la adolescencia y los 30 años. Para que los lectores se orienten, dentro del mundo de internet y sus redes sociales también hay clases y edades. Facebook ha pasado de ser un red super moderna a estar plagada de cuarentones. En Instagram están ahora los más jóvenes. Y en ella triunfan las cuentas de moda.

Uno de los casos más sobresalientes es el del joven gaditano David Rodríguez, que para los ‘instagrameros’ se llama @davidrodriguee. Este joven gaditano atesora a sus 21 años más de 50.000 seguidores y sube por días. De hecho, en una semna ha subido en casi 5.000 seguidores, por lo que cuando llegue este artículo a manos del lector esta cifra puede haber quedado superada con creces. El caso de David Rodríguez es un buen ejemplo de cómo un joven interesado por la moda y la imagen, que se abre una cuenta por diversión y que acaba ganando un sueldo (y de los buenos) con esta afición que se ha convertido en un trabajo.

En el mundo de la moda femenina destaca también una gaditana, África Benítez, a la que tendrán que buscar en Instagram como @icabenitez, que ya va por 26.500 seguidores y subiendo. Sus posados tienen escenarios de lo más reconocibles para cualquier gaditano: del Paseo Marítimo a la Avenida, pero también muchos interiores. Y sobre todo, muchos productos, regalados ahora que es un buen reclamo por las marcas interesadas en venderlos.

ParaÁfrica Benítez sigue siendo un entretenimiento, dedicada a una profesión que nada tiene que ver con este gran escaparate virtual. Es trabajadora social y tiene a su cargo a un grupo de ayuda a domicilio que atiende a personas necesitadas en Cádiz. Por la mañana atiende a sus usuarios y por las tardes se dedica, cuando puede, a subir fotos bonitas a Instagram.

La tableta de chocolate vende

Pero el universo Instagram es mucho más que moda y belleza. La red ‘millenial’ es terreno fértil para ‘parkours’ y practicantes de la más variada gama deportiva, desde los tradicionales aparatos del gimnasio hasta la última modalidad llegada desde California.

Uno de ellos es @jasongoma (con casi 20.000 seguidores), que se presenta en su página de Facebook (donde acumula muchos menos seguidores, demostrando que este no es su campo) como un ‘martial arts tricker’, que podría traducirse como una nueva disciplina deportiva basada en ‘trucos’ derivados de las artes marciales. En su cuenta, cuelga vídeos de saltos y acrobacias, tanto en interiores como en espacios abiertos: su favorita es, como no, la playa de La Caleta.

Desde Villamartín al mundo

Una de las grandes ventajas que ofrece internet, así como Instagram, es que no tiene fronteras, es universal, por lo que está abierto a todos, independientemente de que vivas en el centro de Madrid o en mitad del campo, siempre que tengas acceso a internet. De hecho, una de las cuentas más seguidas en la provincia es la de @kenziejoanadysli, una alemana que vive en Villamartín y cuenta con más de 43.000 seguidores.

Organiza actividades y rutas a caballo, en las que graba videos para promocionar sus servicios entre el público alemán. Pero el mundo del caballo es otro microcosmos y ha encontrado en Instagram a más de cien mil seguidores de sus fotos, cuyo fondo casi siempre es un paisaje gaditano.

Hay otras cuentas más modestas. Son chicos y chicas que comenzaron por afición a colgar fotos personales, de sus amigos, de su familia, de sus mascotas y la cuenta fue creciendo. No tienen fines comerciales, aunque en muchas ocasiones, si llegan a un número considerable de seguidores, las marcas se ponen en contacto con ellos. Al principio, para regalarles productos a cambio de una promoción. Después, previa tarifa por anunciar el uso de cosméticos, ropa, calzado, entre otros obsequios. Este es el caso de @lauraredpas, @claudialanmore_ y de @romsraquel, entre otras muchas.