Médicos del Clínic de Barcelona con Daniela, la niña nacida gracias a un autotrasplante de ovario
Médicos del Clínic de Barcelona con Daniela, la niña nacida gracias a un autotrasplante de ovario - EFE

Los tratamientos que permitirán a las mujeres prolongar su vida fértil

Autotrasplante de ovario, factores de crecimiento, tratamientos hormonales y otras fórmulas para rejuvenecer los ovarios. No es futuro, los primeros resultados se están logrando ya

MADRIDActualizado:

Daniela es uno de los bebés «milagro» que han venido al mundo contra todo pronóstico. Su madre, María José, la alumbró el pasado 28 de agosto. Tres años antes había sido diagnosticada con una menopausia precoz. Sus ovarios habían envejecido de forma prematura y a los 30 años se había agotado su reserva ovárica. Antes de probar con la donación de óvulos, sus médicos del Clínic de Barcelona le propusieron entrar en un ensayo en el que estaban involucrados. Consistía en reactivar sus óvulos con una técnica extraña que pasaba por trocear y machacar su propio tejido ovárico para después reimplantarlo en el otro ovario.

Tras la intervención, de unos 30 minutos, solo fue necesario estimular la ovulación con medicamentos durante unas semanas. Después con un tratamiento de fecundación in vitro convencional María José se quedó embarazada de la pequeña Daniela. Su caso aún es una rareza pero no es el único. En ese mismo ensayo han participado doce mujeres de menos de 35 años y siete han vuelto a ovular aunque aún no han logrado quedarse embarazadas. Pero en el Hospital La Fe de Valencia, donde se sigue la misma estrategia, ya se han logrado seis gestaciones, en dos de ellas ha sido espontáneo; no ha sido necesario recurrir a un tratamiento de reproducción asistida. «Una de nuestras pacientes pensaba que la intervención no había funcionado y estaba otra vez en menopausia», recuerda Sonia Herraiz, una de las investigadoras del IVI implicadas en estrategias de rejuvenecimiento ovárico.

Movilizar células madre

El autotrasplante de tejido ovárico no es la única vía en la que se trabaja. El IVI , en colaboración con el Hospital La Fe de Valencia, ha probado con éxito otro camino. Consiste en utilizar las células madre de la médula ósea. Estas células se movilizan con un tratamiento sencillo «sin hacer punciones, como se hace con los donantes de médula ósea», explica Herraiz. Se les inyecta un medicamento durante cinco días para que las células proliferen y salgan de la circulación periférica. Después basta con hacer una sencillo análisis de sangre para obtener un plasma enriquecido que se inyecta en el ovario a través de la vena ovárica.

«Con esta estrategia, hemos logrado cinco embarazos y el nacimiento de tres bebés tras probarlo en 15 pacientes. La media de edad era alta, alrededor de los 40 años. Ahora queremos probar si el éxito aumenta al reducir la edad de las pacientes», indica.

La menopausia precoz no es una patología común. La sufre un 1 por ciento de las mujeres. Se considera que una mujer sufre menopausia avanzada cuando empieza a tener los síntomas típicos de la menopausia (retirada la menstruación, sofocos, alteraciones emocionales, pérdida de hueso...) antes de los 40 años. Las razones que hay detrás de este fallo ovárico, salvo cuando se produce por un tratamiento oncológico, no están claras. Sí se sabe que puede ocurrir en mujeres que nacen con una reserva menor de folículos ováricos o cuando se consumen de una forma más rápida.

Un millón de óvulos

Todas las mujeres nacen con una reserva de óvulos finita, alrededor de un millón. A partir de ese momento, la cantidad comienza a disminuir hasta la pubertad, cuando se calcula que pueden quedar sólo unos 300.000. Después de los 35 años el número de óvulos restantes es cada vez más bajo. Esto significa que las posibilidades de conseguir un embarazo natural se reducen con el tiempo, especialmente a partir de los 35 años. Aunque cada mujer puede tener una reserva ovárica diferente en función de su edad, su genética y del ambiente al que ha estado expuesta a lo largo de su vida. Así que si se acelera su pérdida o hay menor número de partida al nacer será difícil conservar óvulos al alcanzar los 50 años, la edad que suele marcar el fin de la fertilidad femenina.

Las técnicas de rejuvenecimiento ovular están pensadas para tratar casos de menopausia precoz. Aún no se plantea aplicarlas a mujeres que quieran prolongar su tiempo de vida fértil para evitar los problemas asociados a la menopausia. Ni en el Clínic de Barcelona ni en La Fe de Valencia creen que sea este el objetivo. Creen que no compensa pasar por los riesgos de una cirugía cuando el objetivo no es ser madre, sino mantener las funciones hormonales. Pero si la técnica sigue depurándose y simplificando, quizá se cambie de idea.

La puerta se ha abierto y centros como el IVI, uno de los mayores en reproducción asistida han abierto una línea de investigación pensada solo en el rejuvenecimiento ovárico donde se están estudiando otras opciones que con la mínima agresión permitiría prolongar la vida fértil.

Una pastilla diaria

En este camino, el IVI busca un tratamiento que protegería los ovarios del paso del tiempo y preservaría la reserva ovárica. La pista está en la hormona antimulleriana, cuya secreción aumenta o disminuye con la reserva ovárica. El plan de partida es encontrar una fórmula para regular la secreción de esta hormona y preservar así la reserva ovárica.

Los anticonceptivos, que inhiben la ovulación, no son suficientes porque no impiden el consumo progresivo de óvulos. «Podemos pensar en diseñar tratamientos para proteger la vida útil de los ovarios sin pasar por el quirófano, quizá con un medicamento que se empezaría a tomarse antes de empezar el declive de la reserva ovárica», explica la investigadora del IVI.

Si el tratamiento se simplifica podría pensarse como una alternativa a los medicamentos para combatir los síntomas de la menopausia y también a la congelación de óvulos. Hoy esa es la opción más fiable para retrasar la maternidad, pero obliga a pasar por una intervención quirúrgica para extraerlos y a un tratamiento de fecundación «in vitro» posterior. El medicamento «rejuvenecedor» permitiría ser madre de una forma natural y sin artificios.