Los visitantes de Hyde Park (Londres) se sientan en la hierba seca el pasado 23 de julio de 2018 - AFP | Vídeo: La terrible ola de calor que ha afectado al paisaje de Reino Unido

De Rusia a Canadá: ¿A qué se deben las inusuales olas de calor de este verano?

Los episodios de altas temperaturas han llegado a diferentes puntos del hemisferio norte, pero su origen es diferente

MadridActualizado:

Las temperaturas siguen batiendo récords en buena parte del hemisferio norte. Japón registró ayer lunes los 41,1ºC en la ciudad de Kumagaya, en el centro del país, lo que ha supuesto un récord nacional. En Reino Unido, también el lunes, alcanzaron la inusual cifra de 33º en el condado de Suffolk. El calor sigue y se suma a registros inusuales de las últimas semanas constatados en lugares tan dispares como el Círculo Polar Ártico, Argelia, Suecia o EE.UU.

Con la atención mediática centrada en estas olas de calor, la Organización Metereológica Mundial (OMM), dependiente de la ONU, lanzaba ayer un sencillo tuit: «Solo un recordatorio. No hace calor en todo el mundo en este momento. ¡En el hemisferio sur es invierno!».

Las olas de calor están siendo casi simultáneas, pero su origen es diferente, si bien la mayoría se deben a fenómenos anticiclónicos. «Cada región es un caso particular», explica Mar Gómez, meteoróloga de eltiempo.es. «En Reino Unido, las temperaturas se han atribuido a un bloqueo anticiclónico». El anticlón se ha quedado estancado y apenas se mueve de la zona. Las temperaturas, además, se ven agravadas por una mayor incidencia de la radiación solar.

En cambio, en Rusia (aunque el récord de temperaturas en la región se lo han llevado Georgia, con 40,5º y Armenia, con 42º) el calor responde a un cambio en los regímenes de viento, que han impulsado vientos cálidos de aire a la zona, explica Gómez. En Canadá (Montreal registró su valor más alto en 147 años, con 36,6º) la escasez de lluvias arrastrada los últimos dos meses ha contribuido a elevar los termómetros. «El suelo está muy seco y esto se ha unido al tiempo anticiclónico», explica Gómez.

El junio más caluroso en 138 años

Este verano se están registrando «temperaturas extremas e inusuales» en algunas áreas del hemisferio norte, según ha resumido la OMM. Y no es la única organización que lo ha constatado. Según la NASA, el pasado mes de junio fue el más caluroso en 138 años.

Varias zonas de California han quedado atrapadas por el calor extremo. El aeropuerto de Burbank (Los Ángeles) registró una temperatura máxima de 48,9ºC el pasado día 6, superando los 45ºC registrados en 1971. La estación de Furnace Creek, en el Parque Nacional del Valle de la Muerte (California), registró 52ºC el pasado 8 de julio. El récord de ese lugar son 56,7ºC medidos el 10 de julio de 1913. «La ola de calor parece hacer que el cambio climático sea real para los estadounidenses», decía un titular en «The Guardian» hace unos días.

¿Un fenómeno global?

Según la OMM, los episodios de calor y precipitaciones extremas están aumentando como resultado del cambio climático, pero aún es pronto para determinar si lo que está ocurriendo este verano se debe a ello. «Aunque no es posible atribuir los eventos extremos individuales de junio y julio al cambio climático, son compatibles con la tendencia general a largo plazo debido al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero», decía en un comunicado.

«Es cierto que en los últimos años se están batiendo récords de temperaturas, pero en episodios concretos de precipitaciones o de temperaturas es muy difícil vincularlos al cambio climático. Habrá que ir observando lo que ocurre en lo que queda de 2018», explica Gómez. Eso sí, concluye, «el año pasado fue el más cálido registrado, y sin el fenómeno El Niño. Este año hay que seguir observando, pero por ahora apunta maneras».