Vídeo: En busca de la 'Viagra' femenina

Presión por encontrar una «viagra» femenina tan eficaz como la pastilla azul

Estados Unidos acaba de aprobar el segundo medicamento que eleva la libido femenina. Inyectable, se utiliza 45 minutos antes de tener relaciones

MADRID Actualizado: Guardar
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La búsqueda de un medicamento para despertar la líbido femenina es mucho más que un negocio farmacéutico. Se ha convertido en una reivindicación casi feminista ante el desierto de tratamientos que combaten la falta de deseo, el trastorno sexual más común en la mujer. Desde que las pastillas azules de viagra vieron la luz hace dos décadas, se han aprobado casi una treintena de fármacos para tratar disfunciones sexuales masculinas, pero solo uno para ellas.

La primera «viagra» femenina que entró en el mercado fue la flibanserina ( «Addyi») hace cuatro años, y su aprobación estuvo precedida por la campaña «Even the Score» -algo así como «Igualar el marcador»-, en la que el laboratorio farmacéutico tuvo el apoyo de miles de firmas de ciudadanas y movimientos feministas para que su medicamento llegara a las farmacias. La presión se ha mantenido desde entonces y ahora la FDA, la agencia estadounidense del medicamento, ha autorizado una alternativa.

Bautizada como «Vyleesi», esta vez no es una pastilla -ni rosa, ni azul, como su predecesora-, sino un inyectable que recuerda más al modo de uso de la viagra masculina porque puede utilizarse en función de las necesidades de las mujeres. Para su administración requiere un pinchazo en el abdomen con un autoinyector similar a los de la diabetes y solo es necesario hacerlo 45 minutos antes de mantener relaciones sexuales. La primera viagra femenina implicaba, en cambio, la toma diaria de una pastilla y, además, estaba contraindicado su consumo con la ingesta de alcohol.

La nueva «Viagra» femenina se administra con un inyector (en la imagen) como el de los diabéticos
La nueva «Viagra» femenina se administra con un inyector (en la imagen) como el de los diabéticos

Solo ocho veces al mes

Pero el nuevo medicamento no está exento de complicaciones. Además de los pinchazos, durante los ensayos clínicos, el 40 por ciento de las mujeres que lo probaron experimentaron náuseas y un 8 por ciento se descolgó de la investigación a causa de estas molestias. Además se vieron otros efectos secundarios relevantes como el oscurecimiento de las encías, que no desapareció cuando dejaron el tratamiento, o dolor de cabeza. La FDA desaconseja también su consumo a mujeres con problemas cardiovasculares o hipertensión arterial descontrolada. En el prospecto se indica que no debe utilizarse más que una vez cada 24 horas y no más de ocho veces al mes.

Durante la investigación con más de 1.200 mujeres, el nuevo fármaco demostró que mejoraba el deseo sexual y las molestias que padecen muchas mujeres al mantener relaciones, especialmente tras la menopausia. En esa etapa se producen cambios físicos importantes que repercuten en la sexualidad. Los estrógenos descienden, la mucosa vaginal se atrofia y desciende la lubricación.

Hubo más satisfacción, pero en los ensayos clínicos no se pudo demostrar que «Vyleesi» incrementara el número de relaciones satisfactorias en una proporción estadísticamente significativa. Quizá porque muchas mujeres con bajo deseo sexual siguen manteniendo relaciones con su pareja aunque no las disfruten, argumentan desde el laboratorio AMAG, la compañía que lo comercializa.

La agencia estadounidense del medicamento reconoce que no está muy claro cómo actúa «Vyleesi» para conseguir esa mejoría del deseo sexual. Eso sí, el fármaco activa receptores cerebrales que están involucrados en la respuesta sexual, pero no aumentan el flujo sanguíneo hacia la zona genital como hacen los medicamentos contra la impotencia masculina.

El apoyo de la FDA

La aprobación de la FDA llega con un comunicado de apoyo a la investigación de estos fármacos que aspiran a revolucionar la sexualidad femenina. «Como parte del compromiso de la FDA de mejorar la salud de las mujeres, continuaremos apoyando el desarrollo de tratamientos para la disfunción sexual femenina», afirmaba en un comunicado Hylton Joffe, director del Centro para la Evaluación de Drogas de la FDA.

Pese al apoyo no han faltado las críticas porque no hay acuerdo sobre si los medicamentos son el enfoque correcto para mejorar la vida sexual de las mujeres. La erótica femenina es más mental y menos coital que la masculina. Quizá no sean la solución definitiva, pero sí la espoleta que permita encender el deseo.