Vecinos de Melilla bajaron a la calle en pijama por el terremoto
Vecinos de Melilla bajaron a la calle en pijama por el terremoto - EFE

Terremoto en Melilla«El piso parecía mantequilla»

Vecinos de Melilla relatan el susto vivido por el terremoto de magnitud 6,3 de esta madrugada

EFE
MELILLAActualizado:

Los vecinos de Melilla han explicado cómo han vivido asustados el terremoto de 6,3 en la escala Richter registrado esta madrugada, y una de las personas afectadas, Inés García, ha afirmado que «el piso parecía mantequilla».

La zona de Melilla más perjudicada por el seísmo ha sido el barrio de la Victoria, donde se localiza el edificio Estrella Polar, de seis plantas, en el que han tenido que intervenir los bomberos para analizar las grietas del edificio.

Una vecina del primer piso de este edificio, Inés García, ha dicho a Efe que «ha sido horrible» la experiencia que ha sufrido esta madrugada, que ha dejado numerosas grietas en su vivienda.

«Estaba durmiendo y las sacudidas me han despertado, notaba que no paraba y no sabías en qué momento terminaría de lo largo que ha sido. No sé cuánto ha durado, pero para mí que ha sido larguísimo. He vivido otros terremotos en Melilla, pero ninguno tan fuerte como éste», ha asegurado la vecina del inmueble.

«El piso parecía mantequilla», ha afirmado la mujer antes de agregar que los bomberos ya han visto la estructura de su casa y le han asegurado que no estaba dañada, que podía entrar en la casa, lo que ha hecho una vez terminadas las réplicas, que han sido nueve.

Más tarde ha llegado a la casa un perito del Ayuntamiento y ha corroborado la versión de los bomberos, ha agregado esta vecina.

Otros dos vecinos de la calle Álvaro de Bazán han explicado que bajaron a la calle cuando se produjo el terremoto, lo que provocó que se les cayeran al suelo las estanterías y la vajilla.

Esta pareja ha señalado que aguantaron en la casa todo el tiempo que pudieron, pero a la tercera réplica se asustaron «bastante» y bajaron a la calle.

Mientras atendían a la prensa, los bomberos ya estaban apuntalando las paredes de un piso contiguo al de la pareja.