En el centro, Gianfranco Rotigliano, represenante en
En el centro, Gianfranco Rotigliano, represenante en - UNICEF

«Nunca te acostumbras a un brote de ébola»

ABC recoge el testimonio de Gianfranco Rotigliano, representante de Unicef en República Democrática del Congo donde se declaró un brote el pasado 8 de mayo

MADRIDActualizado:

Gianfranco Rotigliano comenzó a trabajar con Unicef en 1995. Su conocimiento del ébola lo ha llevado a distintos países de África. De hecho, estuvo implicado en la respuesta al brote que afectó a Sierra Leona, Guinea Conakry y Liberia declarado entre 2014-2016, considerado por la Organización Mundial de la Salud, «como el más extenso y complejo desde que se descubrió el virus en 1976». Actualmente, es representante de Unicef en República Democrática del Congo, donde el pasado 8 de mayo, se declaró un nuevo brote que, hasta el momento, se ha cobrado 25 vidas.

Gianfranco ha dado su testimonio a ABC para contar cómo se siente y cómo vive el noveno brote de un país que vio nacer el ébola en 1976.

Mi nombre es Gianfranco Rotigliano. Soy Representante de UNICEF en la República Democrática del Congo y estoy coordinando la respuesta al brote de Ébola en la República Democrática del Congo. Viajé a Equateur, la provincia donde se ha producido el brote, días después de que se declarara oficialmente y tuve la sensación de volver a África Occidental, donde también estuve involucrado en la respuesta. Todos mis recuerdos volvieron…

Equateur está a una hora de vuelo de Kinshasa. Allí tuve la ocasión de reunirme y hablar con los trabajadores de salud de Bikoro. Todos están muy preocupados, tanto como nosotros, pero también muy dedicados y totalmente decididos a plantarle cara a la enfermedad. Este es el noveno que enfrenta el país desde 1976, lo que ha hecho que el Gobierno tenga experiencia para responder. Permítanme decir que es el Gobierno, desde el Ministerio de Salud, quien está liderando la respuesta. Y desde el primer momento se comunicaron con nosotros y con otras organizaciones para que juntos pusiéramos en marcha una acción rápida para contener el brote.

Una de las particularidades de este brote es que incluye una ciudad importante, Mbandaka, que tiene más de un millón de habitantes. Ahora más que nunca, debemos actuar de manera rápida y eficiente para evitar la propagación de esta enfermedad. Estamos luchando contra el tiempo. Necesitamos actuar rápidamente, cada día cuenta, cada hora cuenta.

En base a nuestras experiencias pasadas, desde UNICEF estamos trabajando en tres áreas. Por un lado, coordinamos con el Gobierno los esfuerzos para informar a las comunidades locales sobre la enfermedad, sobre cómo protegerse y cómo ayudar a contener el brote. Es crucial que las comunidades comprendan cómo protegerse tanto en las casas como en lugares públicos, especialmente en los centros de salud y las escuelas. La experiencia en brotes anteriores ha demostrado que cuando involucramos a las comunidades en los esfuerzos de prevención, las posibilidades de contener la enfermedad son mucho mayores.

Por otro lado, estamos trabajando para que el agua, el saneamiento y la higiene estén disponibles, particularmente en los centros de salud y las escuelas. Ya hemos instalado puntos de lavado de manos en 50 escuelas en las áreas afectadas en Mbandaka, y otras 72 de Bikoro, pronto los recibirán. También hemos enviado termómetros para que en las escuelas se lleve un control del estado de salud de los niños. Vamos a hacer todo lo posible para que las escuelas sean seguras y que la educación de los niños no se vea afectada.

Y por último, también hemos puesto en marcha el apoyo psicosocial para las personas afectadas y sus familias. Esto último es clave para evitar la estigmatización y la discriminación de los niños y sus familias. Estar en Bikoro y visitar el centro de tratamiento para pacientes, hablar con los trabajadores de la salud, me ha recordado que nunca te acostumbras a un brote de Ébola. Volveré a viajar a la zona la próxima semana para dar seguimiento a la situación y apoyar a nuestro personal en el terreno que está trabajando en circunstancias difíciles para detener esta enfermedad mortal. Una lucha en la que necesitaremos el apoyo de todos, sin duda.