Dietas

Los errores más comunes cuando queremos adelgazar

El médico Fernández Corbella muestra los hábitos nutricionales que pueden echar por tierra todo el esfuerzo por quitarse esos kilos de más

Madrid Actualizado: Guardar
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  1. Saltarse el desayuno

    No tomar la primera comida del día «es como bombear una bomba de vacío. El organismo empieza a consumir calorías sin rellenar el cuerpo. Cuando decides comer y llegan las primeras calorías, el organismo se las queda todas», indica Fernández Corbelle. Un buen desayuno tipo tendría: un lácteo, una fruta y unas tostadas de pan integral con aceite de oliva y tomate natural o queso fresco.

  2. Picotear algo dulce después de comer

    Un poco de azúcar después de una comida echa por tierra la mejor de las dietas. Aunque solo sea una cucharada de ese postre que se ha resistido a pedir y acaba picoteando de otro plato. Eso dispara la insulina y hace que el organismo asimile las calorías de la comida. Este especialista tampoco aconseja fruta de postre. Es mejor que un pastel, pero es mejor tomarla entre horas»

  3. No tomar cinco comidas al día

    Tomar una fruta a media mañana y un poco de jamón de york de buena calidad (para que no tenga fécula) o de ibérico en la merienda, evita llegar con ansiedad a las comidas principales. «Es importante tomar cinco comidas al día. Quien no necesite adelgazar puede recurrir a los frutos secos como tentempié, proporcionan grasa saludable y son mejor que un bollo», aconseja el experto.

  4. Cenar pasta o arroz

    La última comida del día debería ser la más ligera. Y cuando se quiere perder peso la cena nunca debería tener hidratos de carbono como los que proporcionan las legumbres, la pasta, el arroz o el pan. El método de este especialista para adelgazar es básicamente proteico. Aconseja tomar hidratos de carbono solo en el desayuno. Durante la primera comida del día es más fácil que el organismo tenga tiempo de quemarlos rápidamente.

  5. Las patatas como guarnición

    A la hora de acompañar una carne o un pescado, mejor el verde de la lechuga que el amarillo de las patatas fritas. No importa lo equilibrada que haya sido la comida si caemos en el pecado de tomar unas patatas con el solomillo o el besugo. Al horno o hervidas, la patata hará que todas las calorías que hayamos comidas sean asimiladas por nuestro organismo. Las mejores guarniciones son las verduras y las ensaladas de hoja verde con tomate.

  6. Quitarnos la sed con vino y no con agua

    El agua es la mejor compañía de las comidas pero en algunos casos se permiten hasta cinco copas de vino a la semana. Para no pasarnos de ese volumen, lo mejor es ponernos un vaso de agua con el que saciarnos la sed, en lugar de hacerlo con el vino. Así se puede disfrutar de su sabor y no tomar más de una copa. A la hora de elegir, mejor evitar el blanco (con más azúcares) y optar por el vino tinto de más de dos años porque también tendrá menos azúcar.

  7. Adelgazar rápido sin importar la salud

    Hay dos formas de perder peso: una mala con la que se consigue perder peso de forma rápida sin importar el resultado final y otra más aburrida que busca resultados duraderos sin efecto rebote. «Si una vez que hemos adelgazado dejamos de cuidarnos y volvemos a los hábitos de siempre volveremos a recuperar el peso perdido. Intento que mis pacientes aprendan a comer porque el sobrepeso es un problema crónico que no se cura sino que se controla», asegura.