Úrsula Mascaró, empresaria menorquina
Úrsula Mascaró, empresaria menorquina - FOTOS: ABC

Úrsula Mascaró: «El decreto del catalán en la sanidad es sólo la punta del iceberg del problema nacionalista»

La empresaria menorquina Úrsula Mascaró rechaza el decreto que exige el conocimiento del catalán en la sanidad pública del Archipiélago

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En las próximas semanas verá la luz oficialmente la asociación Sociedad Civil Balear, que luchará contra las «imposiciones de los nacionalistas» y que nacerá «para quedarse». Una de las principales impulsoras de dicha asociación es la reconocida empresaria Úrsula Mascaró (Menorca, 1969). «Sociedad Civil Balear nace para frenar el nacionalismo en las Islas y para unir a Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera ante las injusticias que estamos sufriendo», explica Mascaró en una entrevista concedida a ABC. El proyecto de Sociedad Civil Balear será «una labor que no podremos dejar ya nunca». Esta nueva entidad será «hermana» de Sociedad Civil Catalana.

El germen de Sociedad Civil Balear cabe situarlo en la plataforma cívica Mos Movem (En Marcha), también promovida por Mascaró. «Mos Movem nació en octubre del pasado año», recuerda la empresaria menorquina. «El referéndum ilegal del 1 de octubre en Cataluña y el decreto del Gobierno balear que impone el conocimiento del catalán en la sanidad fueron el detonante para que una serie de personas decidiéramos crear Mos Movem», recalca.

Dicha plataforma cívica ha sido la cara más visible del rechazo al futuro decreto que regulará el conocimiento de catalán que deberán tener los médicos y enfermeros que deseen trabajar en Baleares. «Somos la única autonomía de España en la que se exigirá conocer la lengua cooficial para poder presentarse a unas oposiciones en la sanidad», lamenta Mascaró, al mismo tiempo que recuerda que «hasta ahora el catalán era un mérito en Baleares y no un requisito excluyente».

El pasado domingo miles de personas se manifestaron en Palma contra dicho decreto, en una protesta que había sido convocada precisamente por Mos Movem, bajo el lema «Los idiomas no salvan vidas». La marcha concluyó en el Consulado del Mar, sede del Ejecutivo autonómico. Frente a ese enclave, las portavoces de dicha plataforma, tanto Mascaró como Manuela Cañadas, expusieron sus propósitos y objetivos.

«A nosotros no nos pueden comprar ni vender, porque no somos ni un sindicato ni un partido político, somos una plataforma civil ciudadana», explicó Mascaró el domingo, entre grandes aplausos. Igual ocurrió cuando dijo: «Estas islas no son parte de los imaginarios Países Catalanes».

Las movilizaciones puestas en marcha por Mos Movem y las quejas expuestas de manera reiterada por los profesionales del sector sanitario han contribuido de manera decisiva a que el Ejecutivo que preside la socialista Francina Armengolvaya a aprobar finalmente un decreto algo «descafeinado». Cabe recordar que Armengol gobierna en la Comunidad con el apoyo de la formación ecosoberanista MÉS y de Podemos.

Una vez que el Govern apruebe el nuevo decreto dentro de unas semanas, se podrá presentar a oposiciones cualquier profesional sanitario, aunque no tenga ahora la titulación de catalán, que deberá conseguir en un plazo máximo de dos años una vez conseguida la plaza. «A pesar de esa rebaja en las exigencias iniciales, la imposición del catalán seguirá, por tanto lo que queremos es que el decreto sea retirado por completo», subraya Mascaró a ABC.

Imposiciones nacionalistas

Tanto para Mos Movem como para Sociedad Civil Balear, el mencionado decreto es «sólo la punta del iceberg» de unas políticas hechas por partidos que defienden la «ilusoria idea de unos supuestos Países Catalanes». En ese contexto, Mascaró destaca que el 1 de octubre del pasado año supuso «el punto culminante del independentismo catalán» y añade que «la deriva independentista de Cataluña ha hecho que despertemos en las comunidades en las que hay nacionalistas».

Mascaró también critica a los partidos constitucionalistas que en estos últimos años «no han hecho nada para parar el nacionalismo». Sus críticas se centran en los sucesivos Ejecutivos que han gobernado en Baleares pero también en el Gobierno central. «Ya no podemos seguir poniéndonos de perfil, como se había hecho hasta ahora», denuncia.

En el Archipiélago, tanto con Ejecutivos presididos por el PP como por el PSOE, desde los años ochenta se han promovido normas y se han aprobado leyes en favor del catalán y en detrimento del castellano. La única excepción en ese sentido, hasta ahora, se produjo en la pasada legislatura, con el popular José Ramón Bauzá como presidente autonómico. Sin embargo, su modelo de implantación progresiva del trilingüismo en las escuelas provocó un amplio rechazo social, en especial entre los docentes y entre las formaciones nacionalistas.

Más allá de las actuaciones de los diversos partidos políticos en estos últimos años, Mascaró centra ahora su mirada en el futuro. En ese sentido, señala que tan necesarias son las grandes movilizaciones, por ejemplo la del pasado domingo, como las acciones del día a día. Precisamente, «este martes una representación de Mos Movem acudirá al pleno ordinario del Parlamento balear», en donde está previsto que se formulen preguntas sobre el controvertido decreto lingüístico en la sanidad.

A lo largo de esta semana están también previstas otras iniciativas con presencia de Mos Movem tanto en Menorca como en Ibiza. Mascaró reitera que quiere que a partir de ahora haya un verdadero «sentimiento balear», con un objetivo común, el de luchar contra el catalanismo. Por lo que respecta a los integrantes de Sociedad Civil Balear, Mascaró destaca que son simpatizantes de diferentes formaciones constitucionalistas.

Dos efemérides

La empresaria menorquina celebrará en este 2018 dos efemérides. Por un lado, la ya citada constitución de Sociedad Civil Balear. Por otro, el centenario de la creación de la empresa de calzado puesta en marcha por su abuelo, Pedro Mascaró, y continuada por su padre, Jaume Mascaró. Desde hace tres décadas, Úrsula y su hermana Lina se incorporaron a este reconocido proyecto empresarial nacido en Menorca. «Cuando mi hermana y yo empezamos a trabajar en la empresa familiar, el 100 por cien de los zapatos que fabricábamos se vendían en España, pero ahora se venden fuera de nuestro país en torno al 70 por cien», explica.

Un hecho a destacar en estos tiempos de deslocalizaciones es que la fabricación de los zapatos de Mascaró se lleva a cabo totalmente en España, en concreto, «en cuatro fábricas en Menorca y en una en Alicante». Así es como se siente Mascaró, como empresaria, como ciudadana y como persona, española y balear.