Trajes de prevención contra el virus del ébola
Trajes de prevención contra el virus del ébola - Reuters

Aumenta a 55 el número de muertos por el nuevo brote de ébola en la República Democrática del Congo

El informe deja constancia de 90 casos de fiebre hemorrágica en la región de Mabalako

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El Ministerio de Sanidad de la República Democrática del Congo (RDC) ha confirmado 55 muertes por el rebrote del ébola en el país, según el último balance de las autoridades.

El informe, correspondiente al 17 de agosto, deja constancia de 90 casos de fiebre hemorrágica en la región, 63 confirmados y 27 probables, en su gran mayoría en Mabalako, en la provincia de Kivu del Norte, fronteriza con Uganda. Bajo investigación están 25 casos sospechosos.

Dos pacientes confirmados sucumbieron a la enfermedad en Mabalako, que elevan a 49 el número total de los fallecidos.

Por su parte, Médicos Sin Fronteras (MSF) cuenta desde este martes con un centro de tratamiento en Mangina, la localidad considerada epicentro del último brote. En total, hay 37 pacientes hospitalizados en el centro, a 31 de los cuales se ha confirmado como infectados por el virus.

«Entre nuestros pacientes tenemos a varios colegas del servicio de salud congoleño en la zona», ha explicado en un comunicado la coordinadora de programas de emergencia de MSF, Gwenola Seroux. «Fueron los primeros en responder y algunos se vieron expuestos al virus», ha precisado.

Protocolos de prevención

Por otra parte, en la vecina provincia de Ituri, MSF está trabajando en la carretera entre Mambasa y Makeke, en la frontera de Kivu Norte, visitando centros de salud para establecer salas de aislamiento en caso de necesidad, iniciar actividades de vigilancia y trabajar con sanitarios de la comunidad para alertar sobre el ébola.

MSF ha subrayado que Kivu Norte «es una de las zonas más inestables de la región» y «el conflicto en curso y la fuerte intervención militar han tenido como resultado un alto número de desplazamientos, lo que empeora el problema crónico del acceso limitado a atención sanitaria».

El hecho de que «se pueden producir grandes movimientos de población de forma repentina en respuesta a un brote de violencia» puede tener un impacto en la respuesta humanitaria al brote de ébola, ya que complican el acceso a zonas remotas para hacer seguimiento de los posibles contactos con contagiados así como para realizar tareas de sensibilización y vigilancia, ha subrayado la ONG.