El código impreso en un huevo
El código impreso en un huevo - efe

Lo que se esconde detrás de un huevo

En España se consumen alrededor de 138 huevos por habitante al año, el 95% de gallinas de jaula

paco niebla (EFE)
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Parece poca cosa, pero detrás de un huevo hay un mundo: un sector avícola, apoyado por veterinarios, nutricionistas y expertos en tecnología, que luchan contra los falsos mitos de este producto y que en España produce cada año más de 6.500 millones de huevos y factura alrededor de 800 millones de euros.

A pesar de que en España se consumen alrededor de 138 huevos por habitante al año, sólo un 2% de los españoles -un 1,2% de los catalanes-, saben el significado del código impreso en la cáscara de los huevos, que revela la vida del huevo, su origen y, en definitiva, su garantía de calidad y seguridad alimentaria.

La directora de la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos (INPROVO), Mar Fernández, ha presentado esta semana en Barcelona la campaña « El huevo, de etiqueta», en el que han invertido un millón de euros, la mitad pagados por la UE, para dar a conocer el código con el que van marcados los huevos.

«La etiqueta del envase de huevos y el código impreso en la cáscara ofrecen información de gran valor para el consumidor. Los españoles acostumbran a leer la etiqueta de los alimentos, pero en el caso del huevo no es así», según Fernández.

La mayoría cree que el código impreso en los huevos indica la fecha de caducidad, cuando en realidad informa sobre el sistema de producción, país, provincia, municipio y granja de origen.

El primer dígito del código es un número que va del 0 al 3. El cero indica que la producción es ecológica, es decir, la gallina ha pastado libremente y sólo se ha alimentado con productos naturales, y si lleva impreso un uno es que el huevo es de origen campero o de payés -la gallina vive suelta pero complementa su alimentación-.

Si el código empieza por un 2 es un huevo de gallina criada en granja pero en el suelo y si comienza por 3 es de gallina de jaula.

Tras el número inicial, dos letras indican el país de origen -ES si es de España, segundo productor de huevos de Europa-, y a continuación, como un código postal, los números informan de la provincia, municipio y granja de origen.

Según Fernández, la mayoría de los consumidores españoles han oído hablar de los cuatro sistemas de producción, «pero sólo un 54% conoce el sistema de gallina criada en tierra».

El 95% de los huevos, de gallinas de jaula

Aunque un 95% de los huevos que se consumen en España son de gallinas de jaula, crece el número de españoles que buscan huevos camperos o ecológicos.

«Es una cuestión más de sentimiento y filosofía ecologista, que de calidad del huevo», ha asegurado la consejera delegada de Liderou, Dolors Callís, cuarta generación de productores de huevos en una de las empresas líderes de España.

La profesora del Servicio de Nutrición y Bienestar Animal de la UAB, Ana C.Barroeta, confirma que los huevos de jaula tienen la misma calidad y propiedades nutricionales que los ecológicos.

«Puede que la gallina campera o ecológica coma gusanos y plantas del campo que den otro sabor al huevo, pero sus propiedades nutricionales y la calidad serán la misma que el de una gallina de jaula, a la que alimentamos con cereales, vitaminas y calcio para facilitarles la producción de la cáscara», ha explicado Barroeta.

Falsos tópicos

Callís ha desmentido algunos tópicos falsos, como que a las gallinas de granja se les mantiene la luz encendida las 24 horas para que pongan más.

«Las gallinas duermen más que nosotros», ha espetado Barroeta, que asegura que están ocho horas al día al menos en oscuridad y viven en jaulas que la normativa europea que entró en vigor en 2012 obliga a que sean confortables, «con rascadores para las uñas, una temperatura ambiente todo el año de 20 grados y cortinas para que pongan los huevos con más intimidad».

Callís confirma: «¡Una gallina estresada no pone huevos! Por eso no permitimos ni siquiera que tengan ruido exterior».

La consejera delegada de Liderou ha destacado que en Cataluña, cuarta comunidad autónoma en producción de huevos tras las dos Castillas y Aragón, las normas medioambientales son más estrictas que en el resto de España, como por ejemplo en el tratamiento y reutilización de los residuos de las gallinas.

Uno al día

Otro mito a derribar: «Los huevos tienen colesterol, pero este es necesario para el cuerpo humano y los huevos tienen más propiedades buenas que malas para la salud», ha indicado la profesora Barroeta, que recomienda comer seis huevos a la semana. «Uno al día», ha apostillado Callís.

El código que explica la trazabilidad de los huevos está impreso en la cáscara con tinta alimentaria, es decir, comestible, ha dicho Callís para salir al paso de las personas que no hierven el huevo con otros alimentos por miedo a que se desprenda la tinta.

España, con un censo de 41 millones de gallinas, un 13% del total de Europa, exporta cada año unos 131.000 toneladas de huevos a la UE y más de 12.500 a países extracomunitarios.