Las orugas tienen una sustancia urticante en sus pelillos
Las orugas tienen una sustancia urticante en sus pelillos - ABC

¿Qué hago si me pica una oruga procesionaria?

Sus pelos urticantes no solo provocan comezón al contacto directo, también pueden flotar en el aire

Madrid Actualizado: Guardar
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El buen tiempo adelantado y la imposibilidad de fumigar la pasada temporada han provocado que Madrid esté sufriendo la peor plaga de oruga procesionaria de su historia reciente. El problema es que el contacto directo o indirecto con sus pelos es peligroso para la salud. No son insectos que piquen sino que «poseen una sustancia en sus pelos, una toxina termolábil denominada Thaumatopina, que le confiere capacidad urticante», explica a ABC el doctor Manuel Linares, Coordinador del Grupo de Trabajo de Infecciosas, Medicina Tropical y del Viajero de SEMERGEN.

No solo provocan comezón al contacto directo. Estos pelos urticantes pueden flotar en el aire y provocar irritación en oídos, nariz y garganta en los seres humanos. «También pueden provocar intensas reacciones alérgicas, si el contacto es directo con ellos», advierte el médico.

Tras el contacto con la oruga aparece una urticaria (erupción habonosa), con o sin angioedema (hinchazón); o una dermatitis papulosa. Ambas causan mucho picor y se localizan preferentemente en el cuello y en las extremidades. En los niños, las lesiones suelen presentarse en las palmas de las manos y los espacios interdigitales. A veces, el paciente no ha sido consciente de este contacto con el insecto, pero si aparecen estos síntomas, y en las 24 horas previas se ha estado en una zona con pinos infestada de orugas, tiene muchas posibilidades de que haya entrado en contacto con los pelillos de este animal.

Lo primero que hay que hacer es lavar la zona afectada con agua fría para retirar los pelos que hayan podido quedar pegados. Una vez que aparecen los síntomas el tratamiento es meramente sintomático: «antihistamínicos orales para controlar el prurito (picor) y corticoides tópicos para las lesiones eccematosas y de dermatitis papulosa. En casos extensos o rebeldes pueden emplearse corticoides orales», señala el doctor Linares. En la medida de lo posible hay que «evitar el rascado, porque aumenta la sintomatología al clavar y rozar las espículas de la oruga en la piel o en las mucosas». Si se produce una reacción alérgica, es importante acudir al médico con urgencia para obtener un diagnóstico precoz y «un tratamiento inmediato con adrenalina además de corticoides y antihistamínicos», concluye el doctor.