Albert Rivera se encuentra ingresado por una gastroenteritis aguda probablemente causada por la bacteria salmonella
Albert Rivera se encuentra ingresado por una gastroenteritis aguda probablemente causada por la bacteria salmonella - Inés Baucells

Cómo evitar la salmonella que ha afectado a Albert Rivera

El calor favorece que las bacterias proliferen con mayor facilidad

Actualizado:

Verano y salmonella son dos conceptos que van de la mano. El calor favorece que las bacterias proliferen con mayor facilidad, por eso hay que extremas las medidas de higiene en la cocina. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, se encuentra ingresado por una gastroenteritis aguda probablemente causada por la bacteria salmonella.

Esta bacteria se encuentra de forma natural en el intestino del ser humano y de los animales, por lo que las heces son un foco de contaminación de los alimentos y del agua.

Los productos más implicados suelen ser los huevos crudos, en preparaciones como la mayonesa, o poco cocinados (el huevo causa el 23% de las toxiinfecciones alimentarias por salmonella en verano), aves mal cocidas (este tipo de carne blanca produce el 5% de las intoxicaciones) y alimentos cocinados que se han dejado a temperatura ambiente varias horas.

Diarrea, vómitos, fiebre y dolor de cabeza son algunos de los síntomas de la salmonelosis.

Para evitar los riesgos de salmonelosis a través de los huevos, la doctora Amalia Sánchez López, médico general de mediQuo recomienda no lavarlos, ya que la cáscara es muy porosa y la humedad facilita la penetración de bacterias en el interior, nunca usar huevos rotos, conservarlos siempre en la nevera y lavar el plato donde se ha batido o manipulado el huevo crudo. En cuanto a la carne, aunque parece obvio, cocinarla bien para asegurarnos de que no queda cruda.

[ Dónde se esconden los gérmenes en la cocina]

Para evitar intoxicaciones alimentarias, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) recomienda:

1. Consumir alimentos que hayan sido tratados o manipulados higiénicamente.

No se debe consumir leche sin tratamiento térmico ( leche cruda). Las carnes, pescados y productos de repostería deben estar refrigerados o congelados. En los establecimientos de restauración es obligatorio el empleo de ovoproductos en la elaboración de mayonesas, salsas, cremas, etc. Si prepara estos alimentos en casa, deberá consumirlos inmediatamente, no aprovechar las sobras y mantener la conservación en frío. Si lava los huevos antes de utilizarlos, porque éstos tienen restos de suciedad, debe hacerlo inmediatamente antes de su uso.

2. Cocinar correctamente los alimentos.

Los alimentos pueden estar contaminados por microorganismos. Si los alimentos se cocinan bien, estos microorganismos pueden ser destruidos por el calor. La temperatura a la que debe someterse el alimento debe ser suficiente para que alcance un mínimo de 70º C en el centro del producto.

3. Consumir los alimentos inmediatamente después de ser cocinados.

No dejar nunca los alimentos cocinados a temperatura ambiente. Es la mejor manera de evitar la proliferación de los gérmenes.

4. Un alimento cocinado, es un alimento higienizado.

Los alimentos que no puedan ser consumidos inmediatamente o las sobras que se quieran guardar, deben mantenerse bajo la acción del calor, por encima de 60º C, o del frío, a 5º C como máximo.

Si va a consumir en casa pescado crudo o poco cocinado (preparaciones culinarias como los boquerones en vinagre), con el fin de prevenir la anisakiasis, hágalo después de haberlo mantenido congelado durante cinco días, si su frigorífico alcanza una temperatura de -20ºC o inferior. Esta temperatura solo se alcanza en frigoríficos de tres estrellas (***) o más. Si su frigorífico tiene menos de tres estrellas, compre el pescado ya congelado.

5. Calentar suficientemente los alimentos cocinados.

Para conservarlo después de su preparación, puede mantener caliente hasta su consumo aquellos alimentos que lo permitan (sopas, purés, guisos...). Otro tipo de alimentos que no puedan ser sometidos a calor (ensaladas, gazpachos, etc.), deben ser refrigerados inmediatamente.

No siempre es posible aprovechar sobras de una comida anterior, pero si decide hacerlo, caliente dichas sobras a la temperatura máxima antes de consumirlo.

6. Evitar el contacto entre los alimentos crudos y los cocinados.

Un alimento cocinado puede volver a contaminarse por contacto con los alimentos crudos o con objetos que anteriormente hayan contactado un alimento crudo (cuchillos, tablas, superficies, trapos, etc.). El trapo de cocina o la bayeta puede ser un excelente vehículo de contaminación. Es preferible usar papel de cocina.

7. Asegurar una correcta higiene de la persona que va a manipular los alimentos y una limpieza adecuada en todas las superficies de la cocina.

La persona que manipule alimentos, debe observar unas estrictas prácticas higiénicas. Es imprescindible que tenga las manos siempre limpias, que las lave cada vez que haga falta y siempre que haga uso del servicio.

Es muy importante hacer la limpieza de la cocina diariamente, como mínimo. Tener especial cuidado en almacenar la basura en recipientes lisos, lavables y cerrados y que éstos no se encuentren cerca de los alimentos.

8. Mantener los alimentos fuera del alcance de insectos, roedores y animales de compañía.

No hay que olvidar que los animales pueden ser portadores de gérmenes patógenos y parásitos que originan enfermedades de transmisión alimentaria.

9. Utilizar exclusivamente agua potable.

El agua potable no es sólo imprescindible para beber, sino también para preparar los alimentos. Debe tener exclusivamente estos dos orígenes: aguas envasadas o aguas de la red pública de distribución en la población. No se debe beber ni usar agua procedente de pozos que no esté potabilizada.

10. No consumir alimentos perecederos que estén expuesto a temperatura ambiente.

En bares, cafeterías, restaurantes, etc., todos los alimentos deben estar protegidos por vitrinas y conservados en condiciones sanitarias adecuadas. Deben estar refrigerados siempre que sea preciso. Estas medidas deben ser exigidas por el consumidor, y cuando se observe que no se cumplen, los alimentos deben ser rechazados.