Antonio Carrero Jiménez
Antonio Carrero Jiménez - ABC

La familia del militar muerto en Mali pide que se aclare si el vehículo tenía la ITV

Pasó su última prueba favorable en mayo de 2017, mientras que fue rechazado en la que se hizo cuatro meses después

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La familia del soldado de Infantería de Marina Antonio Carrero Jiménez, muerto el pasado 18 de mayo en Mali tras salirse de la carretera el vehículo en el que viajaba junto a otros tres militares españoles, ha pedido que se aclare si el convoy contaba con la Inspección Técnica de Vehículos, ya que han detectado que no hay documento oficial que lo acredite.

Así lo han explicado a Efe fuentes del bufete sevillano Osuna, que se encarga de representar a la familia del joven soldado, de 27 años y natural de la localidad sevillana de Dos Hermanas, tras haber pedido los informes sobre el estado del vehículo ‘Lince’ en el que viajaba en su parte alta, y comprobar que no hay nada que acredite que pasó la ITV con normalidad.

Se trata, han recordado las fuentes, de un vehículo con diez años de antigüedad, que pasó su última prueba mecánica favorable para la ITV en mayo del 2017, mientras que fue rechazado en la que se realizó cuatro meses después.

Desde entonces no hay constancia oficial «con el sello que lo acredite» de que el vehículo tenía pasada la correspondiente inspección, lo que ha reclamado el abogado que representa a la familia dentro del sumario abierto por este caso.

El militar regresaba de una misión de apoyo al ejército maliense, cuando el vehículo se salió de la carretera al paso de un autobús, dentro de la misión de la Unión Europea para luchar contra el terrorismo en Mali (EUTM Mali) en la que España participa con un total de 292 efectivos, de los que 60 pertenecen al Cuerpo de Infantería de Marina.

Antonio Carrero Jiménez estaba destinado en el Tercio de Armada, en el II Batallón de Desembarco, con sede en San Fernando (Cádiz).

La familia reclama que se depuren responsabilidades en este caso, mientras que la novia del joven ha presentado un contencioso por separado por el mismo motivo.

Una ITV civil le achacó «defectos graves»

El Juzgado Togado Militar Territorial número 12, que investiga la muerte del soldado de Infantería de Marina Antonio Carrero Jiménez cuando el pasado mes de mayo participaba en un convoy militar en Mali al sufrir una salida de vía y vuelco el vehículo Iveco Lince en el que viajaba con otros tres militares españoles, ha emitido un auto según el cual el mencionado vehículo fue enviado a Mali después de que una inspección técnica civil detectase«defectos graves» en los frenos, la dirección o los ejes, y el blindado no volviese a ser sometido a la ITV.

Según el auto del Juzgado Togado Militar Territorial número 12, publicado por El País y recogido por Europa Press, conforme a la muerte de este militar natural de la localidad sevillana de Dos Hermanas de 27 años de edad, al maniobrar el vehículo Iveco Lince en el que ocupaba el puesto de tirador para evitar colisionar con un autobús y sufrir una salida de vía derivada en vuelco, dicha instancia judicial solicitó la documentación correspondiente del vehículo militar siniestrado.

En virtud de las diligencias ordenadas por el juzgado, se observó en la tarjeta de inspección técnica del vehículo que desde su matriculación en 2008, «no se le habrían pasado las inspecciones técnicas previstas», exponiendo el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil que «no se ha encontrado marco legal alguno que ampare la no presentación de estos vehículos a la ITV».

El Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico de la Guardia Civil dio además cuenta al juzgado de que pese a todo, el Ejército de Tierra habría aportado un documento del que «se deducía que este vehículo había sido presentado el 2 de mayo de 2017 en la ITV/ET Valladolid del Ministerio de Defensa, resultando favorable su inspección».

Debería haber sido dado de baja

En la documentación aportada por el Ejército de Tierra figuraría además otro documento según el cual, pese a que tampoco se reflejaba en la tarjeta de ITV del vehículo, el mismo «fue presentado en una ITV civil del Principado de Asturias» el 7 de septiembre de 2017, «resultando su examen desfavorable por cuanto se observaron defectos graves en frenos, dirección, ejes, ruedas, neumáticos y suspensión, quedando inhabilitado para circular por vías públicas».

Es más, el citado documento reflejaría la directriz de que si pasados dos meses el vehículo no había sido nuevamente presentado a la ITV, era preceptivo proponer «la baja» del mismo.

El juzgado, al respecto, determina que conforme a las normas que regulan las ITV vigentes en septiembre de 2017, «era obligatorio dejar reflejado en la tarjeta de ITV el resultado de la inspección», toda vez que «no se tiene constancia de que este vehículo se llevara nuevamente a la estación de ITV después del 7 de septiembre de 2017, con anterioridad a su proyección a Mali en diciembre de 2017».