Malos augurios

La actividad económica experimenta fluctuaciones que deben ser contextualizadas dentro del ciclo económico

Fernando Sicre
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El oráculo de Delfos situado al pie del monte Parnaso, se hizo famoso cuando el Dios Apolo, se convirtió en el patrón de las empresas coloniales. Sibila, la primera pitonisa conocida, advertía sobre la marcha y el devenir del comercio a quienes consultaban. Tablillas de plomo contenían la síntesis del augurio. Hoy el papel, cuando no una memoria USB, detallan los augurios y dicen que no son buenos. El FMI, INE, BE, EUROSTAD y BBVA research, presagian nubarrones en el horizonte. La actividad económica experimenta fluctuaciones que deben ser contextualizadas dentro del ciclo económico. Éstas, las fluctuaciones, ni son regulares, ni siempre son predecibles. Sin embargo, sí se sabe que la mayoría de las cantidades macroeconómicas fluctúan al unísono. El

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