Fran González, junto a Pedro Sánchez en un acto celebrado en Cádiz
OPINIÓN

Fran González toma el mando

Un pacto entre PSOE y Ciudadanos obligaría al PP a elegir entre él o Kichi como próximo alcalde

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La encuesta que hoy publicamos en LA VOZ DE CÁDIZ es esclarecedora. Con todas las salvedades que cada cual quiera poner a un sondeo a más de siete meses vista de las elecciones municipales. Pero es realmente orientativa de cómo está el patio en San Juan de Dios a día de hoy. Lo primero y más llamativo es que Kichi es el rey del mambo. En tres años ha completado su metamorfosis de activista radical de megáfono y litrona a alcalde con corbata cuando la ocasión lo requiere. Lo cual ha tenido un efecto que ni él mismo se esperaba. El alcalde de Cádiz, como Morgan Freeman en ‘Cadena perpetua’, se ha institucionalizado. Ahora es un político con todas sus letras. Sabe medir los tiempos, comparece sólo cuando le interesa y ante los medios que le interesan, se mueve en coche oficial pero se cuida de no salir en esa foto... en definitiva, un político como los de toda la vida pero ‘vendiendo’ que es de la calle. Tan es así, que su pareja ha decidido presentarse a la Junta de Andalucía por la provincia de Málaga. El discurso de Teresa Rodríguez es mucho más radical, al fin y al cabo está en la oposición. Y cagarse en Dios o en los árabes que nos encargan barcos perjudica la carrera política de Kichi. Así que cuanto más lejos mejor.

Esta imagen renovada de la figura del alcalde, pese a que su gestión es prácticamente nula, le permite ganar un concejal más. Eso sí, se lo roba a su socio de gobierno, por lo que en la práctica sigue sumando diez. Sin embargo, todo esto no sería suficiente para seguir siendo alcalde de Cádiz, ya que los movimientos de concejales en los otros tres partidos dibujan un panorama que no se daba hace tres años. A día de hoy, según los datos de la encuesta, el partido más perjudicado es el PP, que perdería tres concejales (pasa de diez a siete), los cuales irían a parar a Ciudadanos (de dos a cinco). Esto significa que Fran González, que mantiene sus cinco, estaría en disposición de aliarse con el partido naranja y obligar a Juancho Ortíz a decidir –en ese empate a diez– a quién le da la alcaldía. A él o a Kichi. Es decir, la misma tesitura en la que se vio el propio Fran González en 2015. El líder socialista lo tendría muy fácil en una negociación. Es el único dispuesto a dejar que siga gobernando Podemos si no le apoyan a él. Ya lo hizo hace tres años y con más razón podría hacerlo ahora que la morada sería la lista más votada. La única duda es saber quién será el candidato de Ciudadanos, que a nivel local vive una guerra interna. Silenciosa, pero guerra. Pérez Dorao tiene una buena relación con Fran González y ya ha demostrado que para él lo primero es Cádiz, por encima de intereses partidistas. Si no sigue, Fran tendrá que trabajarse a su sustituto. Sea quien sea, si hay una posibilidad de desbancar a Kichi, lo hará. Total, un lío que en realidad no es tanto. Se resume muy fácil. A día de hoy, quien más cerca está de ser el próximo alcalde de Cádiz es... Fran González. Hagan sus apuestas.