OPINIÓN

Al final, sólo nos queda el humor

Escondidos entre la montaña de quienes usaban su palabra para tratar de callar a los demás brotó el humor como arma de unión

Andrés G. Latorre
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Donde hay chiste no cabe comunicación porque se toman palabras de otros. Ésta es una de las muchas majaderías (una palabra que, como el entendimiento en política, se está perdiendo y es una pena) proclama una rama de los psicólogos. Otra, a la que, como piensa de igual manera que yo, no tildaré de majadera hasta que alguno de los bandos modifique su postura, cree que es el chiste el culmen del contenido, el que lleva el sentido a un grado extremo al romper las barreras que impone, letra a letra, el lenguaje.

Les confesaré, ahora que nadie nos ve, que tengo debilidad por el humor negro, del que precisa de profetas para enunciarlo y mártires para soportar las réplicas.

Andrés G. LatorreAndrés G. LatorreRedactorAndrés G. Latorre