OPINIÓN

La derrota

Ojalá Blanca Fernandez Ochoa quedara solamente inscrita allá arriba en el cuadro de honor de los montañeros que subieron al cielo y no pudieron volver

Francisco Apaolaza
Actualizado:

Acaba de echar a andar este septiembre asesino -septiembre siempre es el final de algo- y la Sierra de Madrid ya está Blanca. Blanca Fernández Ochoa en el bosque bajo las piedras de La Peñota, tan grandes y tan romas como caparazones de monstruos ya extintos, y anda España preguntándose dónde sonrió por última vez la esquiadora. De todas las hazañas de las que es capaz una persona, quizás la más difícil sea la de salir en todas las fotos sonriendo. Los alegres siempre son más frágiles, por eso parece que se van más, y que se quedan siempre los hijos de puta y también los rancios,

Francisco ApaolazaFrancisco ApaolazaArticulista de OpiniónFrancisco Apaolaza