EL APUNTE

Un agravio lejano

La regularización de las viviendas ilegales tuvo como impulsores a todos los partidos en todas las instituciones

CádizActualizado:

Incapaz de resolver el rompecabezas más que con indulgencia y populismo, el PSOE propició hace cinco años que el Parlamento de Andalucía aprobara –con el rechazo de IU y la abstención del PP– la propuesta anunciada entonces por la expresidenta de la Junta, Susana Díaz, de modificar la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía.

En la práctica, eso vino a suponer barra libre, tabla rasa, para regularizar las viviendas construidas desde hace años en suelo no urbanizable y para las que ha prescrito el plazo para restituir la legalidad. Esas son las llamadas viviendas ilegales, construidas sin permiso ni control y que en municipios como Chiclana, El Puerto, Vejer o Sanlúcar se cuentan por millares.

En aquel texto