Salman Abedi, la noche del atentado de Manchester
Salman Abedi, la noche del atentado de Manchester - ABC

Funerarias y mezquitas de Manchester se niegan a enterrar al terrorista del concierto de Ariana Grande

El cádaver del yihadista permanece en la morgue ante la negativa de directores de servicios fúnebres de la ciudad a darle sepultura o incinerarlo

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Consejeros y directores de servicios fúnebres de Manchester se niegan a enterrar a Salman Abedi, el terrorista que la semana pasada mató a 22 personas e hirió a otras 64 en el concierto de Ariana Grande, informa el diario briánico «Daily Mail» en su página web. «The Telegraph» añade que una de las mayores mezquitas de la ciudad también rechaza enterrarlo. Su cuerpo aún continúa en la morgue de Manchester. Las fuentes han dicho a las autoridades que harán «todo lo que esté en sus manos» para evitar que sea enterrado, incinerado o descanse en algún lugar de la ciudad.

La negativa llega pocas semanas después de que directores de funerarias de todo Reino Unido también rechazaran tratar el cuerpo de Ian Brady, un asesino en serie británico conocido como «moors murderer» («asesino de los páramos») —gran parte de sus víctimas fueron enterradas en la pradera de Saddleworth, en el condado de Lancashire— que falleció el pasado 15 de mayo. Quería que sus cenizas fueran vertidas en su ciudad de origen: Glasgow.

Una fuente relata al periódico regional «Manchester Evening News»: «Como en el caso de Ian Brady, nos esforzaremos para asegurarnos de Abedi no tenga la oportunidad de ser enterrado o incinerado en la magnífica Manchester». La decisión final de lo que se haga con el cadáver, que nunca podrá estar en el mismo lugar que el de las 22 víctimas del ataque, corresponde al forense.

El cuerpo de Abedi tampoco le será entregado a su familia. Sus padres, Ramadan y Samia, así como su hermano pequeño, Hashem, de 20 años —Abedi tenía 22—, están en Libia. Tanto el padre como el hermano se encuentran detenidos en su país. Las autoridades sospechan que Hashem tiene relación con Daesh y estaba planeando un atentado en Trípoli. Por su parte, el hermano mayor de Abedi, permanece arrestado en Manchester. Abedi nació en Manchester en el seno de una familia libia, que había huido de la dictadura de Muamar al Gadafi, según detalles de su vida publicados la semana pasada por los medios locales.

Hasta el momento, once personas —icluidos el padre y los dos hermanos de Abedi— permanecen detenidas en relación con el atentado, que ha obligado al Gobierno de Theresa May a aumentar por unos días la amenaza terrorista al nivel más alto, al «crítico», que supone que un ataque puede ser inminente.

Avances en la investigación

La investigación que la Policía británica está llevando a cabo acerca del atentado sigue en marcha. Este miércoles, los investigadores han anunciado que Abedi compró él solo la mayoría de las piezas que utilizó para montar el artefacto explosivo. Además, en los cuatro días transcurridos entre su llegada al Reino Unido desde Libia y la noche del ataque, Abedi se movió también solo por la ciudad, según el superintendente a cargo de la unidad antiterrorista del noroeste de Inglaterra, Russ Jackson.

«Gran parte de la investigación se ha centrado en los últimos movimientos de Salman Abedi. Hemos hecho esto mirando sus movimientos por cámaras de seguridad y con otros contactos que tuvo, ya fuese con gente o llamadas de teléfono que hizo», ha dicho Jackson. «Con el apoyo de especialistas, sabemos bien los posibles componentes (que utilizó para hacer) la bomba y de dónde procedían», ha explicado el superintendente, que ha recalcado que Abedi fue solo a comprar las principales piezas para el artefacto explosivo.

Jackson ha subrayado que es «vital» asegurar que él no formaba parte de una amplia red terrorista y aún «no lo descartamos». «Hay aún algunas cosas que nos preocupan sobre su comportamiento antes del ataque y el de sus asociados», ha agregado. En los últimos días, las televisiones han mostrado imágenes de cámaras de circuito cerrado de seguridad de una tienda, en las que se ve a Abedi solo, comprando aerosoles para limpieza doméstica.