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Una reina reptiliana, vientres de alquiler y bodas políticas: los rumores más locos sobre los Windsor

¿Está programado el embarazo de Meghan Markle para su hijo nazca a la vez que Reino Unido deja la Unión Europea? Muchos británicos creen que sí, sumando una teoría imposible más a la Familia Real

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Este lunes, el palacio de Kensington y el de Buckingham anunciaban que Meghan Markle y el Príncipe Harry están esperando su primer hijo. Un anuncio que ha ocupado los titulares de la prensa inglesa para lo que quedaba de jornada y que ha desatado algunas teorías alocadas al respecto. Como por ejemplo, que el embarazo estaba programado para que el primer hijo de los duques de Sussex nazca en las mismas fechas que Reino Unido abandone la Unión Europea (en primavera de 2019), desviando la atención.

No es la primera vez que la teoría de la conspiración sobrevuela a la Familia Real británica. Embarazos, hijos secretos, bodas e incluso la identidad de Isabel II han sido foco de los bulos más extraños.

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  1. La reina es reptiliana

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    Los reptilianos o reptiloides son reptiles humanoides que buscan dominar el planeta. Y uno de sus miembros más importantes es la Reina Isabel II.

    Si ha superado ese párrafo, enhorabuena. No hace falta decir (no debería, al menos) que los reptilianos no existen y son una raza creada por la ciencia ficción que ha terminado por protagonizar una de las teorías de la conspiración con más adeptos.

    En el caso de Isabel II, se han utilizado como pruebas de que no es humana su genética envidiable y su inteligencia.

  2. Diana de Gales tenía una hija secreta

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    En abril de 2015, la revista «Globe», que ya publicó titulares en los que aseguraban que Catalina de Cambridge tenía cáncer e Isabel II sufría Alzheimer, aseguraba que Diana de Gales tenía una hija secreta ocho meses mayor que Guillermo de Inglaterra.

    Parece ser que antes de su boda, la esposa de Carlos de Inglaterra se sometió a varios exámenes médicos para asegurarse de que podría concebir hijos. Los médicos extrajeron varios óvulos y semen de la joven pareja y, según la revista, uno de los doctores se llevó a cada uno de los óvulos de la princesa fecundado por el príncipe que le implantó a su mujer.

    Puedes leer más sobre la hija secreta de Diana de Gales aquí.

  3. El príncipe que huye del sol

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    «Mis hijos son fotosensibles. En esta casa no se abre una puerta sin cerrar otra antes». Las palabras son de Nicole Kidman en «Los Otros», pero podrían ser de Isabel II, según la teoría que afirma que Carlos de Inglaterra no puede estar al sol.

    Al parecer, el heredero sufre una enfermedad que hace que la piel sea sensible a la luz solar por deficiencia de hierro. Hay otra teoría que asegura que el príncipe, muy aficionado al vino, en realidad ingiere otro líquido rojo sacado de doncellas vírgenes. Sí. Hay quien cree que Carlos de Inglaterra es Drácula.

  4. Los falsos embarazos de Catalina

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    Las apariciones de Catalina de Cambridge horas después de dar a luz a sus hijos peinada, maquillada y en tacones han sido criticadas por famosas como Keira Knightley, pero también han dado alas a aquellos que creen que la duquesa nunca ha estado embarazada, sino que ha recurrido a la gestación subrogada para no perder su estupenda figura.

  5. El trasero falso de Pippa Middleton

    AFP

    El día de la boda de Guillermo de Inglaterra y Catalina de Cambridge, hubo algo que consiguió eclipsara a la novia: el «derrière» de su hermana, Pippa Middleton.

    Internet se llenó de teorías sobre cómo la hermana de la duquesa había conseguido semejante figura y un trasero que, según «Daily Mail», es de los más solicitados a los cirujanos plásticos de Reino Unido. Y, más allá del deporte y la buena alimentación, casi todo el mundo apostó porque la joven llevaba algún accesorio que destacara esa parte de su anatomía.

  6. Una boda por motivos políticos

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    Entre los rumores extraños que ha afrontado la Familia Real británica este año está el que apunta que la boda entre el Príncipe Harry y Meghan Markle forma parte de un complot para que Reino Unido recupere el control sobre Estados Unidos. Todo un «ejemplo» de eso que los diplomáticos llaman «soft power».