Jeff Bezos y su mujer McKenzie, en una conferencia en Sun Valley, en una imagen de archivo
Jeff Bezos y su mujer McKenzie, en una conferencia en Sun Valley, en una imagen de archivo - REUTERS

McKenzie Bezos, la cuarta mujer más rica tras un suculento divorcio

La exmujer del fundador de Amazon Jeff Bezos se queda con cerca de 32.000 millones de euros

CORRESPONSAL EN WASHINGTONActualizado:

Tan grande es la fortuna acumulada por las exitosas empresas de Jeff Bezos a lo largo de los años que, tras divorciarse de su mujer y desprenderse de casi un 25% de su dinero, sigue siendo la persona más rica del mundo. Su exmujer McKenzie Bezos ha pasado a ser, en solitario, la fortuna numero 23 en el índice de multimillonarios de Bloomberg y la cuarta mujer más rica. El fundador de Amazon, de 55 años, retiene el 75% de su empresa que, aparte del gran almacén de compras digital, opera también productoras de ficción y supermercados.

La pareja formada por Bezos y su mujer controlaba el 16% de la empresa, que es una de las mayores del mundo en capitalización. Tras el acuerdo de divorcio, él se queda un 12% y su fortuna actual la estima Bloomberg en 114.000 millones de dólares o 101.000 millones de euros al cambio de ayer. Aparte, él se queda con la propiedad del diario The Washington Post, comprado en 2013, y la operadora experimental de vuelos al espacio Blue Origin.

Su ex, McKenzie Bezos, que es novelista de profesión, retendrá el 4% de la empresa, unos 32.000 millones de euros. El jueves, la pareja anunció en Twitter que había logrado un acuerdo de divorcio por la vía amistosa, hablando con afecto el uno del otro. Él la calificaba de «extraordinaria». Ella, simplemente, le expresaba «gratitud».

Acababa así un drama familiar que comenzó en enero, con la publicación en el tabloide «National Enquirer» de mensajes de texto y fotos robadas que revelaban que Bezos mantenía una aventura extramatrimonial con una presentadora de televisión, de nombre Lauren Sanchez. El empresario denunció en un blog personal que el director de ese medio, David Pecker, que es amigo personal de Donald Trump, le había intentado chantajear, amenazándole con dar detalles de su aventura si no afirmaba públicamente que el Enquirer era un medio respetable.

Bezos, que de normal es una persona muy celosa de su privacidad, decidió sacar a la luz sus propios trapos sucios para apuntar a toda una trama en contra de su vida personal. Es, al fin y al cabo, dueño del «Post», que se ha convertido en el medio de referencia informativa sobre la presidencia de Donald Trump y cuyos editoriales son normalmente críticos con él. Bezos, como propietario de la empresa matriz, no dicta ni influye sobre la línea editorial del diario que, por cierto, ha informado detalladamente de su separación.

Servicios secretos saudíes

El «Post» ha liderado también la cobertura sobre el asesinato de su columnista Jamal Khashoggi a manos de agentes saudíes en Turquía. Casualmente, uno de los investigadores que trabaja para Bezos, Gavin de Becker, denunció hace una semana que tiene sospechas de que los mensajes robados del teléfono de Bezos que publicó el «Enquirer» estaban antes en posesión de los servicios secretos saudíes, deseosos, al parecer, de vengarse del «Post» por las críticas vertidas en sus editoriales tras la muerte del columnista.

Jeff Bezos se casó con McKenzie, de soltera Tuttle, en 1993, tras conocerla en Nueva York. Ambos tienen cuatro hijos, tres varones y una niña adoptada en China. Un año después de contraer matrimonio y afincados ambos en Seattle, Bezos abrió un pequeño negocio en su garaje que se iba a dedicar a la venta de libros a través de Internet. Le dio el nombre de Amazon en honor al río sudamericano y para ponerla en marcha pidió a sus padres 300.000 dólares. Su mujer trabajó como contable en los primeros años.