Jorge Reyes

Luis Fonsi: «Los venezolanos llevan muchos años sufriendo, ahora tienen esperanza»

El cantante participó en un acto solidario del Abierto de México, adonde viajó tras actuar en Cúcuta contra Maduro

Enviado especial a AcapulcoActualizado:

Acompañado por un séquito de personas por la playa de Acapulco, Luis Fonsi va regalando gestos rutinarios con suma profesionalidad cada vez que se planta una cámara delante. El domingo, pisó esta ciudad bañada por el Pacífico justo después de cantar en Cúcuta por la libertad de Venezuela y de su gente, consternado después de todo lo que vio. Mientras desfila por la arena, vestido de corto ya que va a participar en el Kids Day del Abierto Mexicano de tenis junto a Feliciano López, David Ferrer y otras estrellas del tenis, accede a hacerse fotos con los fans y todos, absolutamente todos, le entonan el pegadizo e inmortal «Despacito» que le cambió la vida. A la carrera, rumbo al estadio, atiende a ABC.

¿Sueña con esa canción?

Bueno, es verdad que me cambió mucho, no se puede negar. Sobre todo porque me abrió las puertas de muchos sitios del mundo a los que no había llegado.

¿Qué tal se lo está pasando en Acapulco?

Desafortunadamente, es una visita muy breve. Ando de lado a lado, como loco. Ayer estuve en Venezuela, llegamos aquí anoche (por el sábado) y me marcho de nuevo esta noche porque tenemos que grabar vídeos. Estoy en todos lados a la vez, pero para mí era importante estar aquí. No solo por el torneo de Acapulco sino por devolverle a los niños y a las comunidades cosas buenas. Estoy aquí representando a mi fundación, Luis Fonsi Foundation, así que me siento honrado de estar y de que cuenten conmigo. Mi fundación, lo digo de verdad, tiene para mí la misma importancia que mis canciones y que mi carrera.

¿Piensa en las ciudades a visitar a la hora de organizar una gira o deciden por usted?

Aún no he empezado la nueva gira, lo hará en junio. De momento estoy concentrado en terminar La Voz, estoy a la vez como coach en España y en Estados Unidos (dice US, pues tiende a mezclar palabras con frecuencia). Cuando termine los programas me centraré en esa gira, que por supuesto pasará por México, como la anterior. Se va a llamar «Vida», como mi disco que acaba de salir. Es demasiado pronto como para saber las ciudades que visitaré, pero, si por mi fuera, haría diez conciertos aquí en Acapulco porque esto es lo mío, yo soy playero, soy boricua (lo son los nacidos en la isla de Puerto Rico). Me hablan de agua salada y de mar y yo soy feliz, aquí me siento como en casa.

Ha estado cantando en Cúcuta, en la frontera entre Colombia y Venezuela. ¿Qué se encontró ahí?

Hicimos un concierto masivo para llevar un mensaje de paz y unión. No le tengo que explicar la situación que están viviendo. Es muy incómoda, muy difícil y muy dolorosa. Para ellos y para los que están fuera. Yo llevo 20 años visitando Venezuela y he visto cómo ha cambiado el país. Falta mucho por hacer. Ayer fue un día duro, un día muy, muy , muy duro, muy sangriento. Esperemos que esta situación pueda ir cambiando poco a poco. Primero que puedan entrar las ayudas humanitarias, medicina y comidas. Y que la situación política llegue donde tiene que llegar, que los ciudadanos tengan la oportunidad de votar por su líder. Quiero que sigan para adelante, es un país al que quiero mucho y me duele mucho ver cómo está sufriendo.

¿Qué le decía la gente?

Pues lo que ve, lo que ve. Llevan ya muchos años sufriendo y luchando. Ahora, por lo menos, se respira un poquito de esperanza, pero no es suficiente. Hay que echarle ganas y que el mundo entero se una para ayudarles.

Ayer ahí, hoy en Acapulco, mañana otra ciudad. ¿Sabe dónde vive?

Claro que sí, vivo en Miami, en mi casa, aunque mi verdadera casa siempre será Puerto Rico. Pero sí, sé siempre el lugar en el que estoy. Y la verdad es que estoy contento con tanto viaje, aunque es verdad que hay mucho movimiento siempre. Me encanta lo que hago, me encanta poder estar en un escenario todos los días y poder representar a mi isla cada día, y espero mantener esta pasión. Conozco gente bonita todos los días, así que no me quejo, no tengo derecho a quejarme. No quiero que nada de mi vida cambie.

Un poco español también es.

¡Sí! España se ha convertido en mi segunda casa por muchas razones. Obviamente está mi esposa (Águeda López, modelo cordobesa) y mis hijos (Mikaela y Rocco), que son boricuas-españoles, mi familia, mis amigos... Ahora que estoy con La Voz, paso mucho tiempo allá, en Madrid. Siempre voy también a nivel personal porque tengo allí mi casa y me encanta. Madrid es una ciudad que me vuela la cabeza, me enamora.

¿Qué es lo que más le atraea como para querer volver?

Pues va a ser muy difícil no mencionar la comida, ja, ja. Es muy difícil no empezar por ahí. España es uno de los pocos lugares en el mundo en donde uno va a cualquier esquina y come mejor que nunca. Soy fanático de la comida española, sin duda. Tortilla de patatas, jamón, vino... Lo tiene todo, y muchas cosas más, claro.

Ahora mismo bromeaba y utilizaba una canción. ¿Usted piensa cantando?

¡Noooo! Eso sería muy friki. Obviamente la música es parte de mi vida y siempre estoy pensando en música, eso sí. Esa construcción está mejor. Siempre estoy creando, cualquier idea que surge siempre la guardo para que no se me olvide y de repente la convierto en canción.

¿Qué tal juega al tenis?

Muy mal (se defiende como puede después en esa exhibición con niños y tenistas profesionales). Pero lo hago con muy buena actitud, ¿eh? Espero que se rían mucho, eso es lo más importante. Vine para que ustedes se rían. Ahora, el ping pong lo tengo bien (simula darle con una pala a toda velocidad), pero el tenis... Jugaba de niño, mucho, me daban clases y algún torneo disputé. Mi papá jugaba muy bien, pero yo lo dejé hace muchos años.