Alberto II de Mónaco junto a su esposa, la princesa Charlène
Alberto II de Mónaco junto a su esposa, la princesa Charlène - GTRES

Alberto de Mónaco se sincera: «Es difícil encontrar momentos de intimidad con mi familia»

El príncipe ha dado una entrevista al diario italiano «Corriere della Sera» en la que habla de su trabajo y de su vida junto a la princesa Charlène y sus dos hijos

MADRIDActualizado:

Cumplir 60 años es un buen momento para frenar un momento y repasar todo lo que se ha vivido. Eso ha hecho Alberto II de Mónaco, en una sincera entrevista con el diario italiano «Corriere della Sera» en la que ha repasado su función dentro del principado mediterráneo, así como su vida en familia con la princesa Charlène y sus dos hijos, Jacques y Gabriella de Mónaco.

Siete años después de contraer matrimonio con la ex nadadora olímpica, el matrimonio sigue sin hacer caso a los rumores sobre un divorcio inminente. «Es cierto que el séptiemo año de matrimonio se dice que hay que tomarse un tiempo, para evitar posibles tensiones en la pareja. Pero con Charlène vivo una historia de amor tranquila, sin necesidad de pararla», asegura el príncipe, en una entrevista realizada en el palacio monegasco.

«Charlène tiene una empatía extraordinaria. Se pone en contacto emocionalmente con las personas, y no es raro que acuda a cumpleaños de personas mayores o de niños cuando se lo piden», destaca el príncipe, que trabaja codo con codo con su esposa en la Cruz Roja monegasca.

Pese a las críticas, el príncipe Alberto cree que su esposa «ha hecho un trabajo excelente como princesa», aunque reconoce que la sudafricana necesitó «un tiempo de preparación». Eso sí, la exigencia de su papel público impide que disfrute de su familia tanto como desearía. «Es difícil encontrar momentos de verdadera intimidad en familia cuando se vive un palacio, mi casa está siempre llena de actos oficiales», señala, «al final todo se reduce a los fines de semana, o escapadas a la granja de mi hermana Estefanía».

Sus hijos, el centro de su vida

Para Alberto II lo más duro es no pasar tanto tiempo con sus hijos como le gustaría. «Trato de reservarles tiempo, despejar la agenda por las noches para estar con los niños, e incluso algunas horas por la mañana», explica, aunque cree que es «muy poco tiempo para un padre».

Jacques y Gabriella de Mónaco en la felicitación navideña de 2017
Jacques y Gabriella de Mónaco en la felicitación navideña de 2017

Jacques y Gabriella de Mónaco no comprenden aún la diferencia entre su familia y las demás. «En los próximos dos años quiero explicarles cómo funciona la vida en el palacio, qué es la sala del trono. De momento, todas sus preguntas tienen que ver con el balcón al que se asoman con nosotros en los días festivos», resalta el príncipe.

Durante la entrevista, Alberto de Mónaco resalta el parecido de su hijo con su padre, Rainiero III: «Tienen cierto parecido. Ama las máquinas, especialmente los helicópteros». Los mellizos son aún muy pequeños, pero pronto empezarán a acompañar a sus padres en los viajes oficiales. Por el momento, estarán presentes en el próximo gran acto para los Grimaldi, la boda de Louis Ducruet, hijo de Estefanía de Mónaco, con Marie Chevallier: «Estoy muy contento por ellos. Son una pareja maravillosa».