El presidente del banco malo, Jaime Echegoye
El presidente del banco malo, Jaime Echegoye - ABC

El banco malo desvela un agujero de más de 2.000 millones al retasar sus activos

La Sareb convertirá en capital 2.171 millones de euros en deuda para provisionar esa minusvalía

MADRIDActualizado:

La retasación de activos que el Banco de España impuso a la Sareb ha generado un importante agujero contable al llamado banco malo. Al poner a precio de mercado 105.000 inmuebles, 80.000 créditos y 375.000 activos con garantía, la entidad presidida por Jaime Echegoye ha sufrido una minusvalía neta de 3.012 millones de euros, según han informado este jueves fuentes de la sociedad.

Ante esta situación, la Sareb, que fue creada en 2012 y absorbió los activos inmobiliarios morosos de las cajas y bancos con ayudas públicas, ha hecho una provisión de 2.044 millones para afrontar ese saneamiento, que se suman a los 968 millones que ya había dotado en 2014.

Teniendo en cuenta que esa primera dotación ya había reducido el capital de la entidad a 350 millones, la entidad ha tenido que capitalizar deuda para sufragar ese saneamiento. En concreto, la Sareb va a convertir en capital 2.171 de los 3.600 millones de euros en bonos que tiene emitidos. Cabe recordar que para fundar la sociedad, el Estado y los bancos aportaron una parte en capital y otra en deuda.

El Banco de España emitió el año pasado una circular contable específica para la Sareb que le obliga a retasar los créditos e inmuebles que recibió de las entidades rescatadas para ponerlos a valor de mercado, y le daba dos años para hacerlo, hasta final de 2016. A cierre de 2015 ha retasado el 56% de los mismos, pero ha hecho ya una estimación de calor razonable del resto para evitar nuevas provisiones adicionales muy cuantiosas este ejercicio, según fuentes de la compañía.

Todo esto ha obligado a la dirección de la Sareb a reformular las cuentas de 2014 y, tras aplicar la ciata provisión en las del año pasado la sociedad cerró 2015 con unas pérdidas brutas de 472,3 millones de euros, que se convierten en un beneficio de 330.000 euros por el efecto contable fiscal de esas propias pérdidas.

El banco malo vendió el año pasado 11.256 viviendas y 420 suelos, y sus ingresos ascendieron a 3.886 millones, un 26% menos. La dirección de la sociedad achaca esa menor facturación en parte al coste de tiempo y dinero que ha supuesto esa retasación.

De hecho, la Sareb advierte de que esa repreciación va a condicionar a partir de ahora su actividad, al obligarle a vender por encima del precio de valoración de la circular para obtener beneficios y evitar nuevas doraciones. En este sentido, la compañía augura una ralentización en el ritmo de esas desinversiones.

La estrategia de la Sareb para 2016 se centrará en la venta de inmuebles a particulares, y será más selectiva en las operaciones con grandes inversores institucionales, que dejan un margen de negocio menor para la entidad.