Real Madrid

Solari mira al futuro

El técnico desea consolidar en sus hombres las aspiraciones a ganar la Liga y piensa en vencer al Rayo antes de centrarse en su primer título, el Mundial de Clubes

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El Mundial de Clubes es el primer título que espera conquistar Solari, pero el argentino manifiesta que ahora mismo no piensa en ello. Le ocupa más ganar al CSKA de Moscú para cerrar el primer puesto en el grupo de Champions, dar una buena imagen internacional, ingresar un buen dinero para la entidad y superar después al Rayo Vallecano en la Liga y marcharse a la península arábiga con los deberes hechos y con el campeonato español en la diana. El responsable del Real Madrid ha conseguido un once titular, aunque él mismo afirma que no hay onces fijos y que cada partido y cada rival puede exigir cambios. Dicha esa verdad, pues la titularidad se extiende a una quincena de jugadores, lo cierto es que Sergio Ramos, Lucas Vázquez, Dani Carvajal, Thibaut Courtois, Raphael Varane, Karim Benzema, Luka Modric y Gareth Bale forman su columna vertebral.

Santiago Solari: ««No fue un partido para enmarcar, pero Bale y sus compañeros demostraron por qué son importantes y para ganar la Liga hay que saber vencer en estos partidos; el campeonato estás parejo y eso gusta a las aficiones»

Bronco, duro, agrio. El encuentro de Huesca se convirtió en una batalla física que ganó el equipo que menos falló. El Real Madrid de Solari consiguió la victoria que el entrenador exigió a sus hombres en una charla profunda que comenzó el sábado e intensificó ayer en las horas previas a la confrontación. Esta era una jornada de mono de trabajo, de poca lucidez y mucho trabajo. Los informes que poseía el Real Madrid advertían de un estadio, El Alcoraz, donde el viento impide jugar y donde el Huesca busca el gol con centros constantes al área que encierran al rival cuando el aire actúa a su favor. Los pupilos de Solari lo comprobaron de la manera más cruda. Sufrieron enormemente para alcanzar el reto. El aviso del técnico era real y la experiencia de Éibar no admitía confianzas.

«No ha sido un partido para enmarcar, evidentemente, pero para conseguir las Ligas hay que ganar partidos como estos», destacó el responsable del Real Madrid. «El viento impedía controlar el balón y provocó las imprecisiones en el juego. Bale marcó el gol y después tuvimos dos o tres ocasiones más, de Benzema y de Gareth, pero no logramos el segundo tanto y en el segundo tiempo tuvimos que soportar la presión del Huesca con el viento a favor y el apoyo de su afición».

Bale, siete goles, a dos de Benzema

Solari destacó el trabajo de sus hombres y el tanto decisivo del galés, el séptimo de su temporada: «Bale y todos sus compañeros demostraron carácter y por qué son importantes en este equipo». El número once anotó otra diana determinante con esa aportación intermitente que define su quehacer habitual, que aúna goles importantes, incursiones letales y muchos minutos sin ayudar al equipo. En Huesca ejecutó dos remates y tres internadas magníficas. Fue el mejor futbolista del Real Madrid junto a Courtois, quien protagonizó dos despejes de puños y tres paradones, uno en el primer tiempo, que evitaron la igualada oscense.

El responsable deportivo del Real Madrid aseguró que el juego brillante volverá: «Otro día podremos ofrecer el buen fútbol que hicimos frente al Valencia». El primer tiempo realizado ante el conjunto levantino es catalogado por el entrenador como el mejor de su etapa al mando de la primera plantilla, que ya acumula nueve encuentros, con ocho victorias y la derrota de Éibar. Ayer inculcó a sus hombres que no podían repetir aquella actuación calamitosa. En El Alcoraz no brillaron, pero al menos vencieron.

Los jugadores blancos reconocieron que no se sintieron a gusto al tener que entrar en la pelea tosca y ruda por el balón, pues el viento arruinaba sus intentos de centrar con precisión. El tercer hombre destacable del Real Madrid fue Marcos Llorente, que llevó la manija con mucho acierto en medio del viento y se sintió jaleado en las gradas por los seguidores blancos.