Real Madrid

Modric, el ejemplo a seguir para jugar en el Real Madrid

Ha tardado meses en adquirir la forma. Solari le cambiaba. Su deseo de rendir ha dado fruto tras mucho trabajo en la sombra

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Los premios The Best y el Balón de Oro fueron días felices que interrumpieron durante horas una época de preocupación. Modric pagó a lo largo del otoño el desgaste de la temporada anterior, celebrada con la Champions y con el subcampeonato del Mundial de Rusia. Aquellas alegrías pusieron un precio muy caro para el croata y para muchos otros compañeros que, sin llegar a la final de la Copa del Mundo, también acusaron el cansancio de la Copa de Europa y la andadura con sus selecciones en Rusia. Marcelo, Kroos, Casemiro y Varane, quien ganó el Mundial, han vivido igualmente el escarnio que Modric ha notado en su cuerpo. Los cuatro compañeros del croata sufrieron lesiones esta campaña en su anhelo por recuperar su nivel.

Modric refleja el espíritu del Real Madrid: con una brecha siguió jugando y lo hizo aún mejor, hasta marcar el golazo del 2-0 al Sevilla; es el exponente del club, junto a Ramos, Carvajal, Benzema y Nacho

La travesía en el desierto del centrocampista ha sido larga, desagradable y dura. Quería y no podía. No tenía capacidad física y no creaba fútbol. Solari estaba en una encrucijada que también soportaba en los casos de los otro cuatro internacionales consagrados. Los cinco futbolistas necesitaban jugar para adquirir la forma con ritmo de competición, pero los resultados eran negativos y debía introducir a los jóvenes talentos para sacar los partidos adelante. Las crisis siempre son el antídoto para que luzca la línea B. Lo vivimos con la quinta del Buitre en los años ochenta, ocurrió con Raúl en los noventa y ahora ha sucedido con Vinicius, Reguilón, Ceballos y Fede Valverde.

Se sentía responsable

El argentino alineaba como titular a Modric, pero cuando veía que no daba más le sustituía a la hora de juego, tanto en el Bernabéu como a domicilio, y daba paso a Valverde, a Ceballos o a Isco. En Huesca recibió una sonora ovación cuando era cambiado. El croata ha participado en 27 partidos esta temporada y los relevos le han dejado sin jugar 430 minutos. Dato sintomático de cual era su estado y de su necesidad de dar un salto adelante.

Su profesionalidad estaba fuera de toda duda. Se cuida al máximo. Su alimentación es perfecta para ser longevo en el fútbol. Se entrena muy bien. Duerme muchas horas. No sale de noche. De él nunca se podrá decir que le sobran kilos, como se habla de otros. Más bien le faltan. Mide 1,72 y pesa 66,26 kilos. Solo era una cuestión de volver a conseguir un estadio físico aceptable para rendir. Pero ese «solo» cuesta mucho alcanzarlo.

El croata se aferró a Pintus, como hizo en los últimos tres años, para volver a ser. Ha tardado en ofrecer de nuevo su mejor versión.

Ganó el Mundial de Clubes en diciembre, pero su situación y la de otros internacionales no había mejorado. La carencia de resultados en la Liga fue una presión extraordinaria y perjudicial, porque él y otros veteranos eran los líderes del equipo y no daban la talla. «Hay que encontrar soluciones porque muchos jugadores no estamos rindiendo a nuestro mejor nivel, tengo que mejorar y asumir más responsabilidad, es un momento difícil para el club», manifestó con crudeza tras la derrota ante la Real Sociedad, 0-2, cuando un nuevo error defensivo decantó el encuentro. «No podemos hacer una cagada cada partido», criticó en el día de Reyes. Modric se sentía responsable ante los dirigentes, porque su bajo rendimiento, similar al de otros titulares, condenaba al equipo en el campeonato liguero. Eso es querer al Real Madrid. Otros evaden la responsabilidad.

Dos semanas después, todo ha cambiado. El croata ha empezado a funcionar y eso significa que el Real Madrid carbura. Luka, como le llama el vestuario, se siente bien. Ya no es sustituido a la hora de juego. En el Villamarín marcó un golazo y frente al Sevilla anotó otro gran tanto y mostró su mejor fútbol de la temporada. Dirigió, por fin, al Real Madrid, como lo ha hecho desde que llegó a la entidad el 27 de agosto de 2012. Su mejoría física le permitió coger la batuta.

El ADN de Camacho y Pirri

Protagonista en todo momento, un choque con el sevillista Franco Vázquez le provocó una brecha de tres puntos de sutura. El croata fue cosido y regresó al campo con un vendaje que recordaba los que portaron Camacho y Pirri en otras épocas, estandartes históricos de la casa por su entrega en el campo. Solari destacaba que Luka es el espíritu del Real Madrid. Con la brecha, dolorido, jugó aún mejor y anotó el golazo del 2-0 en el último minuto. Dos grandes disparos han significado dos tantos en las dos últimas jornadas de Liga. Modric ha vuelto.

El análisis de Solari tenía profundidad de crucero. Era un mensaje a los jugadores que no están en forma. Modric es un ejemplo a seguir para los compañeros que han perdido la titularidad. Isco, Marcelo y Asensio, todavía lesionado, son los principales señalados en esta comparación.